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Domingo, 18 de Agosto 2019
Ideas |

La mejor política social es el empleo bien remunerado

Por: Diego Petersen

La mejor política social es el empleo bien remunerado

La mejor política social es el empleo bien remunerado

Si en algo tiene razón el presidente López Obrador es que la política social de los últimos años ha sido un fracaso. Son miles y miles de millones de pesos invertidos en mantener la pobreza, pues no hemos sido capaces de cambiar la proporción de pobres de este país en décadas. Hubo, es cierto, una pequeña mejora en los primeros años del siglo XX, curiosamente durante el sexenio de Vicente Fox, pero luego vino la crisis de 2009 que regresó a muchos mexicanos que habían superado la línea de la pobreza y de entonces para acá el porcentaje de pobres en el país se mantuvo.

Si en algo tiene razón el presidente es que la política social de los últimos años ha sido un fracaso. 

¿Qué es lo que ha fallado?, ¿por qué si destinamos tanto dinero del presupuesto público a la atención de la pobreza esta no hace sino mantenerse? Evidentemente algo no estamos haciendo bien. Una primera explicación, por obvia que parezca, es que no se trata de un problema de política social sino laboral. Hasta antes del más reciente aumento del salario mínimo que pasó de 88 a 102 pesos diarios, una persona que trabajaba ocho horas y ganaba el mínimo estaba oficialmente en la pobreza, pues su salario no ajustaba para cubrir los mínimos de consumo de calorías para una familia de cuatro personas.

Jalisco fue el estado que más logró reducir la pobreza en el sexenio pasado. La política social era exactamente la misma que la del gobierno federal, con algunos programas extras y otros repetidos. Al principio del sexenio pasado, en 2013, en Jalisco se contabilizaron poco más o menos tres millones 50 mil pobres; para 2018 la cifra se redujo a 2 millones 337 mil. Siguen siendo muchísimos, pero como sea son 700 mil menos, uno de cada cuatro logró brincar la barrera. La explicación, sin embargo, no está en lo exitoso de los programas sociales sino en la creación de empleo.

Los programas sociales son fundamentales y necesarios para generar una mayor equidad en las oportunidades de los mexicanos, pero la mejor política social sigue siendo la creación de empleo y el pago justo por el trabajo realizado. La transferencia neta de recursos que ha implementado el gobierno de López Obrador resultará absolutamente insuficiente si el empleo sigue desacelerándose a pasos agigantados como está sucediendo: en el primer semestre de 2019 se crearon 40 por ciento menos empleos que en el mismo periodo de 2018.

Si el presidente y su equipo no logran echar a andar la economía y se aplican en acelerar las medidas contra cíclicas para evitar una recesión, no habrá programa que nos salve de una mayor desigualdad. Sembrando vidas, Jóvenes Construyendo el Futuro ni ningún otro programa social puede suplir un empleo mejor remunerado. Más empleos mejor remunerados debería ser la obsesión, no solo del presidente, sino de todos los mexicanos.

(diego.petersen@informador.com.mx)

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