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Domingo, 19 de Noviembre 2017
Jalisco | La muerte de Georgina y sus hijos provocó que los vecinos de Los Agaves se organizaran

Tras la tragedia de 'Sol', nace red de apoyo a mujeres

La muerte de Georgina y sus hijos provocó que los vecinos de Los Agaves se organizaran para proteger a las madres solteras
En una crisis y sin ayuda, Sol no soportó más. Primero terminó con la vida de sus hijos; luego con la suya. EL INFORMADOR / J. López

En una crisis y sin ayuda, Sol no soportó más. Primero terminó con la vida de sus hijos; luego con la suya. EL INFORMADOR / J. López

GUADALAJARA, JALISCO (15/SEP/2017).- Cuando se esparció la noticia sobre la muerte de Georgina y sus hijos Juan y Alberto, no sólo su reducido círculo de amigos se derrotó. El fraccionamiento mantuvo un luto durante semanas por ese hecho. La puerta de la casa de Sol, como se le conocía, se llenó con veladoras y rezos. “Es muy difícil aceptar que ya no podremos verlos. La tristeza que sentimos es inmensa”, le escribieron en un cartel que fue colocado sobre un improvisado altar de madera.

En una crisis y sin ayuda, Sol no soportó más. Primero terminó con la vida de sus hijos; luego con la suya.

Hace un año, esa tragedia sacudió al municipio de Tlajomulco, pero la historia no es única. Los Agaves, reconoce el alcalde Alberto Uribe, tiene problemas de marginación y pobreza que se agravan por la falta de servicios básicos, como infraestructura de salud, escuelas, trabajo de calidad, agua intermitente y un pésimo sistema de transporte público. “Todo esto por supuesto que genera una mezcla de problemáticas, de necesidades, de realidades, que terminan rebasando a muchas familias (…) Por supuesto que es un tema sensible, doloroso… pero no es un tema aislado”.

Tras la tragedia, varios vecinos se organizaron para ayudar a personas en condiciones similares a las de Sol: mujeres abandonadas por sus parejas, con hijos, a quienes se les cierran todas las oportunidades.

Beatriz Montes de Oca es una de esas “bienhechoras” que, gracias a su círculo de amistades, logró unir manos y apoyar a habitantes con problemas económicos. Hoy, su red es de 200 familias. “Principalmente identificamos casos con las características de lo que pasó Sol. Cuando yo me encuentro con una mamá que vive sola, que no tiene esposo o que tiene muchos niños, inmediatamente se me viene a la mente Sol, porque allí es donde más necesidad pudiera haber. Y cuando llamo a esa persona, se le da ayuda al 100 por ciento”, dice la señora, quien atiende una estética.

Luego de sus muertes, amistades y conocidos se unieron al apoyo que inició en el coto Capella, pero que hoy llega a cada rincón del fraccionamiento Los Agaves. La señora Betty tiene identificados 20 casos de perfiles similares al de Sol, que aún pueden ser atendidos para salir de los problemas.

“Lo que estas personas necesitan es atención, sentirse comprendidas. Van dos veces que nos mandan a la capilla a una psicóloga. Reúno gente y ella les habla. Cuando termina, todos le piden que por favor no se vaya. La abrazan y le dan las gracias”. ¬Sol no tuvo ese “privilegio”.

Para modificar una tendencia negativa, el presidente municipal confía en cambiar los protocolos de enseñanza, a la par de invertir en los rubros que, al menos en esa zona, han sido desatendidos durante años.

CONTACTO

Información

Para solicitar el apoyo, llame al teléfono 3030-5450; o bien, acuda a la calle Álvaro Alcázar 5869, entre Ignacio Ramos y Circunvalación, en la colonia Jardines Alcalde, Guadalajara.

EL DATO

Cruda realidad

Según la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2016 del Inegi, Jalisco es el tercer Estado a nivel nacional en donde las mujeres sufren más violencia. Sólo por debajo de la Ciudad de México y Estado de México.

74 % de las mujeres encuestadas aceptó haber sufrido violencia en su vida. La mitad de ellas reconoció que fue violencia sexual.

37 % padeció violencia física.

33 % sufrió violencia económica.

CLAVES

No es un caso aislado

El caso de Sol no es el único.

En 2007, la Unidad de Investigación de Homicidios Dolosos de la Fiscalía Central registró un caso más en Tlajomulco en el que, además del suicidio, la víctima también asesinó a sus familiares. Los fallecidos tenían dos, cuatro, 17 y 67 años. Sin embargo, desde ese hecho y hasta el de Sol, se contabilizan otros 11 casos, con 17 homicidios, sólo en el Área Metropolitana de Guadalajara.

La Fiscalía Regional, por su parte, tiene otros cinco casos identificados en los municipios de Mascota, La Barca, Ayutla, Ameca y Puerto Vallarta, en los que la persona que se suicidó también acabó con la vida de alguien más.

La promesa

Cuando era candidato a la gubernatura, el 10 de mayo de 2012, Aristóteles Sandoval prometió convertirse en “el mejor aliado” de las mujeres. “Aquel que se atreva a seguir maltratando a la mujer va a ser castigado severamente en el próximo sexenio”.

Cinco años después, la Sedis ha entregado 534.1 millones de pesos para el programa dirigido a madres jefas de familia. En 2017 hay 185.1 millones.

La primera razón por la que se autoriza la afiliación al padrón es para la compra de alimentos y otros enseres domésticos. Según la Sedis, el programa fue creado para “mejorar los ingresos de los hogares de jefatura femenina con dependientes menores de edad y en condiciones de vulnerabilidad por ingresos”. Era el perfil de Sol.

“Pobreza de desesperanza…”

En las ciudades, la pobreza es distinta a la que se observa en el campo. “Es una pobreza de desesperanza”, reconoce el titular de la Secretaría de Desarrollo e Integración Social (Sedis), Miguel Castro Reynoso. Las carencias en la metrópoli, con viviendas predispuestas al hacinamiento y construidas en comunidades cuyos habitantes padecen por falta de agua, transporte y trabajo de calidad, son aún más duras que en el interior del Estado.

En otros puntos, las casas no son tan pequeñas ni las personas tan distantes. “La gente que vive en el campo vive en condiciones diferentes. Sus viviendas son más grandes, el nivel de comunicación que existe en su entorno comunitario tiene más tejido social (…) En la ciudad, la gente a veces se cruza sin siquiera levantar la mirada o saludarse. Pareciera una tontería, pero tiene mucha profundidad”.

La muerte de Sol marcó un precedente. El presupuesto asignado al programa de apoyo a mujeres jefas de familia para el siguiente año ahora vendrá acompañado por trabajo intersecretarial y apoyo psicológico: un clamor en comunidades como en Los Agaves.

—¿El Estado pudo haber hecho más por Sol?

—La verdad, sí. Allí está la clave de la pérdida de identidad en algunos, y no pocos casos, servidores públicos que a veces no se dan cuenta que cuando una persona te aborda en la calle y te pide información, o va y te busca en un escritorio de una dependencia, debes darle toda tu concentración y atender a esta persona con respeto y ser capaz de identificar que cuando busca apoyo.

Para el secretario Miguel Castro, hubo un “alguien” en la función pública, cuyo actuar u omisión, incidió en la decisión que Sol tomó en agosto de 2016.

RECOMENDACIONES

• Si usted ha detectado que padece cualquier tipo de violencia, solicite el apoyo de las autoridades. El Centro de Justicia para las Mujeres concentra 11 instituciones del Gobierno del Estado y un juzgado del Poder Judicial que pueden ayudarla.

• Los trabajadores están capacitados para atender desde lesiones, amenazas y abandono de obligaciones, como ocurrió en el caso de Sol, hasta ejemplos más graves como abuso sexual, incesto e incitación a la prostitución.

• En las instalaciones del Centro se le otorga atención psicológica y médica, y asesoría jurídica para divorcios, pensiones alimenticias, y cuando se advierten circunstancias de alto riesgo, las víctimas se quedan bajo la protección de las autoridades, pues se cuenta con un albergue temporal.

• Para solicitar el apoyo, llame al teléfono 3030-5450; o bien, acuda a la calle Álvaro Alcázar 5869, entre Ignacio Ramos y Circunvalación, en la Colonia Jardines Alcalde, Guadalajara.

LA VIDA CAMBIA

Aurora fue arrollada por un auto. Rebeca recibió un puñetazo y la aventaron por las escaleras mientras sus hijos miraban. Érika soportó amenazas de muerte y fue golpeada con la cacha de una pistola que, momentos antes, apuntaba a la cabeza de su hijo. Sol murió tras ser abandonada por su pareja, quien no se responsabilizó de la manutención de sus dos hijos. Las anteriores agresiones fueron cometidas por hombres que pertenecían a sus familias.

Con excepción de Sol, los otros tres casos coincidieron en el Centro de Justicia para las Mujeres. Hartas de su realidad, decidieron acudir y denunciar. Eso, dice Érika, es lo que se necesita para comenzar a vivir. “Yo dije: ‘Tengo que luchar, ser valiente’. Y tengo algo que me propuse: viva o muerta, el niño se queda de mi lado”.

Padeció insultos, amenazas y acoso. Peleó verbal y físicamente contra el padre de su hijo y fue en el Centro de Justicia donde encontró la herramienta que le dio una orden de restricción para, finalmente, mantenerlo lejos. “Le digo a las mujeres: vale la pena denunciar. Confiar. Pero sobre todo, darle seguimiento. Este tipo me amenazó y me dijo: ‘Retira las denuncias’. Le respondí que no”. Y no lo hizo.

Por su parte, a Aurora le ayudaron a abrir los ojos cuando trataban sus fracturas, producto del atropellamiento que sufrió. En su caso, fue la pareja de su madre quien le echó el carro encima. “Yo la verdad desconocía qué era o para qué servía. En cuatro meses tuve varias audiencias. Tampoco sabía que (el agresor) podría reparar el daño. Y lo hizo: todo lo que necesité y las rehabilitaciones”.

Como ella, su madre también sufría de agresiones por parte de su ex pareja. Las medidas de protección le impiden acercarse a cualquiera de ellas y hoy, afirma, se sienten “muy seguras y cómodas”.

Rebeca es otro caso de éxito que requirió valor y constancia. Incluso la novia de su ex pareja la acosaba. Ella la amenazaba por redes sociales mientras él la vigilaba de cerca. La presión y los problemas la obligaron a cerrar un negocio de acupuntura que recién había abierto cerca de su domicilio.

“Él pagaba la renta y ya se negaba a hacerlo. Él vendió la casa y me solicitaba que la dejara. Él me decía que nos iban a correr. Él se burlaba”, recuerda. Fue después de atreverse a denunciar que recibió lo que necesitaba: confianza. “Porque en ese momento giraron la orden para que estuvieran haciéndome rondines y todo. Me siento segura porque si se llegara a suscitar algo, cuento con el apoyo de la Policía”.

Actualmente, las tres saben cómo reaccionar ante una situación de crisis. Todas, incluso sus hijos y familiares directos, han recibido apoyo psicológico y hasta apoyo para emprender por cuenta propia.

Las solicitudes de apoyo en el Centro de Justicia para las Mujeres han incrementado notablemente. Mientras en 2015 fueron cuatro mil 869, la cifra se elevó a 10 mil 033 para 2016. Y sólo en los primeros siete meses de este año, la cantidad de solicitudes llega a seis mil 543. Son 36 diarias.

Ahora la visión de la dependencia es que nadie quede en la situación que padeció Sol, sin apoyo. Por eso han reforzado la asesoría y defensa hacia las mujeres.

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