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Miércoles, 13 de Diciembre 2017

Universitarios, vulnerables a adicciones por estrés y ansiedad

Son un grupo susceptible debido a la carga académica que enfrentan a lo largo de su carrera, señalan psicólogos
Es común que haya dificultad en la concentración, insomnio o trastornos de sueño que terminan por afectar el rendimiento escolar o derivan en ausentismo. EL INFORMADOR / ARCHIVO

Es común que haya dificultad en la concentración, insomnio o trastornos de sueño que terminan por afectar el rendimiento escolar o derivan en ausentismo. EL INFORMADOR / ARCHIVO

Los universitarios son uno de los grupos más vulnerables a sufrir estrés, ansiedad, trastornos estomacales, insomnio y adicción al tabaco o al alcohol, debido a la carga académica que enfrentan a lo largo de su carrera, señalaron expertos consultados este martes. 

Estudiantes de medicina, odontología, derecho y psicología son quienes presentan mayores síntomas de estrés por la exigencia que conlleva el plan de estudios de estas licenciaturas, dijo Francisco Martínez, jefe del programa de atención psicológica a distancia de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). 

"En general, los estudiantes son vulnerables al estrés o a la ansiedad, hay algunos que saben afrontarlo y manejarlo y otros que sucumben al agobio que supone mantener buenas notas y cumplir con las responsabilidades escolares", dice el especialista. 

Eduardo Chávez cursa el sexto semestre de la licenciatura en Tecnologías de la Información en la Universidad de Guadalajara (UdeG). Cuenta que los exámenes no le representan mucho problema, pero sí cuando debe exponer un proyecto. 

"Me pongo muy nervioso y me estreso, lo tengo que preparar varios días antes para saber los temas que voy a presentar y un día antes tengo insomnio", explica. 

Pese a las molestias que el estrés y la ansiedad conllevan, pocos acuden a recibir apoyo psicológico. EL INFORMADOR / ARCHIVO

Es común, dice, que los estudiantes "dejen todo al último momento" y se complique la entrega de trabajos escolares. 

Además, la entrega de proyectos semestrales se junta con la preparación de exámenes finales y es cuando "se vive mucho estrés", explica. 

Miriam Montes afirma que vive con "colitis permanente". Su carrera de medicina le ha costado muchas noches de insomnio, de no comer adecuadamente y de vivir a punto de "tirar la toalla". 

Lo peor son las dos o tres semanas finales del semestre. Durante días tiene dolores en el cuello y duerme "realmente poco", cuenta. 

Hacia el fin de un semestre o ciclo escolar se presenta la sintomatología ansiosa con mayor intensidad, explica Roma Martha Meda, coordinadora del programa de promoción de salud mental de la UdeG. 

En esta época hay un repunte en la atención que este programa da a los estudiantes, quienes "se están desbordando con tanto trabajo y solo se quieren ir" de la escuela, dice. 

Las exigencias de los profesores y la responsabilidad de cumplir con las tareas académicas se manifiestan no solo a nivel psicológico, sino también en el cuerpo, con dolor de cabeza y músculos, dificultades respiratorias vinculadas a la ansiedad, temblor de manos, diarreas o estreñimientos y gastritis. 

Además, es común que haya dificultad en la concentración, insomnio o trastornos de sueño que terminan por afectar el rendimiento escolar o derivan en ausentismo. 

"El estrés literalmente parte su vida y algunos de ellos se ausentan de clases unos días, debido a que la ansiedad sí está exacerbada en esos momentos", dice Martínez. 

Para afrontar el estrés, los jóvenes suelen acudir a la ingesta de alcohol, cigarro y, en algunos casos, drogas como la mariguana. 

El abuso del alcohol suele traer daños colaterales. "Los chicos suelen tomar de más y tienden a tener sexo sin protección", que puede derivar en embarazos no deseados o en el contagio de enfermedades de trasmisión sexual, agrega. 

Para afrontar el estrés, los jóvenes suelen acudir a la ingesta de alcohol, cigarro y, en algunos casos, drogas como la mariguana. EL INFORMADOR / ARCHIVO

Martínez señala que si bien la etapa de licenciatura es la más pesada para los jóvenes, muchos desarrollan problemas de estrés y ansiedad desde el bachillerato. 

El 70% de quienes acuden al programa de atención psicológica de la UdeG iniciaron su carrera con niveles de estrés de regular a intenso, apunta Meda, quien indica que la mayoría empieza con dolores de cabeza o colitis. 

Pese a las molestias que el estrés y la ansiedad conllevan, pocos acuden a recibir apoyo psicológico o se interesan en aprender técnicas de relajación para afrontar mejor sus responsabilidades y mejorar su calidad de vida. 

Cuando se dan cuenta que sus molestias no son normales, "ya están desbordados, pero no buscan ayuda", dice Meda. 

Los expertos recomiendan atender síntomas como colitis, gastritis, migraña, tristeza e incertidumbre, ya que son indicadores de ansiedad, y aprender técnicas de relajación o de manejo de crisis. 

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