Jalisco | Premio INAH 2008 Migrantes jaliscienses utilizan la nostalgia para fines económicos Shiji Hirai ha investigado como la reconstrucción de la “patria” en Estados Unidos, se ha convertido en un bien de consumo Por: EL INFORMADOR 26 de diciembre de 2008 - 03:44 hs JALOSTOTITLÁN, JALISCO.- Para los migrantes de Jalostotitlán (Jalisco) que viven en Estados Unidos, reconstruir el terruño puede ser como una caricia al alma. Pero con el tiempo, se ha convertido en una nueva forma de economía política entre ambos países, pues la nostalgia ahora se utiliza como un bien de consumo -recurso económico, capital social y cultural o instrumento político-. Así lo describe el antropólogo Shinji Hirai en su trabajo Nostalgias en un mundo trasnacional: hacia la reconstrucción del terruño culturas e identidades entre California y Jalostotilán, Jalisco, con el cual ha obtenido la mención honorífica del premio Fray Bernardino de Sahagún 2008, que otorga el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) a la mejor tesis de doctorado. El estudio detalla que los migrantes de Jalostotitlán recrean en California todos los recuerdos y prácticas culturales arraigadas de su “patria amada”, como las fiestas de carnaval, la gastronomía o las adoraciones a la Virgen de la Asunción. “La nostalgia la expresan como un deseo de estar en las fiestas de su lugar de nacimiento; de escapar de las estrictas normas sociales y de la vida monótona y rutinaria de California”, comenta Shinji Hirai, quien con este trabajo ha abierto una nueva veta en los estudios sobre antropología de los sentimientos en el fenómeno migratorio. El investigador, quien actualmente realiza una estancia posdoctoral en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explica que este fenómeno no es único de los tapatíos radicados en California: es un sentimiento que se da en cualquier contexto de migración nacional o internacional, ya que es un motor para crear una cultura local, a pesar de que la gente se encuentre lejos de su tierra natal. “Los jaliscienses que están lejos de su lugar de origen se dieron cuenta de la importancia de ese sentimiento y lo han podido utilizar como un recurso económico y de capital social”, comenta el doctor en Antropología Social. De esta forma, los migrantes hilvanan el sentimiento no como algo que nace del corazón, sino como un discurso para otros fines y otros intereses. “Esto se utiliza para diferentes estrategias. Los comerciantes para atraer clientes a sus negocios con frases publicitarias del terruño, las parroquias para acercar feligreses y los gobiernos municipales para captar recursos. Por ejemplo, las iglesias en Estados Unidos han institucionalizado las prácticas religiosas populares de los migrantes con el fin de captar a la población hispana, por como las fiestas patronales de la Virgen de la Asunción que se celebran el 15 de agosto en los condados de Los Ángeles y Orange, por el Club Social Jalostotitlán de Los Ángeles”. Por otro lado, la nostalgia también es comercializada en el lugar de origen, pues en México se ha descubierto que, cuando vuelven los migrantes, son un “mercado interesante de consumo”, ya que adquieren objetos que simbólicamente les recuerdan su infancia o el estilo de vida que llevaban en su pueblo. Por ello es que Shiji Hirai ha calificado a este sentimiento con el término de “economía política trasnacional”, pues opera tanto en los territorios expulsores como en los que atraen a flujos migratorios. EL INFORMADOR La población que dejó Jalostotitlán y que ahora vive en Estados Unidos, ha utilizado el sentimiento de nostalgia como un bien de consumo. Temas Artes Plásticas Artes INAH Lee También Jóvenes universitarios mostrarán su talento en el Encuentro de las Artes Zapopan 2025 Exploran la representación femenina en la Colección Grodman Canirac busca impulsar industria restaurantera de Jalisco La pasión desbordada de “Giselle” toma la escena Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones