Como si de una película se tratara, en Estados Unidos se dio el caso de una enfermera dental británica, quien dijo a su familia y amigos que iría a Disney World de vacaciones, pero en realidad piso suelo norteamericano para casarse con un condenado a muerte que asesinó a dos personas y arrojó uno de sus cuerpos en un callejón.La enfermera Rebecca Short, de 26 años, de Chipping Norton, Oxfordshire, le dijo a su familia que estaba de vacaciones en Estados Unidos e incluso publicó imágenes de las vacaciones en lugares míticos como Disney World y el Golden Gate en San Francisco.No obstante, según indicó el Daily Mail, la verdadera razón de la visita de Rebeca a Estados Unidos fue para casarse con el asesino mexicano-estadounidense Manuel Ovante Jr, de 35 años, quien se encuentra en el corredor de la muerte en la cárcel de Eyman, Florence, Arizona.Rebeca Short se convirtió en amiga por correspondencia del sujeto, quien se describía a sí mismo como un "tonto" que es "leal" y "fácil de llevarse bien".El hombre ha estado más de una década en la cárcel tras ser sentenciado a muerte por asesinar a una mujer y a un hombre mientras buscaba drogas en 2008; fue sentenciado en 2010 y se le permitió salir de su celda para la boda del 14 de abril.Ovante había escrito: "Me encanta leer y escuchar música. Tengo una hija llamada Bonnie. No estoy muy seguro de lo que estoy buscando en un amigo por correspondencia, así que supongo que tendrás que sorprenderme. Supongo que alguien me ayudará a hacer mi tiempo aquí más fácil. Alguien que tenga sentido del humor y disfrute de la vida".Una de las amigas de Rebecca dijo a "The Sun" que "siempre estuvo obsesionada con ver documentales de Netflix sobre asesinos en serie en Estados Unidos, pero nadie pensó que se escaparía y se casaría con uno".Una vecina de Rebecca en Chipping Norton, Oxfordshire, dijo: "Ella me contó sobre eso, pero realmente no quiero hablar de eso, no es mi familia".JL