Miércoles, 03 de Marzo 2021

Me explico

¿Por qué es importante que el debate sobre el pacto fiscal se dé en un espacio externo al Gobierno?
 

Por: Enrique Toussaint

OBJETIVO. La Mesa será un espacio abierto que dará voz a las posturas críticas y servirá para abrir la puerta a un debate informado sobre la situación fiscal de Jalisco. PIXABAY

OBJETIVO. La Mesa será un espacio abierto que dará voz a las posturas críticas y servirá para abrir la puerta a un debate informado sobre la situación fiscal de Jalisco. PIXABAY

La renegociación del pacto fiscal no es un asunto de Gobierno. Tampoco de un partido político. Es un desafío de Estado. Cuando hablamos del pacto fiscal nos referimos a la cantidad de impuestos que se recaudan en Jalisco y cómo se utilizan. Nos referimos a la autonomía de los gobiernos locales para cumplir con las demandas ciudadanas. Nos referimos a la Ley de Coordinación Fiscal, pero también a los impuestos que se pagan a nivel local. Discutir el pacto fiscal es, en esencia, ponernos de acuerdo sobre qué tipo de Estado queremos y cómo lo pagamos.

El gobernador tomó la decisión de ceder el timón de esta negociación a una mesa externa al Gobierno. El próximo martes anunciaré los nombres de quienes integran esta instancia de la sociedad civil. Lo que sí puedo adelantar es que cada una de ellas y ellos tiene un liderazgo indiscutible en un sector importante de la sociedad. Significan por su trayectoria o sus ideas. Habrá universitarias, empresarios, religiosos, migrantes, indígenas, feministas. La Mesa busca ser un espejo de la diversidad que existe en Jalisco, tanto desde el plano ideológico, como de orígenes y profesiones. Y, su coordinador -yo-, sólo facilitará los debates, materializará los acuerdos y seré uno más en la mesa. La elección de voceras o voceros vendrá en cuanto se instale la Mesa.

Sin embargo, el proyecto no se agota en la mesa. Luego de la instalación de este espacio ciudadano, la idea es acordar la puesta en marcha de al menos tres comités, uno fiscal, otro constitucional y un tercero de participación ciudadana y comunicación. El primero deberá hacer un diagnóstico pormenorizado de la situación fiscal de Jalisco desde todas las dimensiones. El Comité Técnico Constitucional tendrá un doble encargo: plantear las alternativas que Jalisco tiene dentro de los márgenes de la constitución y, segundo, definir qué áreas del pacto fiscal podrían ser susceptibles de procesos amplios de participación ciudadana. Por último, pero no menos importante, el Comité de Participación Ciudadana y Comunicación tendrá que proponer los mecanismos de inclusión de la sociedad en el debate y la deliberación sobre el pacto fiscal. También será responsabilidad de este consejo la comunicación, socialización y pedagogía de lo que significa el pacto fiscal y cuáles son las implicaciones para la vida de las y los jaliscienses.

El objetivo de este complejo entramado es plantear alternativas serias a la tentación centralista que, no sólo hoy, recorre nuestro país. No queremos ni consultas patito, ni consultas que violen la Carta Magna, ni análisis con datos sesgados o escenarios sólo cimentados en la opinión de una parte de la sociedad. La Mesa tiene la responsabilidad de tripular el proceso de reflexión y participación, pero el debate no puede ni debe agotarse aquí. El proyecto sólo tendrá éxito si cuenta con una copiosa participación de la sociedad. Ningún proceso de cambio puede ver la luz sin una mayoría social que lo respalde. Un pacto entre élites es disfuncional e inservible para el futuro de Jalisco. Sólo la democracia puede salvar a la democracia.

Contesto algunos de los señalamientos que llegaron a mis redes, correo y teléfono. ¿Se incluirán a voces críticas? Definitivamente. La integración de la Mesa Ciudadana es plural, heterogénea y no es una instancia aplaudidora de Gobierno. En ella, estarán representadas ideas de todo tipo: izquierda, derecha, liberales, conservadores. ¿Se puede convocar una mesa ciudadana desde el poder? Sí, buena parte de la transición política en México se explica por la conquista ciudadana de espacios que dominaban los partidos políticos: elecciones, transparencia, combate a la corrupción. Los ciudadanos presionaron para ser tomados en cuenta, pero ni el INE ni el IFAI (por ejemplo) se entienden sin el acuerdo de los gobiernos y los actores políticos.

¿Hay posibilidad de contradecir lo que plantea el gobernador? Por supuesto. La Mesa Ciudadana y los Comités tendrán toda la autonomía y libertad para defender posturas que son contrapuestas. Cada uno de los integrantes llega por una trayectoria particular que queremos que pongan al servicio de Jalisco y el bienestar de la población. No les invitamos para que cambien de opinión. O para que levanten la mano como floreros. Ni siquiera estamos pensando necesariamente en el Jalisco de hoy. Si logramos un gran consenso social es posible que Jalisco se convierta en un referente en compromiso democrático y participación ciudadana.

Y una pregunta que me han hecho mucho: ¿a qué queremos llegar? Todo esto, ¿para qué? Lo sintetizaría en tres metas: 1) que las y los jaliscienses puedan tener acceso a un debate informado y sencillo en sus términos sobre el pacto y la situación fiscal de Jalisco. 2) Qué todas las propuestas de reforma a la relación entre Jalisco y la Federación tengan una base constitucional. Nada fuera de la ley. 3) Un nutrido proceso de participación ciudadana y que sea, al final, la sociedad jalisciense la que tome el destino en sus manos.

Y una última razón de peso para poner tiempo y esfuerzo en la constitución de un espacio de utilidad para Jalisco. Nuestra Entidad se puede convertir en una locomotora que derribe el histórico centralismo mexicano. Jalisco es un Estado de gran tradición federalista y municipalista. El federalismo, al menos teórico, no se entiende sin la participación de los liberales de Jalisco. Y no sólo eso, Jalisco es ícono de la cultura mexicana y, de buena parte, de sus rasgos identitarios.

Debatir sobre el pacto fiscal y la descentralización supone hablar de impuestos, déficits, competencias de gobierno y un larguísimo etcétera. No obstante, también es pelear contra esa idea extendida de que todo lo bueno pasa en la Ciudad de México y el resto es “provincia” (y mirarnos en el espejo: nuestro centralismo tapatio en Jalisco). Jalisco tiene una gran oportunidad mientras no caigamos en cegueras electorales o en narrativas que sacrifican el horizonte por la mirada corta.

JL

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