La Copa del Mundial de Futbol 2026, que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá, será el escenario para la implementación de una serie de nuevas reglas aprobadas por la FIFA y la International Football Association Board (IFAB). Estas normativas, que entrarán en vigencia a partir del partido inaugural de este jueves, tienen como objetivo principal dinamizar el ritmo de los encuentros, reducir las interrupciones y castigar las conductas antideportivas dentro del terreno de juego.Una de las modificaciones más notorias es la denominada Ley Vinícius, una medida disciplinaria diseñada para combatir el racismo y los insultos en el deporte de alto rendimiento. A partir de este torneo, los árbitros tendrán la autoridad de expulsar con tarjeta roja directa a cualquier jugador que se cubra la boca con la mano o la camiseta durante un altercado con un rival o con el juez del encuentro.El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, respaldó esta normativa bajo la premisa de que quien oculta sus palabras tiene algo que esconder. La regla surge como respuesta a un incidente en la Champions League entre el jugador argentino Gianluca Prestianni, del Benfica, y el delantero brasileño Vinícius Jr., del Real Madrid. En dicho evento, la dificultad para comprobar agresiones verbales obligó a las autoridades a establecer que el simple gesto de taparse los labios será motivo suficiente para presumir una conducta indebida grave.Además de las sanciones disciplinarias, el reglamento del torneo incluye castigos estrictos para los equipos que busquen retrasar el reloj de forma intencional. Para los saques de banda, el árbitro iniciará una cuenta regresiva visual de cinco segundos. Si el jugador no pone la pelota en juego al finalizar este lapso, se le concederá el saque lateral al equipo contrario.Esta misma lógica de cinco segundos se aplicará a los saques de arco. Los porteros o defensores tendrán ese tiempo exacto para reanudar el partido. En caso de exceder el límite permitido, la sanción será otorgar un tiro de esquina a favor del equipo rival. Estas medidas obligarán a los conjuntos a mantener un ritmo dinámico y evitarán las pausas tácticas prolongadas.El tiempo para realizar modificaciones en las alineaciones también ha sido regulado. Los futbolistas que sean reemplazados deberán abandonar el campo de juego en un máximo de 10 segundos tras la exhibición del tablero de sustituciones o la señal del árbitro. Si el jugador no cumple con este plazo, el equipo recibirá un castigo: el futbolista de recambio no podrá entrar a la cancha hasta la primera interrupción del partido que ocurra después de un minuto de juego con el reloj en marcha.Por otro lado, las interrupciones por atención médica tendrán nuevas consecuencias. Cuando un jugador reciba evaluación en el campo por una lesión que detenga el partido, deberá abandonar la cancha y permanecer fuera durante un minuto una vez que el juego se haya reiniciado. La única excepción a esta regla se aplicará si la lesión es producto de una falta que haya sido sancionada con tarjeta por el árbitro.Finalmente, el torneo mostrará nuevas directrices para las revisiones del VAR, las cuales permitirán intervenciones en situaciones como un saque de esquina claramente mal concedido, siempre y cuando la revisión pueda completarse de manera inmediata y sin retrasar la reanudación del encuentro. Asimismo, se ha establecido que habrá dos pausas de hidratación obligatorias de tres minutos cada una, distribuidas en ambos tiempos del partido, para proteger la integridad física de los deportistas.Esta nota fue redactada con ayuda de inteligencia artificial y revisada por un editor***Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp ***MB