Jalisco | Arenales Tapatíos Implementan programa de atención a pandillas El DIF Zapopan implementó en estas colonias el programa Atención a Jóvenes de muy alto Riesgo en el Consumo de Sustancias Adictivas Por: EL INFORMADOR 13 de octubre de 2008 - 22:55 hs GUADALAJARA, JALISCO.- “Es como estar en el infierno y no quemarte”. Cuando apenas tenía nueve años, David descubrió, mientras jugaba, un camino que lo podía llevar hasta ahí, durante mucho tiempo fue su secreto, podía entrar y salir, hasta que un día perdió el camino de regreso. Su afiliación a una de las principales pandillas de la colonia Los Cajetes le permitió alimentar su adicción a la cocaína: “Nosotros en cuanto nos juntábamos era -qué onda, ¿ya traes?, no, hay que cooperar y hay que comprar un puño para no andar vuelta y vuelta-, eso era lo principal, no eran una o dos dosis, -compramos y nos metemos al cantón de fulano y ahí nos quedamos-, así le hacíamos”. La Dirección de Seguridad Pública de Zapopan tiene registros de la existencia, en ese municipio, de 164 pandillas con actividad en 68 colonias. De ese listado, 34 están clasificadas como las más conflictivas en lugares como Arenales Tapatíos, San Juan de Ocotán y Arcos de Zapopan. David se casó cuando tenía 17 años, un matrimonio que perdió cinco años después por su adicción. Su esposa y su hijo no pudieron más. Comenzaba a sentir que se “desgranaba”. Volvería a casarse, pero las cosas cambiarían muy poco. “Trabajaba toda la semana y el sábado agarraba el vicio, traía dinero, a veces no le daba dinero a mi esposa, a mi hijo, me lo gastaba, pero no me ajustaba, me endrogaba (sic) y salía debiendo en la semana, y el sábado otra vez la misma rutina, siempre, siempre, pedir entre semana porque me hacían faltan dosis. Los últimos meses ya estaba usándola diario, diario, diario”. En noviembre pasado mataron al hermano de David, que ahora tiene 25 años. No se sabe muy bien cómo sucedió, solamente que él corrió, que lo alcanzaron y le dispararon. “Tal vez sí fue una pandilla, no sé. Lo mataron y dije -yo ya no voy a usar la droga-, porque eso es lo que yo no quiero para mí. Mi padre me lo dijo: ¿Eso es lo que tú quieres?” El “Cuacuá” Pese a su decisión, David no pudo dejar la cocaína. “La volvía a usar como dolor, sentía que era un dolor, pero mi dolor no me lo curaba”. Entonces conocería al “Cuacuá”, uno de los cuatro promotores que trabajan para el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) de Zapopan. Su nombre es Salvador Martínez Fierro, el “Cuacuá” sabe muy bien cómo es la vida dentro del barrio, él estuvo ahí, se hundió en las drogas y logró salir desde hace ya 15 años. Aprovechando su experiencia de vida, su función es de identificación, acercamiento y sensibilización con las pandillas. Explica el “Cuacuá”: “El gran objetivo es hacerlos amigos, porque en el barrio no hay amistad, los códigos del barrio son muy fuertes, así que los chavos traen problemas muy fuertes internos, emocionales y lo que ocupan es una oreja, un amigo. Empiezo a platicar, me ven y dicen -¡Ah ca...!, este bato está tatuado, qué onda-, les digo -No’mbre, es que si yo pude salir del infierno que tú habitas, porqué tu no puedes salir- y ahí empieza la espinita, -Si este ca... pudo-, dicen, -¿Por qué yo no puedo-”. Formalmente, este programa se llama “Atención a Jóvenes de muy alto Riesgo en el Consumo de Sustancias Adictivas”. Luego de algunos meses de trabajo, los promotores organizan talleres vivenciales que se denominan “Recuperando mi Vida”, en los que ya participan profesionales del Sistema como sicólogos y trabajadores sociales, según lo indicó Susana Cruz Gómez, directora operativa del organismo. Los asistentes que se deciden por dejar las drogas, reciben el ofrecimiento de ser becados por la autoridad municipal en algún centro de rehabilitación. El último de los seis talleres realizados hasta el momento, dijo la funcionaria, se efectuó en la colonia Miramar hace dos semanas, y participaron 50 jóvenes de entre 14 y 17 años integrantes de pandillas. “¿Eso es lo que tú quieres?” David no ha vuelto a consumir cocaína desde hace ocho meses, luego de formar parte de uno de los talleres por invitación del “Cuacuá”. “Me enseñaron que los problemas van a estar ahí siempre, el taller eso me enseñó, a empezar a entenderme con la sociedad porque eso es lo principal, la gente te va a empezar a seguir viendo igual, y otros que no la van a creer, pero mientras que tú lo sepas y tengas fe en ti, nada más”, dijo. Las marcas Hay gente que nace marcada, dice el “Cuacuá”. David está enfrentando dificultades para encontrar un trabajo, lo rechazan en las empresas. “Me quedé con la facha, con los tatuajes. Es un requisito no traer tatuajes en cualquier trabajo. Ya mejor ni te paras, nomás ves el letrero y ni pa’ qué”. Pero su familia está con él, sus padres, su esposa y el hijo que viene en camino. “Tengo que luchar, conseguir un trabajo bien, no tenemos las mismas facilidades que otro que no haya consumido drogas, nosotros tenemos que buscar trabajos más bajos, pero sí tengo sueños y deseo ser algo, sacar adelante a mi familia, todo, veo a mucha gente y digo -Lo puedo lograr, si ya dejé lo que era mi error-”. En realidad, la discriminación que David está conociendo en la ciudad es una problemática generalizada con las personas rehabilitadas, así lo explica el “Cuacuá”: “Rehabilitamos a los chavos pero nos encontramos que no consiguen empleo, están marginados porque están tatuados, porque estuvieron en la cárcel, y decimos que en Estados Unidos hay gente que discrimina, en México tenemos discriminación, no creen en la rehabilitación de la banda, no creen que una persona pueda salir adelante”. Por esta razón el siguiente proyecto que se está impulsando es la formación de una red solidaria de empresas que les ofrezcan trabajos, ya se labora con una, pero sigue siendo muy pequeña. “Tengo en espera 60 ó 70 chavos que si no le damos empleo, ¿a dónde los vamos a mandar?, ¿a donde mismo?, tenemos que cerrar este círculo. Si no, se van a ir para atrás otra vez, y todo el trabajo que se hizo se fue a la basura. Que las empresas crean en la banda, porqué no dar un buen empleo al muchacho, para salir adelante y no voltear para atrás”. Cruz Gómez, la directora operativa del organismo, asevera que este programa con los promotores, su estrategia de pares, no la realiza ningún otro DIF en Jalisco. David tendrá una fiesta en noviembre: “Tengo 25 años, el próximo mes cumplo 26. Será mi primer cumpleaños sobrio”. Cifras -El Departamento de Prevención de Adicciones, al que pertenece el programa “Atención a Jóvenes de muy alto Riesgo en el Consumo de Sustancias Adictivas”, cuenta con un presupuesto de cuatro millones de pesos. -El programa a través de los talleres vivenciales y otras actividades como conciertos y torneos, ha llegado a siete mil 200 jóvenes. -Según los registros oficiales, las pandillas en el municipio representan una población que varía entre los cuatro mil 970 integrantes a los cinco mil 747. Las parroquias Las labores de los promotores del Sistema DIF Zapopan en su acercamiento a las pandillas han contado con el apoyo de las parroquias de las comunidades. En Arenales Tapatíos la orden de los Misioneros del Espíritu Santo ha participado en la organización de eventos para los jóvenes, como concursos de grafiti, en cooperación con el Sistema y la Coordinación de Prevención del Delito. El trabajo de los religiosos en esa colonia data de hace ocho años. Su involucramiento con los barrios se basa en la demostración de que se pueden establecer relaciones sociales sin la necesidad de recurrir a la violencia o las drogas. Lo hacen con su propia práctica, y no con el discurso. Ante la pregunta, ¿Les hablas de Dios? Juan Carlos Ramírez Equihua, de la orden, responde: “No, abiertamente no, porque nuestro principal objetivo, antes de hablarles de Dios, es hacer conciencia de vivir en sociedad, entonces se nos hace ilógico hablar de Dios en una situación tan difícil y es imposible hacerlo porque te mandan a la jodida. Con situaciones como las que pasan ellos, lo que menos les importa es que les hables de Dios, si no hay un testimonio de relaciones diferentes, de escucha, pues lo que menos importa es Dios. ¿De qué Dios se habla en una situación como esa?” Entre los integrantes de las pandillas imperan los problemas familiares, la pobreza, la falta de estudios y la drogadicción. A través de una estrategia de pares, el Sistema DIF Zapopan contrató a cuatro ex pandilleros para acercarse a estos grupos y promover su rehabilitación Temas Seguridad Ayuntamiento de Zapopan DIF Lee También México y Estados Unidos refuerzan cooperación en seguridad fronteriza Lemus afirma que no habrá impunidad desde el Estado en el caso de la detención de Nazario 'N' Intervención de la Policía de La Huerta, por posible desaparición forzada: Pablo Lemus Detienen en Guadalajara a presunto extorsionador; operaba en Jalisco y Puebla Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones