Viernes, 17 de Octubre 2025
Jalisco | Instruyen cómo adecuar espacios para disminuir la inseguridad en su entorno

Crean manual de seguridad ciudadana

El desorden en materia de movilidad también genera situaciones de violencia

Por: EL INFORMADOR

El manual es una guía para que los ciudadanos sepan cómo adecuar sitios y que medidas tomar para disminuir la inseguridad.  /

El manual es una guía para que los ciudadanos sepan cómo adecuar sitios y que medidas tomar para disminuir la inseguridad. /

GUADALAJARA, JALISCO (13/ENE/2014).- Una característica decisiva en la seguridad urbana es el entorno. Un espacio con un adecuado diseño ambiental brinda las condiciones para que las personas lo ocupen y así bajen las oportunidades del delito. Es por ello que el Consejo Ciudadano de Seguridad Pública, Prevención y Reinserción Social creó un manual para que los ciudadanos sepan cómo adecuar sitios y qué medidas tomar desde su hogar para disminuir la inseguridad.

Son detalles: la obstrucción de una cochera, la falta del respeto al peatón, un frenón que por poco fue choque… Según el Consejo, los distintos percances que se dan por el desorden en movilidad propician un clima local inseguro.

La falta de organización y de respeto entre conductores, peatones y demás usuarios de las vialidades provoca que los habitantes se trasladen con la sensación de que cualquier accidente, en un momento insospechado, les puede ocurrir o acarrea fricciones entre personas que pueden desembocar en violencia.

Otro de los factores comunes que el Consejo Ciudadano diagnostica como incidentes para entornos inseguros, explica Javier Carrasco Rueda, secretario técnico, es la falta de planeación en la expansión urbana: con deficiencias en los servicios, las zonas quedan abandonadas y vulnerables a delitos.

También se ponen de modo para generar clima de inseguridad los espacios públicos que, por no estar en óptimas condiciones para que los ciudadanos se apropien de ellos, pueden ser usados como escenarios de delitos. “Al salir a las comunidades vemos una gran vulnerabilidad en jóvenes que tratan de identificarse con su espacio a través de la territorialización de su actividad. Desgraciadamente esas actividades de identificación se vuelven actividades criminales, a falta de una respuesta comunitaria y una respuesta institucional”.

Los jóvenes son el grupo que más resiente los efectos de la violencia, pero también quienes más cometen acciones delictivas, explica el secretario técnico. “La seguridad urbana parte de un triángulo que es de violencia, relaciones sociales y territorio. El rango de edades de las víctimas de delitos se encuentra alrededor de los 25 años, en plena edad productiva”.

La comunidad, principal urgencia

Lo que los ciudadanos posicionan como las mayores preocupaciones en temas de seguridad son las necesidades que hay en su entorno cercano y que impactan sus acciones diarias, explica Javier Carrasco Rueda, secretario técnico del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública, Prevención y Reinserción Social.

“La primera línea de seguridad de un ciudadano son los posibles vínculos de fricción con vecinos; el tema patrimonial, su vehículo, su casa; su integridad en su entorno inmediato y la de su familia; y la seguridad en sus recorridos familiares, escolares, laborales”.

Para muestra, está el caso de una colonia en la que se desató un fuerte operativo para capturar a unos supuestos integrantes de organizaciones delictivas, pero cuando el Consejo Ciudadano acudió a prestar su apoyo, se encontraron con que los habitantes de la comunidad sentían más conflicto por problemas de su calle, escuela o entre vecinos, explica Alma Angélica Retano Pelayo, coordinadora de Participación Ciudadana.

“Parecería que la comunidad está asustada por los grandes grupos criminales, pero cuando reflejan las verdaderas problemáticas son problemas muy pequeños generados por ellos mismos. Por ejemplo, las heces de los perros, la basura, la obstrucción de cocheras”.

COLONIA SANTA ELENA
Temor a lo que pase fuera de casa


El temor no es a que se metan a casa a robar o a tener problemas con los vecinos y esto atraiga violencia. La preocupación para vecinos de la Colonia Santa Elena de la Cruz es lo que pueda pasar en las calles.

Los habitantes de la zona se conocen de décadas porque son familias que ahí han crecido y eso crea una atmósfera de integración, pero esa sensación no es inmune a los asaltos, los hostigamientos de alguien bajo los influjos de drogas o las balas perdidas. Todo eso que sucede afuera de casa.

José María Álvarez vive ahí desde hace 35 años y relata que algunos atrás los pleitos entre pandillas eran más fuertes, que se escuchaba en las calles cuando había agresiones. A la colonia llegaron personas que vendían droga, entonces la violencia comenzó a subir de tono, pero sin afectar a quienes no estaban involucrados.

Hay rachas en que se deja escuchar una balacera por semana, calcula Hortencia Arreguín, pero coincide que entre vecinos se cuidan y son de otras áreas que van a buscar conflictos o robar. “Los mismos de la colonia entre ellos no se meten”. Eso sí, dejar el carro afuera toda la noche es riesgo de que amanezca desmantelado.

Más participación, menos inseguridad

La seguridad ya no es responsabilidad absoluta de los policías. De hecho, actualmente la ciudadanía tiene oportunidad de empoderarse con herramientas para colaborar con su propio resguardo a través de la seguridad urbana, explica el investigador italiano Gian Guido, profesor de Sociología Jurídica en la Facultad de Ley de la Universidad de Modena-Reggio Emilia.

La actividad de los habitantes de una comunidad fortalece las calles y reduce el resquicio para que el delito tome lugar. Esto a través de vigilancia espontánea, de dar vitalidad a las calles, de mantener en condiciones confortables los lugares.

“Las personas defienden un territorio si sienten que les pertenece. El rol de la Policía sigue siendo fundamental, pero tiene que desarrollar formas de cooperación más fuerte con la comunidad, no sólo para sacar la información, como es la tradición”, expresa el también jefe de Investigación Criminológica del Departamento de Seguridad Urbana y Policía de la Región de Emilia-Romagna, en Italia.

Es a través del diálogo entre las autoridades y los ciudadanos como se puede encontrar la mejor estrategia de seguridad, dependiendo a cada comunidad. Con comunicación constante con figuras intermediarias, como el portero de un edificio.

La seguridad urbana involucra la participación activa de los habitantes en acciones que no escapan de sus manos y con las que aportan a reducir conflictos: apropiarse de los lugares públicos, establecer diálogo con vecinos, mantener lugares iluminados, estar atentos a cualquier extrañeza, entre otros, explica Javier Carrasco Rueda, secretario técnico del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública, Prevención y Reinserción Social.

FRASE

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El objetivo de la seguridad urbana es que se reduzca la violencia y la percepción en un lugar aprovechando todos los principios de seguridad: vigilancia natural, uso de espacios, comunicación, movilidad "

Javier Carrasco Rueda,
secretario técnico del Consejo Ciudadano.

EL DATO
La versión completa del “Manual de Seguridad Urbana. Una guía para la prevención del delito”, del  Consejo Ciudadano de Seguridad Pública, Prevención y Reinserción Social se encuentra disponible para su consulta en el sitio http://www.consejociudadano.org.mx/GuiaPrevencion.pdf.

Temas

  • Seguridad
  • Colonias de la ZMG

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