Martes, 30 de Noviembre 2021

Venta irregular de medicina se muda al Civil

Los responsables se ubican afuera de la Torre de Especialidades y de Urgencias y a un lado del Instituto Jalisciense de Cancerología

Por: El Informador

SE EXTIENDEN. A los vendedores de medicamento no les bastó con dominar la zona santuario pese a los constantes operativos de las autoridades federales. Ahora ya asedian a los usuarios del Antiguo Hospital Civil

SE EXTIENDEN. A los vendedores de medicamento no les bastó con dominar la zona santuario pese a los constantes operativos de las autoridades federales. Ahora ya asedian a los usuarios del Antiguo Hospital Civil "Fray Antonio Alcalde". EL INFORMADOR/ A.CAMACHO

“¿Busca medicina?”, preguntó un hombre con playera, gorra y lentes oscuros a los que salían del Antiguo Hospital Civil de Guadalajara “Fray Antonio Alcalde”.

Durante un recorrido por la zona, este medio de comunicación lo observó a él y a otros responsables de esta actividad ilícita en la puerta principal de la Torre de Especialidades, sobre la calle Coronel Calderón.

También se les vio afuera del área de Urgencias y a un costado del Instituto Jalisciense de Cancerología.  

En esos puntos ofrecieron “todo tipo de medicinas” sin necesidad de que los abordados contaran con una receta médica.

Ellos actuaron de la siguiente forma: cuando alguien se acercaba para preguntarles por algún medicamento, llamaban por teléfono a un tercero para checar la disponibilidad y el precio. Si el cliente accedía, le pedían que aguardara en el punto en lo que iban a otro sitio por la mercancía.

Esta práctica irregular es similar a la que se lleva a cabo en la zona del Santuario, en el Centro tapatío.

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En 2015, el entonces titular de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), Mikel Arriola Peñalosa, señaló al Santuario como uno de los lugares del país donde más se comercializan medicamentos caducos, muestras médicas y fármacos ilegales o apócrifos.

Además, al no estar regulados por la Secretaría de Economía federal y el Servicio de Administración Tributaria (SAT), los vendedores también aprovechan para vaciar los bolsillos de sus víctimas.

En 2020 esta casa editorial publicó que uno de los comerciantes ofreció, en mil 800 pesos, una caja de hidroxicloroquina (para combatir el lupus y la artritis reumatoide). Sin embargo, su costo es de 600 pesos, aproximadamente.

La Ley General de Salud indica que no se puede vender medicina en puestos semifijos, módulos móviles o ambulantes. Mucho menos de la forma que se registró en los alrededores del Civil Viejo.

Además, añade que para hacerlo hay que contar con autorización sanitaria y no deben ofrecerse medicamentos que tienen fecha de caducidad vencida. 

MQ

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