Martes, 27 de Octubre 2020

Guillermo Cosío Vidaurri y la grandeza de Jalisco

Durante su administración empujó el desarrollo metropolitano y socioeconómico de regiones y ciudades medias de la entidad

Por: Salvador Cosío Gaona

Retrato de Cosío Vidaurri durante la Convención estatal del 6 de agosto de 1988. ESPECIAL

Retrato de Cosío Vidaurri durante la Convención estatal del 6 de agosto de 1988. ESPECIAL

El 25 de julio de 1988, las organizaciones de obreros, campesinos y gremios populares así́ como mujeres y jóvenes del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Jalisco manifestaron a la dirigencia nacional que encabezaba Jorge de la Vega Domínguez la plena unidad en torno a Don Guillermo Cosío Vidaurri para impulsarlo a la gubernatura del estado, toda vez que advertían solamente con el político más formado, popular y experimentado tendrían posibilidad de éxito en la elección local de diciembre en ese año tras la debacle sufrida por el priísmo en los comicios federales recién efectuados cuando se perdieron la mayoría de los distritos no obstante habían sido postulados mujeres y hombres con presumible capacidad.

Ante la presión de los liderazgos políticos locales que veían la necesidad de contar rápidamente con su abanderado más confiable, la dirigencia nacional priísta adelantó el proceso interno en Jalisco, que usualmente se decantaba en septiembre, permitiendo a las fuerzas políticas locales proclamar como precandidato único a Guillermo Cosío Vidaurri, que lograba así consolidar su aspiración en pos de la gubernatura tras haberla procurado en 1970, 1976 y 1982, no habiendo conseguido en esas épocas el respaldo de quienes ostentaban la presidencia de la República o la candidatura presidencial y por ende el mayor poder de decisión al seno del PRI.

Pero esta vez no había margen de maniobra para que desde la Ciudad de México intentaran imponer a algún otro aspirante con escasas posibilidades de triunfo, de ahí que en las altas esferas del poder central debieron aceptar la voluntad unánime de liderazgos locales, acorde a la amplia simpatía popular hacia Cosío Vidaurri en muchos municipios y regiones de la entidad.

Don Guillermo presentó su renuncia al cargo como Secretario General del Gobierno del Distrito Federal, arribando a Jalisco esa misma tarde para en un concurrido evento en el auditorio del Sindicato de Trabajadores del Seguro Social en Guadalajara le fuere reiterado el pleno respaldo de las organizaciones priístas jaliscienses, dando paso a que en abarrotada Convención Estatal Ordinaria del 6 de agosto en Auditorio Benito Juárez de Zapopan, fuere formalizado como Candidato.

Tras intensa campaña electoral Cosío Vidaurri recibió el respaldo en los comicios de diciembre para ganar con muy amplio margen imponiéndose a sus contendientes, siendo el más relevante el destacado político Don Héctor Pérez Plazola, abanderado del Partido Acción Nacional (PAN), y además de su victoria impulsó el triunfo de la gran mayoría de candidatos priistas a los cargos en el Congreso del Estado y Presidencias municipales.

Guillermo Cosío Vidaurri fue electo Gobernador de Jalisco para el período del 1 de marzo de 1989 al 28 de febrero de 1995.

Durante su administración empujó el desarrollo metropolitano y socioeconómico de regiones y ciudades medias de la entidad, destacándose en los rubros de Educación, Salud y comunicaciones, con importante labor de fomento al desarrollo industrial, agropecuario, forestal, pesquero y turístico.

Desplegó histórico esfuerzo para generar fluidez en la movilidad en la urbe capitalina estatal, con la construcción y puesta en marcha de las líneas 1 y 2 del Tren Eléctrico Urbano (SITEUR) de la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) además de la construcción y ampliación de importantes vialidades, pasos a desnivel y la estratégica digitalización del sistema de semáforos, así como la modernización del parque vehicular y las rutas de transporte masivo urbano de pasajeros, destacando grandes obras para abastecimiento hidráulico a Zona Metropolitana como las dos primeras represas del sistema La Zurda-Calderón, El Acuaférico y la planta potabilizadora de San Gaspar.

Construyó además abundante infraestructura en comunicaciones aéreas y terrestres, carreteras troncales, alimentadoras y vecinales. Se edificaron infinidad de instalaciones para el servicio de salud, así como planteles escolares en todos los niveles y dio inicio la red universitaria de Jalisco desconcentrando la tarea educativa de la Universidad de Guadalajara.

Aunque pudo haber obtenido más logros, su mandato fue truncado tras una etapa compleja de desencuentros con el Presidente Carlos Salinas de Gortari en temas de orden político y de apreciación sobre políticas públicas en el ejercicio de la soberanía jalisciense.

Debió solicitar licencia al cargo el 1 de mayo de 1992, en medio de injustos señalamientos contra funcionarios estatales y municipales de Guadalajara a quienes arbitrariamente se responsabilizó por explosiones ocurridas en sector libertad de la capital jalisciense el 22 de abril de ese año, siendo que años más tarde quedó evidenciada la responsabilidad de Petróleos Mexicanos (PEMEX) ya que por negligencia o intencionalidad criminal derramó millones de litros de combustible a las redes de alcantarillado de la urbe, lo que indudablemente causó la dantesca desgracia.

Aún en breve periodo, Don Guillermo Cosío Vidaurri cumplió al trabajar según su lema de campaña: ‘Por la Grandeza de Jalisco’.

Opinión.salcosga@hotmail.com

@salvadorcosio1

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