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Martes, 25 de Septiembre 2018

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Dopaje, valores morales y ética en el beisbol mexicano

Por: Salvador Cosío Gaona

Dopaje, valores morales y ética en el beisbol mexicano

Dopaje, valores morales y ética en el beisbol mexicano

La furosemida es un diurético que junto con otros medicamentos está incluida en la lista de sustancias prohibidas por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA por las siglas de su denominación en castellano y  WADA por las siglas en inglés, World Anti Dopage Agency), ya que puede enmascarar la presencia de otras sustancias ilegales en el organismo de un deportista profesional, pero no sólo su uso permite ocultar otras sustancias prohibidas en el deporte profesional a nivel mundial, sino que según facultativos consultados también provoca aumento de capacidad hemodinámica y oxigenación vascular provocando artificial y aceleradamente rendimiento superior del deportista.

La clortalidona también se utiliza para tratar la hipertensión arterial y aún con sus diferencias que consisten básicamente en la duración más prolongada de sus efectos, resulta muy similar a la furosemida en cuanto a la forma de encubrir otras sustancias usadas para el dopaje y también a las ventajas que directamente otorga al deportista en cuanto a provocarle oxigenación dinamizada y por ende mejor rendimiento físico en comparación a los competidores que no adquieren en su organismo tal sustancia química.

Se ha comentado la suspensión por seis meses inhabilitado para jugar en la Liga profesional de beisbol del Japón que le impusieron al infielder Japhet Isidro Amador Hernández tras resultar con presencia en su organismo de esas sustancias prohibidas, en cuanto a su uso por algún deportista profesional a nivel mundial.

Se ha comentado la necesidad del  análisis reflexivo en relación al límite de tolerancia para la permisibilidad en cuanto a jugar libremente en nuestro país los deportistas profesionales con sanciones impuestas en otras naciones, cuando las normas existentes en México son diversas y más leves generando opción de que aunque en diversos países sean sanciones al amparo de reglas severas, ello no impida que participen en nuestro país jugando profesionalmente, refiriéndonos en este caso a peloteros que con contrato en escuadrones de Ligas en naciones diversas, están además concurrentemente vinculados a organizaciones profesionales beisboleras del más alto nivel en México como La Liga Mexicana del Pacífico (LMP), nuestro máximo circuito de beisbol profesional en invierno, y La Liga Mexicana de Beisbol (LMB), el máximo circuito en época veraniega, como tal es el caso de Japhet Amador, que estaba jugando en la Liga japonesa desde el año anterior en el verano y es parte del roster de Charros de Jalisco en la LMP.

Como ha sido ampliamente difundido, al toletero nacido el 19 de enero de 1987 en la ciudad de  Mulegé, Baja California Sur, que jugaba con el equipo Rakuten Golden Eagles de la Liga Nipona de Beisbol (NPBL por sus siglas en inglés), le fue dictada una severa suspensión por considerarlo culpable de dopaje, utilizando la furosemida y la clortalidona, las que según fuentes especializadas en medicina son utilizadas para tratar clínicamente problemas como la retención inadecuada de líquidos y la hipertensión arterial, mas están señaladas como ilegales al ser propicio su uso también como elementos o sustancias útiles para encubrir la existencia en el cuerpo humano de otros químicos prohibidos por ser utilizadas como precursores ilegales del mejor rendimiento físico de atletas al generarse bajo circunstancias insanas una mejoría en la competitividad física de un ser humano a efecto que pueda tener mayor rendimiento en su condición físico atlética, en detrimento de la equidad al competir, como podrían ser el mejoramiento radical en condiciones inequitativas de la fortaleza y mejor desempeño de los flujos sanguíneos frente a lo que ocurre normalmente en la generalidad de los deportistas con quienes se convive y compite, lo que está referido como conducta apartada de la ética deportiva.

Japhet Amador ha negado haber utilizado estas sustancias en forma intencional aduciendo que le habrían sido brindadas sin su conocimiento a través de algún producto que le facilitaron en un gimnasio y otro que aduce le otorgaron para utilizarlo en el afeitado de su barba, desestimando que hayan sido suministrados habiéndolos solicitado o consentido.

No existe antecedente claro en el sentido que Japhet Amador esté padeciendo sintomatología clínica tratada por facultativos en forma oficial que le hayan determinado tratamiento médico utilizando esas dos sustancias y que ello hubiere sido la causa de que las haya ingerido controladamente, ya que si así hubiere sido debió contar en el historial clínico del pelotero y siendo además del conocimiento de su equipo en Japón, informándolo a la Liga en la que milita y separándole temporalmente del roster dejando de participar en cotejos en tanto se recuperaré de la irregularidad en la salud y que además dichas sustancias hubiesen desaparecido del organismo del beisbolista a fin de evitar la condición de ilegalidad al desempeñarse como deportista profesional.

Japhet Amador no ha aportado elementos para acreditar cómo pudo haber recibido y por quién dichas sustancias químicas de ahí que además de haber consentido los resultados de exámenes que le practicaron, deja en duda las circunstancias sobre las que basa su argumentación defensiva.

Aun cuando la sanción que está ya cumpliendo Amador fue determinada por las autoridades del beisbol profesional japonés y no hay relación legal alguna como para que le impida jugar en México, hay muchos comentarios y señalamientos de la fanaticada mexicana al Rey de los Deportes así como de la sociedad en general en cuanto a que debe imperar la prevalencia de los valores morales y la ética deportiva al momento de evaluar si un jugador profesional de un deporte en organizaciones mexicanas sancionado en otro país por dopaje puede jugar tranquilamente en nuestro país, siendo desde luego el derecho de las directivas de las Ligas deportivas y de los equipos en que están contratados los jugadores, en cuanto a apegarse a las norma laxas existentes en México defiendo sus activos sin considerar los temas éticos o morales además de la opinión social que mayoritariamente repudia los antivalores en el deporte.

@salvadorcosio1
bambinazos61@gmail.com

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