Miércoles, 26 de Febrero 2020

Fundación apoya a 55 mil en el Civil en dos décadas

Ayuda a los pacientes de escasos recursos con el fin de que tengan acceso a medicinas, radiografías y cirugías que requieren 

Por: El Informador

Panza llena. Con fondos de la fundación se crearon dos comedores en los Hospitales Civiles para dar alimentos gratuitos a familiares de pacientes ahí internados. EL INFORMADOR • F. ATILANO

Panza llena. Con fondos de la fundación se crearon dos comedores en los Hospitales Civiles para dar alimentos gratuitos a familiares de pacientes ahí internados. EL INFORMADOR • F. ATILANO

En 20 años de existencia, recién cumplidos el 25 de enero, la Fundación Hospitales Civiles de Guadalajara A.C. ha sido el conducto por el cual más de 55 mil pacientes de escasos recursos han podido obtener medicamentos, radiografías, estudios y cirugías.

De ellos, tres de cada 10 han sido sustentados con fondos propios y el resto con el respaldo de instancias como la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) del Gobierno federal y la Secretaría de Desarrollo e Integración Social (Sedis) del Ejecutivo estatal.

El objetivo desde el inicio ha sido claro: ayudar a personas de bajos recursos con necesidades médicas que reciben atención en instalaciones de los Hospitales Civiles de Guadalajara y colaborar en la gestión de dinero y equipamiento para sus dos unidades. 

“La gran mayoría (de los pacientes) tiene dos problemas: de salud y económico”, señaló Pedro Enrique Villaseñor Espinosa, presidente de la organización. 

En la asociación tienen programas que forman parte de la campaña “Tú formas parte de nosotros”. Están divididos en dos grandes grupos: procuración y servicios.  

Los del primer bloque incluyen alcancías identificadas y ubicadas en los comercios que apoyan la causa, labor de telemarketing para contactar a posibles benefactores, proyectos que enlistan en convocatorias gubernamentales y de la iniciativa privada, y eventos que organizan para recaudar fondos.

En los del segundo se colabora para que los beneficiarios obtengan medicamentos, radiografías, pruebas de laboratorio, material quirúrgico y prótesis. También se construyen comedores para familiares de enfermos. 

Se explicó que el dinero no se les da a los pacientes o al hospital, sino que se hace directamente la compra a nombre del afectado.

Sin embargo, la fundación destacó que hay áreas que necesitan más atención, como la de psiquiatría infantil y la de niños obesos.  

Para éstas se prevé hacer una adquisición de sillas que se convierten en camas. Se busca que los seres queridos de los pacientes con enfermedades mentales no duerman en el piso. 

“Exhorto a la población a que ayude. Hay un eslogan que utilizo mucho: ‘Nadie es tan pobre para no ayudar, ni tan rico para no necesitar una ayuda’. Ojalá que muchos nos apoyen para traducirlo en salud y bienestar para quienes más lo necesitan”, remató Villaseñor Espinosa. 

Pacientes del Civil agradecen los apoyos de la fundación 

Ofrecen recursos para la obtención de medicinas, estudios, cirugías y otros; la agrupación recibe donaciones; ha brindado ayuda a más de 55 mil personas

En el primer piso del Hospital Civil “Fray Antonio Alcalde” se encuentra Ángel Vázquez desde hace tres meses por un tumor de cáncer en la cabeza, con tubos y un historial de siete cirugías a sus dos años y medio.  

Para costear estas intervenciones, Sandra Espinoza, su mamá, ha acudido a la Fundación Hospitales Civiles de Guadalajara A.C. en busca de ayuda, pues para el material que les pedían tenían que pagar entre ocho y nueve mil pesos. Dinero que ella y su esposo, originarios de San Cristóbal de la Barranca, no tienen. 

Mientras que para Ofelia la ayuda llegó hace unos días, para cubrir una cuenta que incluía estudios.

Hace apenas una semana estaba bien. 

“De repente se nos puso mala, con temperatura que no se le cortaba, y justo cuando no hay dinero es cuando se vienen las cosas más difíciles: yo nada más traía mil pesos y así nos vinimos de Sahuayo, Michoacán”, relató entre lágrimas María Trinidad del Carmen, su mamá. 

La falta de dinero, y del Seguro Popular que antes le cubría los instrumentos que necesita su hija, quien tuvo problemas en un riñón, la llevaron a recurrir a trabajo social donde la remitieron a la fundación que cubrió 90% del costo de su tratamiento. 

“También desayunamos en los comedores de aquí porque sólo me quedé con 50 pesos”, 
indicó. 

Yara tiene unos cuatro meses yendo y viniendo del Hospital con cada cirugía. Esta vez tiene tres semanas en cama. Para pagar los instrumentos, que llegan a una renta de 35 mil pesos, José Adrián recurrió a la fundación quienes le cubrieron la compra de instrumentos para la extracción del tumor de Yara, quien tiene hidrocefalia. 

Aunque todas las historias y cada padecimiento son diferentes, todos los familiares de pacientes, quienes son de bajos recursos, tienen algo más en común: su agradecimiento a la fundación. 

“Gracias por ayudar a quienes en realidad lo ocupan”, coincidieron. 

Consolidan esquema altruista  en dos décadas

Las Unidades Móviles de Salud (UniMoS), que asisten a lugares más vulnerables de Jalisco desde 1999, se encargaron de iniciar la Fundación, pues a inicios del Siglo XXI, y después de juntar a todo un grupo de empresarios, médicos y otras personas, se constituyó formalmente. 

Con ello, comenzaron a difundir casos de pacientes a través de la prensa para que se les apoyara y comenzaran los donativos. En 2002, decidieron realizar el telemarketing para atraer a más benefactores y también, en ese año, empezaron a crear eventos para la obtención de recursos. 

Tres años más tarde implementaron el primer “Sorteo Humanitario” y en 2007, con la obtención de la Clave Única de Inscripción al Registro Federal de las Organizaciones de la Sociedad Civil (CLUNI) pudieron comenzar a participar en las diversas convocatorias para acceder a recursos económicos de instancias gubernamentales. 

Actualmente, se realizan  muchas campañas y accede a diferentes fondos. Con ello se logra apoyar en promedio anual a 500 pacientes dentro del Hospital: 16 mil a través de las UniMoS y, en los últimos dos años, a unas cinco mil en los Comedores para Familiares de Pacientes que crearon gracias a los proyectos. 

Servicios más apoyados 

  • Ortopedia y trauma 
  • Neurología 
  • Medicina interna 
  • Pediatría 
  • Gastroenterología 
  • Infectología 
  • Nefrología 
  • Urología 
  • Endocrinología 
  • Geriatría 
  • Otorrinolaringología 
  • Ginecología 
  • Oncología 
  • Medicina legal pediátrica 
  • Oftalmología 

NUMERALIA

Cifras del altruismo en estos años

55 mil pacientes apoyados con recursos propios y de proyectos.

70% de los pacientes son de Jalisco. 

3 de cada 10 son de Estados colindantes (Aguascalientes, Colima, Guanajuato, Michoacán, Nayarit y Zacatecas

19 proyectos gubernamentales y privados.

2000 y más benefactores entre quincenales, mensuales, bimestrales y semestrales. 

Guía

Cómo donar 

¿Por qué es importante? 

 Millones de personas no tienen cobertura médica del IMSS o ISSSTE y por su situación económica no podrían atenderse en servicios privados de salud. 
 
 ¿Cómo? 

Los donativos se pueden realizar, principalmente, de forma monetaria, aunque también en servicios. 

¿Dónde?  

Se pueden hacer depósitos a la cuenta de CityBanamex 46920000533, directamente en las instalaciones de la fundación o de los Hospitales Civiles o a través de la página web http://www.fundacionhcgdl.org/donacion.html  

Pelean por financiamiento público 

De acuerdo con el presidente de la Fundación, Pedro Enrique Villaseñor Espinosa,  para tener los recursos seguros para  los 125 municipios se necesitaba que dentro del Ramo 33 del Presupuesto de Egresos incluyeran un donativo mensual para la fundación. 

Con ello tendrían seguros al año un millón y medio de pesos para canalizarlo a los pacientes que más lo necesitan. 

“Se les mandó la información a todos los ayuntamientos sobre cuántos pacientes de su municipio habían sido atendidos. ¿Saben qué respuesta hubo? Cero ¿Por qué? Porque no les corresponde, porque es de Guadalajara, porque no sé qué…”, lamentó. 

Agregó que si tuviera que cambiar el nombre le pondría “Fundación de Hospitales Civiles de Occidente” por la cantidad de personas que atienden y que son originarias de otro lugar fuera de la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG). 

CRÓNICA

También construyeron un par de comedores

El olor de la comida se respira apenas uno entra a los dos comedores con los que cuenta el Hospital Civil “Fray Antonio Alcalde” y uno que se construyó en el “Juan I. Menchaca”, con fondos de la Fundación Hospitales Civiles de Guadalajara, para los familiares de pacientes que van por un día y hasta meses. 

Desayuno, comida y cena  hechos y repartidos por voluntarios es lo que se entrega a diario. Lonches de jamón, de pierna u otro ingrediente entregaron en uno de los comedores que tiene el también conocido como Hospital Civil Viejo a las personas. 

La mamá de Lorena Montoya, por ejemplo, cumplió 13 días en este hospital por complicaciones de una cadera quebrada que la llevaron a desarrollar un quiste y luego un tumor. 

“Es una chulada el comedor. Yo vengo de Tijuana y prácticamente solo tengo el dinero del vuelo porque la economía está difícil, pero lo que hacen aquí es algo muy valioso, porque si no fuera por esto no podría comer bien”, compartió con la esperanza de un día devolver el favor. 

El voluntariado “La Virgen del Rosario” es una de las decenas de organizaciones que van algún día de la semana a dar de comer al hospital.

Ellos lo hacen desde hace 16 años los viernes segundos y cuartos de cada mes y en tiempo de frío. 

En otro de los comedores y el primero que se construyó, María del Rosario acude junto con su hermana desde hace un año, tres veces por semana, pues acompañan a su hermano, quien tiene cáncer y asiste a citas y quimioterapias. 

“Afuera está cara la comida y ahora que quitaron el Seguro Popular tenemos que pagar. Además, gastamos 600 pesos cada que venimos desde San Martín Hidalgo”, compartió. 

“Juventudes Marianas”, quienes son catequistas, es el grupo que ofreció desde comida italiana, preparada por Pierre quien es originario de Italia, hasta tacos de guisos en este comedor. 

“Vamos para tres años y medio. Vimos que había mucha necesidad. Además, una persona de nuestro grupo, haciendo oración, tuvo una revelación: dijo que la Virgen María le dijo que aquí había mucha necesidad y nos invitó. Con mucho gusto venimos”, contó. 

Ellos asisten el cuarto viernes de cada mes desde las nueve de la mañana hasta la una de la tarde, dependiendo de la gente, pues atienden a unas 500 personas. 

“Me gusta ver que la gente coma, que se vayan satisfechas y nos llenen de bendiciones”, concluyó. 


JL

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