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Lunes, 10 de Diciembre 2018
México | El ambiente de confrontación y fractura se apoderó de la pálida casona amarillo con blanco.

Noche de furia con Andrés Manuel

El senador Carlos Navarrete y AMLO subieron el tono de sus voces al discutir la toma de las tribunas; el tabasqueño desechó negociar y apoyó la movilización

Por: SUN

Con el rostro enrojecido, la mandíbula trabada y la mirada fija, Carlos Navarrete salió poco antes de la medianoche del miércoles de la oficina de Andrés Manuel López Obrador, rompiendo abruptamente la reunión del Frente Amplio Progresista (FAP).

Minutos antes, el pequeño salón de la casa del gobierno legítimo se cimbró. Ambos subieron el tono de voz e intempestivamente se terminó el diálogo. La sala quedó en silencio.

El ambiente de confrontación y fractura se apoderó de la pálida casona amarillo con blanco, de la esquina de San Luis y Córdoba, en la colonia Roma.

Las huellas de la fractura salieron a relucir en esas dos horas de discusión de los coordinadores del Frente Amplio Progresista; signo del cansancio, del hartazgo, después de dos semanas de la toma de las tribunas del Congreso de la Unión, para frenar la iniciativa de reforma energética del presidente Felipe Calderón.

La batalla verbal encendió los ánimos del coordinador de los Senadores del PRD y el tabasqueño.

El Senado es “una jaula de locos”, retó Navarrete a López Obrador, “luego Ricardo (Monreal) sale, imprudentemente, a anunciar: ‘¡Ya nos vamos!’, le reprochó Navarrete, mermado en su autoridad como coordinador de los senadores del PRD.

En el pequeño salón del cuarto de guerra, atestiguaban la escena Javier González Garza; Ricardo Cantú, Alberto Anaya, Alejandro González Yáñez, Dante Delgado Rannauro y Alejandro Chanona.

Dante Delgado hacía tímidos esfuerzos por mediar sin que lo tomaran en cuenta, mientras aquellos elevaban el tono de voz.

Navarrete le dijo abiertamente al ex candidato presidencial y a Delgado: “Yo sí creo en la vía parlamentaria”, no creo que el debate político sea “una pérdida de tiempo, no creo que podamos transformar al país así. Debatamos”.

Enfrascados en la discusión por la propuesta para debatir 72 días presentada por el PAN y PRI, López Obrador respondió: “Yo no puedo dar pasos en falso por este asunto”. A lo que aquél le contestó: “Lo respeto y lo admiro, pero dime cuándo”

“Yo mañana les digo…”, respondía con voz tranquila López Obrador. “Lo que quieras, repito, pero dime: el 30 de abril o el 15 de mayo, tu dime cuándo (…) para seguir con el esfuerzo de negociación”, insistía Navarrete, “pero se agradecería que nos dijeras. Si no hay acuerdo, vámonos”.

“Es que esto, para mí, es una vacilada, no sé si me explico. Lo importante es que ganamos en tiempo, pero lo ganamos no por la negociación, lo ganamos porque tomamos la tribuna, no sé si me explico”, le dijo López Obrador.

“Que no se confunda: si ellos se aflojaron, fue por la toma de la tribuna y por el movimiento, no por la negociación. Entonces esto nos va a llevar a que tengamos tiempo para que, con el movimiento en la calle y con la fuerza de la opinión pública vayamos por buen camino”, lanzó el tabasqueño.

El éxito es la movilización

López Obrador insistió que 80% del éxito se debió a la movilización de la gente en la calle y les dijo que “la estrategia depende del tipo de acciones que se lleven a cabo”, ante un Navarrete impaciente.

“Yo mañana se los digo, mañana les digo exactamente. Que hagan las consultas, si aceptan o no aceptan. Si no aceptan, ya”. Así, López Obrador giró instrucciones a los coordinadores parlamentarios para proponer que la Junta de Coordinación Política se realice el próximo jueves

“Si mañana me dicen, en la noche: fíjate que tus propuestas no transitaron, entonces yo ya les dije, saben qué, no hay acuerdo o sí hay acuerdo. Y si me dicen: fíjate que sí salieron, hay acuerdo, vamos adelante”, cantinfleó el ex candidato presidencial.

Advirtió a los coordinadores parlamentarios de PRD, PT y Convergencia que no dará “pasos en falso”, e insistió en la necesidad de mantener la movilización social y la toma de tribunas.

La batalla verbal se detuvo súbitamente a las 23:20 horas. Navarrete salió furioso. “No hay declaración, no hay declaración”, dijo a las 23:20 horas. “¡Vámonos! ¡Vámonos!”, ordenó, imperativo, a su chofer.

Diez minutos más tarde salieron Dante Delgado y Alejandro Chanona, con gesto adusto, mirada furiosa, paso apresurado, sin responder. Subieron a un lujoso automóvil blanco, custodiado por una camioneta de escoltas.

Al filo de las 24:00 horas, López Obrador salió a bordo de un auto compacto blanco, en el asiento del copiloto, disfrazando con media mueca, algo parecido a una sonrisa.

La reunión concluyó intempestivamente.

SUN 24-04-08 IJALH

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