Martes, 20 de Abril 2021

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Estilo | Prueba de manejo

Suzuki Jimny, un juguete para la aventura

Pudimos manejar uno de los 4x4 que más obsesión ha generado en México; tanto en ciudad como terracería es un divertido auto
 

Por: Mario Castillo

Bien dice el dicho: “Tanto va el cántaro al agua hasta que se rompe”. Tras meses de espera, en noviembre pasado Suzuki lanzó en México uno de los autos más solicitados, el Jimny. Y quienes tanto clamaron por él respondieron a la hora de la preventa; tras dos rondas en línea para vender mil autos en cada una —y la última ronda esta semana de 700 unidades—, estos se agotaron en tiempo récord. El fenómeno ha sido tal, que en Guadalajara se entregó en enero pasado el Jimny número 001. Pero ahora nos tocó el turno de conocerlo y probarlo en ciudad, terracería y poner a prueba su consumo de combustible, ¿es sediento este pequeñín? Aquí te lo platicamos.

Se trata de la cuarta generación de este producto que ya tiene en el mercado cinco décadas de vida. La esencia de sus ancestros de la posguerra está muy presente en cada trazo, así como en la elección de dos distintos tipos de parrilla, que en este caso nos tocó con sus tradicionales barras y el logo de la “S” de Suzuki al centro. El color exterior es muy llamativo, de por sí el Jimny es un imán de miradas, con un verde con toldo negro. El sistema de luces es LED con ajuste manual al frente, además dispone de luces diurnas y antiniebla.

En el apartado interior, el equipo y espacio ofrecen una cajuela con apenas 85 litros de capacidad donde caben dos pequeñas bolsas. Sin embargo, se pueden abatir los respaldos de los asientos posteriores para aumentar considerablemente hasta 816 litros y 415 kilos de carga, aunado a un pequeño doble fondo que nos permite ocultar más objetos. La apertura del portón es de izquierda a derecha para quedar en prácticamente 90 grados; la puerta no rebota ni se regresa por el peso gracias a la suave asistencia de un discreto y delgado amortiguador que la abre y sostiene.

Los asientos delanteros cuentan con ajuste manual, se puede acceder fácilmente a los pequeños asientos posteriores, pero para personas altas (+1.70 m) será imposible viajar cómodamente. Las rodillas pegan con los asientos delanteros y sin duda no es un lugar apto para claustrofóbicos. Por otro lado, tenemos tres agarraderas en el techo, excepto para el conductor, además de una agarradera en el tablero frente al copiloto por si necesita sostenerse un poco más en situaciones extremas.

En general, el interior ofrece materiales de uso rudo por todos lados. Plásticos rígidos pero de buena calidad prometen durar por mucho tiempo, sobre todo están hechos para aquellos aventureros que no escatiman en ir a enlodarse.

El equipamiento ofrece pantalla táctil de 7 pulgadas con un ligero delay en la selección, pero con conectividad Bluetooth y vinculación con Android Auto y Apple CarPlay que en nuestra experiencia funcionó correctamente. El climatizador tiene función automática y enfría o calienta con rapidez. El encendido es mediante switch, algo que hasta cierto punto se agradece aunque muchos lo vean como una rareza o anticuado.

En términos de seguridad, no tiene proyección de cámara de reversa ni sensores en la parte posterior. En cambio entrega seis bolsas de aire, frenos con ABS y por supuesto controles de tracción, de descenso, de estabilidad y Hill Hold, lo que permite que este Jimny tenga un manejo más atrevido fuera del asfalto.
Prueba de consumo

Jimny cuenta con un motor de cuatro cilindros, 1.5 litros, 102 caballos de potencia y 96 libras pie de torque, acoplado a una caja automática de cuatro velocidades y caja reductora con tres modos de manejo.

Recibimos el Jimny con medio tanque de combustible y fuimos a llenarlo para comenzar esta prueba de consumo. Fueron 390 pesos de gasolina Magna, unos 19.6 litros. Tras recorrer la ciudad nos encontramos con un manejo dócil, práctico, pero que al paso del tiempo también cansa, evidentemente algo “normal” en este tipo de autos todoterreno en los que la dirección es algo pesada (pero en Jimny tiene hasta 3 vueltas de giro el volante, lo que lo hace versátil), la suspensión es dura y la aceleración tampoco es reactiva.

Sin duda, su terreno es el 4x4 y pide a gritos llevarlo al off-road. Al volver a la misma estación y cargar en la misma bomba, tras un total de cuatro horas y media de manejo donde recorrimos 123.1 kilómetros, llenamos de nuevo con 9.086 litros para darnos un consumo de 13.54 kilómetros por litro y una autonomía de 421 kilómetros por tanque. Nada mal.

Cuenta con conectividad y buena seguridad con seis bolsas de aire y algunas asistencias. EL INFORMADOR/M. Castillo

Manejo 4x4

La estructura del Suzuki Jimny utiliza una carrocería sobre bastidor, con una fabricación que le permite cierta elasticidad a la hora de salir del asfalto y una suspensión de eje rígido adelante y atrás. Sus dimensiones son de 3.48 metros de largo, es decir, para darnos una idea de lo compacta que es, entraría perfectamente en la distancia entre ejes de una gigantesca RAM 2500 Limited Rambox por ejemplo y le sobrarían varios milímetros. Su altura es de 1.72 metros y 1.64 metros de ancho con una distancia entre ejes de 2,250 milímetros y pesa 1,095 kilos en esta versión con caja automática.

Tiene 21 centímetros libres al piso, lo que le permite pasar sobre algo más que topes en la ciudad, como pueden ser enormes piedras. Por cierto, las llantas Dunlop cuentan con medidas 195/30 montadas en rines de 15 pulgadas de diámetro. A destacar y no podía ser menos ante la exigencia de un vehículo 4x4, el contar con una llanta de refacción montada en el portón trasero que sea igual al resto.

Estas dimensiones le dan versatilidad en la terracería, pues cabe en cualquier espacio además de ofrecer un ángulo de entrada de 37 grados, un ángulo ventral de 28 grados y un ángulo de salida de 49 grados. Su desempeño es apoyado por la tracción integral (AllGrip) conectable la cual envía la fuerza necesaria a la rueda que lo requiera; por supuesto la caja reductora hace bien su trabajo. En nuestro recorrido por terracería ligera en los alrededores del bosque La Primavera nos dimos cuenta que este auto es un 4x4 natural, pues su funcionamiento es de “la vieja escuela” y lo percibes al accionar con fuerza la palanca de la reductora, este es efectivo y lo notarás con un desempeño y trabajo mecánico al traccionar y librar cualquier obstáculo.

Conclusión

Durante la prueba de consumo combustible, al menos en la zona de Zapopan vimos varios de estos Jimny en distinta configuración. Señal de que los autos, así como volaron en la preventa, están llegando a las manos de sus compradores quienes como nosotros salimos a presumir este juguete.

Nuestra conclusión es que puede ser un auto para todos los días, con un consumo contenido desde su tanque de 40 litros, pero que sería una lástima desperdiciar sus capacidades en ciudad y mantener las llantas limpias, pues exige salir a su hábitat natural.

Suzuki Jimny es un vehículo con fuerte personalidad, de nicho, y que en esta que es la versión tope de gama, y color exterior “Verde obsesión”, cuesta 424 mil 900 pesos. Pero paciencia, que pronto llegarán más unidades a México desde Japón.

Llamativo. El color “Verde obsesión” hace que la labor de llamar la atención sea muy fácil. EL INFORMADOR/M. Castillo

Ficha técnica

Motor

L4; 1.5 litros.

Potencia:

  • 102 HP @ 6,000 rpm.
  • Torque: 96 libras-pie @ 4,000 rpm.

Tracción

En las 4 ruedas.

Transmisión

Automática de cuatro velocidades (4+R).

Frenos

De discos sólidos adelante y de tambor atrás, con sistema antibloqueo ABS.

Suspensión

  • Delantera: De eje rígido con barra estabilizadora y resortes helicoidales.
  • Trasera: De eje rígido con resortes helicoidales.

Dirección

Con asistencia eléctrica.

Dimensiones (mm)

  • Largo: 3,480
  • Ancho: 1,645
  • Alto: 1,720
  • Distancia entre ejes: 2,250.

Capacidad

  • Peso: 1,095 kilogramos.
  • Tanque: 40 litros.
  • Cajuela: Desde 85 litros hasta 816 litros.

Precio

424 mil 900 pesos

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