Tras 20 años de ausencia, República Checa está de vuelta en una Copa del Mundo. Sin embargo, para ganarse su lugar en esta edición, tuvo que atravesar un camino escabroso debido a que su boleto lo consiguió después de disputar el repechaje europeo y de dos tandas de penales que mantuvieron el dramatismo hasta el último instante.La selección checa será una de las siete escuadras que jugarán en Guadalajara, realizando su debut en el Mundial, precisamente, en territorio tapatío cuando se enfrente a Corea del Sur el próximo jueves 11 de junio a las 20:00 horas en el inmueble de Zapopan.No obstante, para llegar hasta aquí, Chequia se vio obligada a sufrir y resistir. Tras no lograr consumar su pase en la clasificación de la UEFA, quedando en segundo de su grupo por detrás de Croacia, tuvo que acudir a la repesca europea. En semifinales, recibieron a Irlanda en Praga y el comienzo fue desfavorable para los locales al iniciar perdiendo 0-2 apenas al minuto 23, incluido un autogol de su arquero Matej Kovar.Los checos tuvieron un tímido despertar al minuto 27 con un penalti que hizo efectivo su delantero estrella, Patrik Schick. Sin embargo, el trámite de la parte complementaria fue trabado, por lo que el milagro cayó hasta el 86, cuando su capitán, Ladislav Krejčí, apareció para poner el agónico empate. Después de una prórroga sin emociones, el ganador se definió en tanda de penales, en la que República Checa se impuso 4-3.En la final, Chequia vivió otro cotejo árido ante Dinamarca. En dos ocasiones tuvo la ventaja a su favor, pero los daneses lograron complicarles las cosas para firmar un empate más a dos anotaciones. Sin poder hacerse daño en tiempos extras, los penales volvieron a ser los protagonistas y los checos mostraron mayor contundencia a diferencia de Dinamarca, que solo convirtió uno de sus cuatro disparos, y Michal Sadilek fue el encargado de consumar el pase mundialista desde los once pasos.Si se analiza con rigor histórico y político, República Checa afrontará apenas su segunda participación en una Copa del Mundo bajo su actual denominación, tras su presencia en Alemania 2006. Sin embargo, la tradición futbolística de esta nación se remonta mucho más atrás, pues como parte de la extinta Checoslovaquia acumuló ocho apariciones mundialistas, consolidando una rica herencia en la máxima cita del balompié internacional.Incluso, en 1934 y 1962, Checoslovaquia realizó su mejor papel dentro de una Copa del Mundo al quedar subcampeona en esas dos ediciones. En la primera, eliminaron a Rumanía, Suiza y Alemania para clasificarse a la final, instancia en la que cayeron por la mínima diferencia ante la anfitriona, Italia. Mientras que, 28 años después, llegaron de nueva cuenta al partido por el campeonato luego de superar a Hungría y Yugoslavia, pero Brasil los pulverizó para quedarse con el título en Santiago, Chile.En 1993, la disolución pacífica con Eslovaquia permitió que República Checa se convirtiera en un país independiente, pero fue hasta 2006 cuando regresó a una Copa Mundial. En Alemania, los checos iniciaron goleando 3-0 a Estados Unidos, pero dos derrotas consecutivas frente a Ghana e Italia les impidieron avanzar de fase de grupos, quedándose en el tercer puesto. Después, tuvieron que pasar cuatro ediciones del Mundial para que República Checa lograra disputar de nueva cuenta la justa veraniega.Patrik Schick se erige como el principal referente de República Checa. El delantero de Bayer Leverkusen destacó luego de adaptarse al sistema de juego de posesión y presión alta de Xabi Alonso en su paso con el conjunto de la aspirina. Una de sus principales virtudes es su juego aéreo gracias a su 1.91 de altura. En la Eurocopa 2021, Patrik se convirtió en goleador del torneo, junto a Cristiano Ronaldo, con cinco anotaciones.En la defensa, Ladislav Krejčí es el pilar indiscutible. El jugador del Wolves en Premier League fue una pieza fundamental para que República Checa lograra regresar a un Mundial después de 20 años. Es el actual capitán de la selección y no solo ha sorprendido por su juego defensivo, sino también por su capacidad goleadora.Dentro del mediocampo, Pavel Sulc se ha consolidado como la principal figura. En 2025, fue reconocido como el mejor jugador de República Checa, debido a su rendimiento con el Olympique de Lyon, club en el que sobresalió por su versatilidad en el campo y contundencia frente al arco.***Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp ***MB