GUADALAJARA, JALISCO (22/AGO/2017).- Aunque al interior de los centros educativos de la Universidad de Guadalajara (UdeG) la mayoría de los estudiantes se sienten seguros, en las inmediaciones de los planteles universitarios y preparatorias de la zona metropolitana repuntó la incidencia delictiva.En 2015, la Coordinación de Seguridad Universitaria contabilizó 200 reportes de delitos que tuvieron lugar afuera de 21 espacios educativos. Sin embargo, al cierre de 2016, la cifra aumentó a 293, lo que significa un repunte de 46.5%. La mitad de los espacios registran un incremento de la inseguridad.Las principales incidencias son el robo con violencia, autopartes y el consumo de sustancias ilícitas, advierte Álvaro Espinosa Baena, jefe de la Unidad de análisis de la Coordinación de Seguridad, quien señala que los delincuentes han escalado los niveles de violencia para robar celulares, dinero y hasta las mochilas de los estudiantes.En agosto pasado, por ejemplo, un estudiante de la Politécnica fue lesionado con arma punzocortante en las confluencias de la Calle 44 y Pensador Mexicano. Otro joven fue apuñalado por un sujeto que le robó sus pertenencias. En el cruce de Revolución y calzada Independencia tres sujetos amenazaron a una estudiante del Politécnico y la subieron a un auto para solicitarle dinero a su familia, pero al no recibir respuesta la abandonaron. También se registran extorsiones telefónicas e intentos de violación.El repunte en los reportes de delitos obedece, a decir del funcionario, a la situación social y económica del país. “El problema es que nosotros hemos hecho, junto con la Policía, muchas cosas… la delincuencia se va retirando de los planteles, pero los jóvenes vienen de todas partes (para delinquir)”.El año pasado, el área conocida como el Tecnológico, donde tienen sede la Escuela Politécnica, la Preparatoria 12, la Escuela Vocacional y el Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías (CUCEI), es la que registró el mayor índice delincuencial en sus alrededores, con un total de 63 reportes.En segundo lugar aparece la Preparatoria 4, con 40 denuncias de estudiantes, principalmente por robos y acoso.“Es la escuela donde se tiene más acoso y exhibicionismo”. Los ejemplos sobran: en septiembre pasado, unas jóvenes caminaban por la calle cuando fueron acosadas por un adulto. Otras chicas fueron acosadas por varios muchachos que conducían un auto.Le siguen la Preparatoria 3 y CUCS-Prepa 11, con 22 y 19 incidencias, respectivamente. Después, el Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias y la Preparatoria 2, con 15 reportes cada centro.En el lado opuesto, las preparatorias 15, 13, 17, 18, 5 y Santa Anita se encuentran entre los lugares escolares con menor incidencia delictiva en sus inmediaciones.Para disminuir los delitos en sus centros escolares, la Universidad ha implementado estrategias preventivas para mejorar la seguridad de los estudiantes en los entornos y senderos que colindan con los planteles, así como la impartición de cursos y talleres, además de la vinculación con las autoridades para la eliminación de los factores de riesgo, detalla Espinosa Baena.La instalación de 200 cámaras de videovigilancia es uno de los pendientes para hacer más seguras las rutas que siguen los estudiantes y la comunidad universitaria.Los delitos en 2017En lo que va de este año se han reportado 77 incidencias en 26 planteles, de las cuales 55 han sido externas y 22 ocurrieron en el interior de las instalaciones de los centros escolares. Algunos de los ilícitos registrados:33 robos. 7 extorsiones 5 exhibicionistas. 5 lesionados. 3 tentativas de robo. 2 tentativas de violación. 2 acosos. 1 tentativa de privación de la libertad.Alistan sistema de videovigilanciaDesde hace meses, la Universidad de Guadalajara se coordina con las autoridades municipales y estatales para la instalación de cámaras de videovigilancia. Se trata de 200 dispositivos que se colocarán alrededor de los planteles educativos, según ha dicho el fiscal Eduardo Almaguer Ramírez.Para inhibir la delincuencia y el acoso en sus alrededores, la casa de estudios solicitó la instalación de algunas cámaras que funcionarán como parte del sistema Escudo Urbano C5 (Cómputo, Comando, Control, Comunicación y Coordinación) que, según se prevé, comenzará a operar en 2018.Álvaro Espinosa, jefe de la Unidad de análisis de la Coordinación de Seguridad, afirma que el proyecto de instalación ya registra avances, “este año ya deben estar instaladas”. La petición a las autoridades municipales se concentró en que las cámaras se ubiquen en las paradas de los camiones y en diversos puntos cercanos a las escuelas donde se concentran las víctimas de asaltos o de acoso.El otro problema es la falta de iluminación, principalmente en las inmediaciones del Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías (CUCEI), “es un campus muy grande donde convergen diversas situaciones sociales”. En esta zona, las mayores incidencias se presentan desde Corregidora hasta Aldama, “aquí no tenían contemplado colocar luminarias y nos van a poner en toda la calle de Corregidora, en Revolución y Olímpica”.Lo mismo sucede en el Centro Universitaria de Ciencias de la Salud, en el Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades, así como en las preparatorias 2, 3, 4, 5 y en la Jalisco, que también se han visto afectadas por la falta de iluminación. Sin carpetas de investigaciónAunque las autoridades universitarias contabilizaron, entre 2015 y 2016, un total de 493 incidencias de delitos ocurridos en las inmediaciones de los centros y planteles educativos, no existen carpetas de investigación en la Fiscalía General del Estado.De acuerdo con el nuevo sistema de justicia penal, la Coordinación de Seguridad Universitaria reporta cada mes las incidencias a las comandancias y comisarías de Seguridad Pública, el modus operandi de los asaltantes y los lugares donde ocurren los delitos. Sin embargo, no hay carpetas de investigación, “nosotros enviamos todo y no hay una sola carpeta… pese a que los Artículos 31 y 32 del Código señalan la obligación de levantar una carpeta de investigación por cada delito denunciado”, detalló Álvaro Espinosa Baena, jefe de la Unidad de análisis de la Coordinación de Seguridad.ESCUELA, ENTORNO Y SENDEROS SEGUROSAplican Universidad SeguraSobre la prevención en materia de seguridad, Álvaro Espinosa Baena informa que se implementó el Programa Universidad Segura, que contempla tres ejes: escuela, entorno y senderos seguros.En el interior de los centros escolares se generan estrategias para controlar los accesos, identificar la entrada de intrusos y establecer herramientas tecnológicas, “eso ha bajado sustancialmente el robo en interiores”.El año pasado se presentaron 61 incidencias de delitos en el interior de los planteles de la metrópoli.Mientras que los programas de entorno y senderos seguros tienen como prioridad eliminar los factores urbanos de riesgo para disminuir la incidencia de los delitos contra los estudiantes, a través de la mejora del alumbrado público, de la poda de árboles, de la inspección y vigilancia, del mantenimiento urbano, de la recuperación de los espacios públicos y los operativos de seguridad.Además, la Universidad tiene convenios con los Ayuntamientos para que atiendan los senderos y entornos peligrosos, aunque sólo con Guadalajara se ha formalizado, pues los demás operan sin la firma del convenio para establecer los parámetros de coordinación y vinculación, por lo que “dependemos de la buena voluntad de las autoridades”.En abril de este año, la Universidad anunció la implementación del Programa “Caminos Universitarios”, en coordinación con los Ayuntamientos, con el fin de que sus estudiantes, profesores y personal administrativo estén seguros al momento de llegar o salir de la institución.El programa dio inicio en la Preparatoria 4, en el que, sólo en 2016, se presentaron 40 casos de inseguridad, siendo uno de los planteles con más casos.En materia preventiva, la Coordinación de Seguridad elaboró protocolos de actuación ante hechos delictivos en planteles escolares, como enfrentamientos con armas de fuego, ingreso de comandos armados al centro escolar, presencia de objetos y artefactos sospechosos, secuestro, toma de rehenes, bloqueo de vialidades, retenes a cargo de la policía o grupos armados y extorsiones.En materia operativa, las autoridades universitarias se coordinan con las áreas de Seguridad Pública para la realización de operativos contra los distribuidores de droga y asaltantes.Por ahora, la Fiscalía del Estado apoya con cuatro motocicletas y 15 agentes que realizan labores de vigilancia en el área del Tecnológico y las preparatorias 2, 3 y 4.“Nos los vamos a llevar a Ciencias de la Salud y al CUAAD, que es donde se ha incrementado la incidencia”, precisa Álvaro Espinosa Baena.TELÓN DE FONDOContra los atracosEntre diciembre y mayo de este año, la Universidad de Guadalajara denunció la comisión de hechos delictivos, agresiones y atracos a la comunidad universitaria y sus instalaciones, por parte de grupos del crimen organizado.La buena noticia es que esta semana, la Coordinación de Seguridad Universitaria informó que ya no se han reportado este tipo de hechos delictivos: “Ya no se observó que siguiera operando esa banda con el mismo modus operandi, pareciera que era un grupo armado bien organizado”.En marzo pasado, la Coordinación detectó que los ilícitos fueron cometidos bajo el mismo modus operandi, “llegan encapuchados, con armas largas, con armas cortas, irrumpen las puertas de manera violenta, se llevan equipo especial”.Los agresores recortan las mallas ciclónicas y quiebran barrotes en segundos o derriban paredes, además de que someten a los guardias de seguridad privada. Incluso, en algunos casos, se encontraron jeringas para sedar a los encargados de cuidar el patrimonio universitario.El primero de los reportes donde participaron este tipo de grupos delincuenciales sucedió en el Centro Universitario Valles (CUValles), y el resto en el Centro Universitario de Los Altos (CUAltos), en el Centro Universitario de Ciencias de la Salud, la preparatoria de Santa Anita en Tlajomulco, la Preparatoria Regional de Tepatitlán, así como las preparatorias metropolitanas 7, 10 y 17.En un comunicado publicado en marzo, la Universidad aseguró que hasta esa fecha se habían sustraído 76 computadoras portátiles y de escritorio, cinco proyectores, nueve pantallas y un vehículo, entre otros artículos electrónicos durante estos ataques.Después de estos hechos, la máxima casa de estudios instó al Gobierno de Jalisco y a los respectivos presidentes municipales a que se le dé una mayor seguridad a la comunidad universitaria y a sus instalaciones, quienes mantuvieron una alerta para rastrear la operación de la banda.Incidencia delictiva reportada por estudiantesVenden alcohol a menos de 50 metros de los centros de estudioEn un recorrido por las instalaciones del Tecnológico, donde tienen sede la Escuela Politécnica, la Preparatoria 12, la Escuela Vocacional y el Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías (CUCEI), se detectó la presencia de al menos 10 establecimientos que venden alcohol a menos de 50 metros de distancia de los centros escolares, pese a que la norma les prohíbe instalarse a menos de 200 metros.Esta zona es también la que presenta mayor incidencia de delitos contra estudiantes, pues al estar ubicada en las inmediaciones del Barrio de Analco, la Colonia Atlas, San Juan de Dios, Lomas del Paradero y a siete cuadras de la 5 de Febrero, es un área de constante riesgo para los alumnos que transitan por el área.La Coordinación Universitaria ha detectado que los jóvenes y adolescentes se acercan a billares, micheladas, centros botaneros y a las tiendas de conveniencia a comprar alcohol, donde se quedan bebiendo a las afueras de los mismos. Incluso, se descubrió la presencia de una estética para caballeros, con servicio de masajes, que reclutaba a mujeres estudiantes de preparatoria, “está sobre Revolución. Las autoridades la cerraron, pero lo volvieron a abrir”, señaló Álvaro Espinosa Baena, jefe de la Unidad de análisis de la Coordinación.“Lo único que pedimos es que se aplique la norma, si se tienen que clausurar estos lugares, que se clausuren. Hay lugares donde detrás de la puerta venden aguas ‘locas’ o bebidas alcohólicas”.AYUNTAMIENTOSSólo Guadalajara responde que hay sanciones contra “cantinas escolares”Aunque se solicitó entrevista con los Ayuntamientos de la metrópoli para conocer su estrategia para contener y sancionar los espacios que venden alcohol en las inmediaciones de los centros escolares, así como los giros que han sido clausurados o desmantelados, sólo Guadalajara respondió que vigila constantemente.La Coordinación de Seguridad de la UdeG ha detectado establecimientos que venden alcohol en los entornos inmediatos de sus centros escolares que incumplen con la distancia mínima que establecen los reglamentos municipales y la Ley para regular la venta y el consumo de bebidas alcohólicas del Estado.La alcaldía responde que ha realizado diversos operativos en bares y establecimientos con venta de bebidas alcohólicas en el entorno de los centros universitarios, “en lo que va de esta administración se han clausurado 12 establecimientos, se han multado a tres y se han apercibido a siete”. Las sanciones se han aplicado a giros instalados en Marcelino García Barragán, Calzada Independencia, Monte Everest, Revolución, Juan de Dios Robledo y Emilio Rabaza, entre otras.OFRECEN APOYOS A LOS JÓVENES CON ADICCIONESCuando la Universidad de Guadalajara detecta a uno de sus estudiantes bajo el influjo del alcohol, enervantes o sustancias ilícitas, les ofrece acceso a programas y apoyos para que puedan rehabilitarse, en lugar de expulsarlos.Para ello, firmó un convenio con el Centro de Integración Juvenil. “Hemos buscado alternativas para apoyarlos, la meta es rescatar a los jóvenes con adicciones”, señala Álvaro Espinosa Baena, jefe de la Unidad de análisis de la Coordinación de Seguridad.Lo primero que hacen es llamar a los padres para informarles y ofrecerles terapia para sus hijos, luego el médico familiar debe pedir que deriven al estudiante con problemas de adicción al Centro. “El médico expide una carta y, a partir de ahí, el Centro se hace cargo de la atención sin costo para el alumno”.Aunque el rango promedio de los estudiantes con problemas de adicción va de los 15 hasta los 24 años, las autoridades universitarias han encontrado a jóvenes menores de 13 años con estos problemas. “Están consumiendo marihuana, tonsol y pastillas en los bares…”, admite Espinosa Baena.El problema es que los establecimientos de venta de alcohol ubicados en las inmediaciones de los centros escolares atraen a los estudiantes, “si los jóvenes no tienen clase, en lugar de irse a la biblioteca acuden a estos lugares y llegan a la escuela con aliento alcohólico”.Para evitar que los jóvenes caigan en las adicciones, la Universidad imparte cursos y talleres preventivos relacionados con el consumo de alcohol y drogas. Tan solo el año pasado se impartieron este tipo de cursos a 62 mil 941 estudiantes, profesores y padres de familia, a quienes también se capacita para tomar precauciones en la calle, evitar ser víctimas de robo y denunciar.BeneficiariosPara evitar que los jóvenes caigan en las adicciones, en la UdeG se impartieron 563 cursos y participaron 62 mil personas en 2016: 48 mil 700 alumnos.14 mil 030 padres de familia. 158 trabajadores universitarios. 53 maestros.ActualizaciónEn lo que va de este año se han impartido 119 cursos a 14 mil 359 personas de la comunidad universitaria:12 mil 040 alumnos. 2 mil 290 padres de familia. 29 maestros.Sigue: #DebateInformador¿Cuáles zonas son las más inseguras cercanas a las prepas o centros universitarios?Participa en Twitter en el debate del día @informador