Sábado, 08 de Agosto 2020

Padecen por agua turbia en la colonia Analco

Residentes de la zona señalan que la afectación comenzó desde que iniciaron las obras de la Línea 3

Por: Rubí Bobadilla

El agua de las casas de la zona sale de las tuberías entre amarilla y color marrón. EL INFORMADOR / A. Camacho

El agua de las casas de la zona sale de las tuberías entre amarilla y color marrón. EL INFORMADOR / A. Camacho

El agua de las casas de la zona sale de las tuberías entre amarilla y color marrón. EL INFORMADOR / A. Camacho

El agua de las casas de la zona sale de las tuberías entre amarilla y color marrón. EL INFORMADOR / A. Camacho

El agua de las casas de la zona sale de las tuberías entre amarilla y color marrón. EL INFORMADOR / A. Camacho

El agua de las casas de la zona sale de las tuberías entre amarilla y color marrón. EL INFORMADOR / A. Camacho

El agua de las casas de la zona sale de las tuberías entre amarilla y color marrón. EL INFORMADOR / A. Camacho

El agua de las casas de la zona sale de las tuberías entre amarilla y color marrón. EL INFORMADOR / A. Camacho

Desde hace por lo menos seis meses que vecinos de la colonia Analco, en Guadalajara, tienen que lidiar con el agua color amarillo, e incluso café, que sale de sus llaves, aunque hay quienes aseguran que la situación persiste desde hace cuatro años sin que el Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) les dé una solución.

Algunos de los colonos observan el agua más oscura por la mañana, mientras que otros tantos la reciben así hacia la tarde, por lo que ya han adecuado sus horarios para bañarse o lavar a ciertas horas del día, pues incluso, aseguran, el agua “percude” su ropa blanca.

Lía es una de las vecinas de la calle J. Luis Verdía afectadas por esta situación. Ella aseguró que desde el año pasado esta agua ha manchado su ropa, toallas, cortinas y manteles de color amarillo, mientras que Lorena, de la calle Cuitláhuac, quien desconfía de que el agua sea potable, aseguró que debe comprar varios garrafones de agua purificada para lavar sus frutas y verduras, además de para asearse la cara y los dientes. “Ah pero eso sí, el recibo llega puntual”, añadió.

“Aquí sale limpia en la mañana y se pone así a lo largo del día. Al principio creímos que era el tinaco y nos subimos a lavarlo, pero después vimos que aunque lo lavemos varias veces al año la situación no mejora. A otras familias les dijeron que eran sus tuberías viejas y hubo quien gastó y las cambió, pero el agua siguió saliendo igual. En esta calle notamos que el agua sale así desde que iniciaron las obras de la Línea 3 y aunque desde entonces hemos reportado la situación al SIAPA, no nos han dado respuesta”, expresó.

Durante un recorrido realizado por este medio de comunicación en la zona se comprobó que el agua de las casas de la zona sale de las tuberías entre amarilla y color marrón. Aunque en distintas tonalidades, en todas ellas el líquido se torna turbio cuando sale de las llaves y cuando el agua se deja reposar, cierto material similar a la tierra “se asienta” en el fondo, además de que su olor es similar al de la humedad.

Los más de 10 vecinos consultados en esta colonia de edades entre los 30 y los 70 años, coincidieron en que si bien no han tenido complicaciones estomacales todos ellos señalaron que desde que el agua sale de este color han notado que el cabello “se les cae más que antes”. Aunque ninguno de ellos se ha hecho estudios médicos para corroborarlo, todos señalaron al agua como la causa.

“Cuando uno se baña además de que se nos cae el cabello más que antes se siente pastoso. Al principio se nos hacía hasta normal ver así el agua, pero con la pandemia uno tiene que estarse lavando las manos y lavando todo lo que llega de la calle y ya nos cansamos. Ya no sabemos de qué desconfiar más, si del coronavirus o de lo que tenga esta agua”, expresó Gaby, también vecina de la calle Cuitláhuac.

Cuatro vecinos de la calle Antonio Bravo, entre ellos la señora Lucía, una mujer adulta mayor, señalaron que en esta zona el agua sale así por las mañanas, por lo cual algunos de ellos han optado por “dejar reposando” el agua, para que una vez que los materiales que la vuelven amarillenta se asienten al fondo, puedan después vaciarla a otros recipientes y así hacer uso de ella.

Aunque se solicitó información al respecto de esta situación al SIAPA, hasta el momento no se ha obtenido respuesta.

NR

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