Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Miércoles, 11 de Diciembre 2019
Deportes | Por Jaime García Elías

* Real

A propósito por Jaime García Elías

Por: EL INFORMADOR

Ayer que fue ratificado como técnico del Guadalajara, José Luis Real recogió el estigma que han cargado sobre sus espaldas todos sus antecesores en la “era” del actual dueño del juguete: la etiqueta de “El Mejor Entrenador del Mundo” durante los próximos dos meses... o menos.

*

Al margen de la sobrecarga peyorativa con que deben entendérselas quienes han desfilado por el puente de mando del equipo más popular de México, están las exigencias desorbitadas de sus simpatizantes... y la poca paciencia de sus dirigentes.
Las legiones de devotos del “El Rebaño Sagrado” ven como propios los títulos acumulados en los años del “Campeonísimo”, al igual que los posteriores que han servido para refrendar los de los buenos tiempos. Para que una campaña de las “Chivas” sea calificada con nota aprobatoria por sus incondicionales, se requiere, si no necesariamente la conquista del campeonato —se entiende que alcanzarlo no es cuestión de “enchílame otra”...—, sí, al menos, una considerable aproximación al mismo: la Final; una semifinal; como premio de consolación, participar en la “Liguilla”; si no, la página se va, íntegra, al cesto de la basura.

*

Los dirigentes han hecho desfilar por la pasarela rojiblanca —sin contar a Daniel Guzmán, “herencia” de la administración precedente— a Eduardo de la Torre, Hans Westerhoff (dos veces), Benjamín Galindo, Xavier Azkargorta, Chepo de la Torre, Efraín Flores, Omar Arellano padre, Paco Ramírez, Raúl Arias y José Luis Real. Tres de ellos consiguieron dejar huella en el equipo: Westerhoff por la claridad de sus conceptos y por sus resultados en su primera etapa... y porque confirmó, en la otra, que “nunca segundas partes fueron buenas”; Chepo de la Torre, por el título en el Apertura 2006, por sus dos semifinales... y porque su sacrificio demostró que la “filosofía” del dueño del juguete es el exitismo inmediato; y Efraín Flores porque, sin decirlo, se rebeló, lógica en mano, contra un estilo de juego que sólo sirve para engatusar incautos... y que sólo funciona cuando el adversario coopera; verbigracia, el inoperante Atlas del “Clásico” más reciente.

*

Porque conoce la tela y porque es un profesional serio, Real merecería, más que el éxito —hijo, muchas veces, de los imponderables—, que sus dirigentes dieran señales de haber aprendido que en este negocio, por buen cocinero que se tenga, sólo puede haber guisado de liebre... cuando hay liebre.

Temas

Lee También