Martes, 18 de Mayo 2021

Tiran al drenaje agua de manantial por cuatro décadas

Mientras los habitantes de la metrópoli padecen por cortes, en Atemajac hay un nacimiento que se va a la red de alcantarillado

Por: El Informador

Por décadas, vecinos de la zona de Atemajac han llenado sus bidones y garrafones con el agua que emerge de un nacimiento. Algunos incluso la usan para beber. EL INFORMADOR/G. Gallo

Por décadas, vecinos de la zona de Atemajac han llenado sus bidones y garrafones con el agua que emerge de un nacimiento. Algunos incluso la usan para beber. EL INFORMADOR/G. Gallo

El pasado 1 de marzo, el Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) anunció cortes de agua en 213 colonias debido al bajo nivel de la presa Calderón, de donde proviene el líquido que abastece a uno de cada 10 habitantes en la ciudad. 

Pese a la escasez, las autoridades permiten que el agua de varios nacimientos en la ciudad se vayan directo al drenaje, donde ésta se mezcla con líquido residual y se desperdicia. 

Uno de esos nacimientos se encuentra justo en medio de los dos bloques de colonias afectadas por los tandeos: en Atemajac, al fondo de la calle Manuel Ayón, junto al condominio Ojo de Agua. 

El sitio es conocido como “El Chorrito”, un manantial que corre por un tubo que da hacia el drenaje. 

Quienes viven en los alrededores acostumbran a llenar sus botes, garrafones o bidones, y usan el agua para cocinar, beber o lavar. 

La visita a ese punto aumentó en fechas recientes, pues hay habitantes de colonias en donde no hay agua desde hace dos meses y saben de ese manantial, que se encuentra al otro lado de un muro. 

El agua corre día y noche, así que el líquido irremediablemente se desperdicia. EL INFORMADOR/G. Gallo

Según el tiempo de llenado de bidones, el agua que se desperdicia es de unos 10 litros por minuto; es decir, 14 mil 400 litros por día, aunque los colonos afirman que se tira más al drenaje por detrás de la barda y porque hay meses cuando el chorro es más abundante. 

Este medio buscó al SIAPA para explicar el desperdicio, pero no hubo respuesta. 

Bruno Hernández, quien ayer al mediodía llenaba sus bidones por segunda ocasión debido a que no tiene agua potable en su casa, que está ubicada en la colonia Villas de Guadalupe, dice que son al menos cuatro décadas en las que el líquido que sale de “El Chorrito” se vierte al drenaje.

Luis Galván, de 63 años, se acercó para cargar cuatro botes, pero no porque no tenga servicio en casa, sino para beber. “Toda la vida he tomado agua de aquí. Vivo a tres cuadras. Aquí había riachuelos”, compartió.

Según los vecinos, fue hace 40 años cuando comenzaron a levantar bardas y, en lugar de dejar correr los riachuelos que nacían en dos ojos de agua, los entubaron. Sólo dejaron ese chorro libre para la gente, pero el líquido igual se va a un ducto de drenaje.

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