México | Odio racial en Estados Unidos Personas de origen hispano, blanco de las agresiones Desde 2010 se registran10 casos de mexicanos víctimas de golpizas que les dejaron secuelas graves o provocaron la muerte Por: SUN 11 de julio de 2011 - 03:53 hs Imagen capturada en 2005, tres miembros del proyecto “Minute Man” vigilan el paso de indocumentados en California. EL UNIVERSAL / CIUDAD DE MÉXICO (11/JUL/2011).- Los crímenes de odio se incrementan en Estados Unidos y el principal “blanco” de las agresiones son las personas de origen hispano, lo mismo inmigrantes o con ciudadanía, alerta Daniel Hernández Joseph, titular de la Dirección General para la Protección de los Mexicanos en el Exterior de la Cancillería. De 2010 a la fecha se han registrado 10 casos en los que mexicanos fueron víctimas de golpizas que les dejaron secuelas graves o provocaron la muerte. El odio racial es el factor común de estas agresiones, que en su mayoría siguen bajo investigación pues no se ha podido detener a los responsables. Un informe de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) documenta 24 casos de crímenes de odio contra mexicanos en Estados Unidos de 2003 a la fecha. La estadística revela la escalada de la violencia de corte racial, ya que 19 de los incidentes se registraron a partir de 2008. No obstante, los números no son suficientes para dimensionar la gravedad del ambiente hostil en ese país en contra de los hispanos en general y contra la comunidad mexicana, dice el funcionario de la SRE. Reconoce que cuando los casos llegan ante los tribunales estadounidenses “es muy difícil obtener esa clasificación de crimen de odio judicialmente, comprobar que alguien golpeó o insultó a un mexicano, comprobar que lo hizo porque era precisamente un mexicano es lo difícil, demostrar la intención racial en la actuación del agresor, los casos serán pocos por eso”. Hernández Joseph señala: “El crimen de odio se ha incrementado, y que el principal blanco de los crímenes de odio en los Estados Unidos hoy son las personas de origen hispano, no sólo el migrante, sino el ciudadano estadounidense de origen hispano”. En su diagnóstico indica que ésta virulencia racial está asociada con la oleada de leyes antiinmigrantes (600 iniciativas sólo en enero de 2011), así como las que han sido promulgadas en Arizona, Utah, Georgia, Alabama, Indiana y Carolina del Sur. “En la medida en que para avanzar estas leyes antiinmigrantes se da un debate y un discurso que presenta al indocumentado por el simple hecho de serlo como un criminal, promueve la visión en la sociedad de que se vale maltratarlo”, explicó. Aseguró que la SRE trabaja estos casos desde tres perspectivas: “Uno es atacar cualquier violación a los derechos humanos, denunciarla y exigir que se aplique la ley, que se haga justicia; actuar por la vía de las demandas civiles, y, tercero, desde el ámbito político utilizar todos los recursos jurídicos para impedir que prosperen las leyes que criminalizan la migración”. Fausto Armenta Sabino, a sus 20 años de edad se convirtió en la víctima más reciente del odio racial en Estados Unidos. El 30 de mayo pasado fue hallado en Queens, Nueva York, con severos golpes que le provocaron muerte cerebral; sus padres decidieron desconectar los aparatos que lo mantenían con vida artificial y donaron sus órganos. El cuerpo del joven que dejó a los 14 años su pueblo natal —El Platanal, en Xalpatláhuac, Guerrero— regresó a su tierra el 15 de junio para ser enterrado. De sus asesinos no hay indicios. Este caso forma parte de la relación que tiene la SRE sobre los mexicanos víctimas de crímenes de odio. Se suma a los nueve de 2010 que comenzaron el 4 de mayo cuando tres afroamericanos y un latino golpearon con bates a un mexicano. Un jurado se negó a calificarlo como crimen de odio; los responsables fueron seis años a prisión por agresión en pandilla, ataque agravado y robo. La agresión se perpetró en Staten Island, Nueva York, donde los ataques contra mexicanos se repitieron: el 23 de junio y el 7, 23 y 31 de julio de ese mismo año. Las cuatro víctimas fueron golpeadas con saña —con puños, palos y hasta con un patín del diablo metálico— por bandas integradas en su mayoría por afroamericanos “que les gritaban insultos antimexicanos”. El único detenido es un puertorriqueño. La Cancillería también ha documentado incidentes como el ocurrido el 28 de mayo de 2010 en Moab, Grand County, Utah, donde un sujeto agredió verbal y físicamente a tres menores en un parque porque hablaban español; éstos resultaron ser ciudadanos de EU con ascendencia mexicana. El 5 de mayo de 2010, en San Francisco, afroamericanos asaltaron y torturaron a un mexicano. El 10 de noviembre un grupo de “skinheads” atacó a dos indígenas mayas: tres agresores fueron detenidos y enfrentan “cargos agravados de felonía por crimen de odio”. Ficha técnicaRadiografía de la violencia En casi 20 años desde que en 1990 entró en vigor en EU el Acta de Estadísticas de Crímenes de Odio, su número se ha mantenido en alrededor de 7 mil 500 o más cada año, es decir, uno cada hora del día, de acuerdo con la Conferencia de Liderazgo sobre Derechos Civiles. En cinco años, de 2003 a 2007, el número de crímenes de odio reportados contra hispanos creció 40%, de 426 hasta 595, según el estudio “El estado del odio: escalando la violencia contra los inmigrantes”, de 2009. De los crímenes de odio reportados en EU en 2007, fueron cometidos contra hispanos 7.8% , mientras que 60% de ellos fue motivado por el origen étnico o la nacionalidad. Adicionalmente, cerca de 60% del total fueron cometidos contra hispanos, alrededor de 50% más que en 2003. Indemnizaciones por más de 21 millones de dólares Crímenes contra mexicanos en EU sientan precedentes jurídicos CIUDAD DE MÉXICO.- Fueron historias que en su momento provocaron indignación, reclamos de justicia por ser crímenes de odio en Estados Unidos contra mexicanos, y no quedaron impunes: tres incidentes —ocurridos entre 2003 y 2004—, en los que México intervino para que se hiciera justicia a los deudos de 12 víctimas, concluyeron en el pago de indemnizaciones por un monto total superior a 21 millones de dólares. Un informe de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) detalla así la conclusión de casos de cazamigrantes en los que dos mexicanos perdieron la vida, así como el relacionado con la muerte de 10 mexicanos en un incendio provocado en un edificio de departamentos en Indianapolis. No son casos del pasado: para el Gobierno mexicano representan hoy antecedentes civiles y penales sólidos ante el sistema de justicia estadounidense, en delitos a los que se les dio seguimiento hasta el final y en los que, aunque no hubo detenidos, se logró el pago de compensaciones a los deudos. Daniel Hernández Joseph, titular de la Dirección General de Protección a Mexicanos en el Exterior de la Cancillería, comentó que ante los crímenes de odio recientes se sigue la estrategia de las demandas civiles, que están en curso, para que los ilícitos no queden impunes. Explicó que en la tarea de la SRE, de protección a derechos de migrantes mexicanos, es clave la defensoría jurídica, “no sólo para la aplicación de la ley desde la parte criminal, sino desde la parte civil: la compensación”. “En el sistema estadounidense lo que hace que alguien piense dos veces si va a lesionar a un mexicano es cuando les pegamos por el lado civil: poner una demanda de compensación hacia la persona dañada, dejar claro que perpetrar un crimen de odio no sólo te llevará a la cárcel, sino que irá sobre tu patrimonio”. Entre los antecedentes exitosos que hoy son referente en la defensa de derechos de mexicanos en Estados Unidos, destaca el proceso que se siguió ante el crimen perpetrado en junio de 2003, en un rancho privado del condado de Webb, Texas, relacionado con la movilización de cazamigrantes en Laredo. Jesús “N” murió a causa de un impacto de bala, cuando junto con tres personas más pretendía ingresar como indocumentados a Estados Unidos. Un empleado del rancho dijo que lo confundió con un jabalí. El 9 de agosto de 2004 se inició la demanda civil contra el rancho. Sólo unos días después, el 23 de agosto, “un jurado determinó que existió negligencia por parte de los dueños del rancho, quienes no prestaron la suficiente atención para ayudar al connacional herido”. Se determinó que los propietarios tenían que indemnizar a la familia de la víctima; los deudos recibieron 15 millones de dólares. Temas SRE Estados Unidos Racismo Lee También "Raymond" baja su potencia, pero tocará tierra en horas En Hidalgo, caminos destrozados complican rescates y ayuda Así se celebrará en Guanajuato el Día de Muertos Lluvias dejan 37 muertos en cuatro estados de México Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones