Martes, 30 de Noviembre 2021

LO ÚLTIMO DE Ideas

Ideas |

Aguas con la inflación

Por: Pablo Latapí

Aguas con la inflación

Aguas con la inflación

La inflación va para arriba y esas no son buenas noticias para nadie, ni para la población ni para el gobierno del Presidente López Obrador.

Después de ya varios años en que estuvo más o menos controlada y si bien subía no lo hacía por encima de ciertos parámetros aceptables  ahora acusa un incremento que en este momento la tiene ya a más del doble de los pronósticos oficiales.

Cuando se acerca el cierre del año y podemos tener información más certera la inflación en este momento anda en 6.2 por ciento, más del doble del pronóstico al inicio del año que era de 3 por ciento más menos un punto que significaba que cuando más andaríamos alrededor de 4 por ciento.

Pero la inflación no parará ahí, los pronósticos conservadores para cerrar este 2021 la ponen en 6.5 por ciento, y creciendo.

Y además las medidas implementadas por el Banco México para tratar de controlarla no han funcionado del todo y el aumento en la tasa de interés de referencia no le ha puesto freno.

La mayor preocupación en este momento es que a pesar de las medidas del Banco de México y del optimismo del Presidente López Obrador la inflación empiece a estar fuera de control y estemos en el umbral de una escalada como no se veía en nuestro país hace por lo menos 20 años.

Y esto precisamente cuando muchas personas están severamente golpeadas por los efectos de la pandemia.

Es bien sabido que contra una inflación elevada no hay argumento político que valga.

Mientras el Presidente López Obrador asegura en su más puro estilo que se trata de algo pasajero los ciudadanos empezamos a ver escaladas de precios en casi todos los productos y en una visita al supermercado usted se dará cuenta que hay precios que están creciendo mucho más que esa cifra del 6.2 por ciento oficial.

Y un gobierno no tiene defensa contra la inflación.

Si es baja y los ingresos son más o menos constantes la mayoría de la población puede tolerar discursos populistas, arranques viscerales e incluso frivolidades por parte de un gobierno, pero si la inflación empieza a crecer y golpea la capacidad de compra de los habitantes de un país obligadamente hay enojo y frustración y las molestias se dirigen hacia el gobernante en turno.

Y contra la realidad de que el dinero “ya no alcanza” no hay argumentos ni “otros datos” que valgan.

Si bien la inflación es una medición económica su comportamiento tiende a convertirse en un importante actor político capaz de pegarle a la aprobación de un gobierno como el de López Obrador.

Porque hay que recordar que si bien la inflación golpea severamente a la clase media también es cierto que los más lastimados son los pobres, que es el sector más amplio de la población y donde está la gente que hoy sigue haciendo popular al Presidente.

Si realmente se entiende el juego de los distintos agentes que hoy participan en la política mexicana seguramente hay alerta y más de uno de los eruditos que manejan la economía ya habrá dicho: ¡Aguas con la inflación!

platapi@hotmail.com

Temas

Lee También