Martes, 18 de Enero 2022

Estados Unidos: El "milagro" en medio del azote de tornados que vivió un asilo en Arkansas

El gobernador, Asa Hutchinson, relató cómo el personal a cargo protegió a los ancianos de las ráfagas de viento 

Por: EFE

Describen que el viento arrancaba las almohadas de las manos a los ancianos mientras el personal batallaba por sujetarlos. EFE/T. Maury

Describen que el viento arrancaba las almohadas de las manos a los ancianos mientras el personal batallaba por sujetarlos. EFE/T. Maury

Un hogar geriátrico fue escenario de un "milagro" en medio de los intensos tornados que azotaron entre la noche del viernes y el sábado una amplia zona de Estados Unidos, dijo este domingo el gobernador de Arkansas, Asa Hutchinson, quien relató cómo el personal a cargo protegió a los ancianos de las ráfagas de viento.

"Allí el personal hizo un trabajo increíble al usar su propio cuerpo para proteger a algunos residentes"

El viernes por la noche, un tornado tocó tierra en ese estado y se enfiló hacia una residencia de ancianos en la ciudad de Monette. En la casa, que terminó sin techo y prácticamente destruida, permanecían 67 adultos de la tercera edad.

"Allí el personal hizo un trabajo increíble al usar su propio cuerpo para proteger a algunos residentes", aseguró Hutchinson en una entrevista con el programa "Face the Nation", de la cadena CBS News.

Relató que tras activarse el sistema de alerta temprana para ese tipo de fenómeno natural, el personal llevó rápidamente a los ancianos al pasillo en sus sillas de ruedas.

Para resguardarse del viento, que hizo volar cristales y objetos por todos lados, los adultos se cubrieron el rostro con almohadas.

Al final, una persona murió en el lugar. "Es un milagro que sólo hayamos perdido uno en un hogar de ancianos", confesó el gobernador.

Barbara Richards, quien trabaja en el lugar, dijo en una entrevista publicada por el diario The Washington Post que el viento arrancaba las almohadas de las manos a los ancianos mientras el personal batallaba por sujetarlos.

Ella misma optó por colocar su cuerpo sobre las sillas para proteger a los adultos de los escombros. Y aseguró que, en medio del peligro, les pidió que cantaran y rezaran para "pensar en otra cosa".

"Era como un tren rugiendo", describió, por su parte, Mandi Sanders, otra de las empleadas de la residencia en declaraciones publicadas por el diario The New York Times y quien aún tenía el sábado sangre seca en su cabello debido a un golpe que recibió.

JM

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