María Nelly Fernández falleció en un accidente automovilístico a los 39 años, en un viaje familiar. Hoy, como ocurre cada año desde entonces, Nelly Simón, gerente deportiva de Chivas femenil, recordará a su madre, clave en algunas de las decisiones más importantes de su vida.La directiva del Rebaño vivirá un 10 de mayo diferente, soportando los golpes de la soledad a un año de su nombramiento oficial, pues tampoco puede estar con sus hijos debido a las restricciones provocadas por la pandemia, pero con entereza y mucha fortaleza, quien fue comunicadora durante casi 21 años le sonríe a la vida buscando éxitos, entre ellos llevar a Chivas Femenil a un segundo título que tendría dedicatoria especial. “Claro, iría por mi mamá y por mis hijos. Cuando he tenido momentos complicados como venir a Guadalajara a comenzar de cero, cuando me quedé sin casa, pienso mucho en ella. Lo medité con ella pensando qué me aconsejaría y sí, he dicho, mamá va por ti y por mis hijos, quienes son los que se me dan fuerza para seguir adelante. Mi mamá aunque no la tenga conmigo, será un pilar en mi vida.“Jamás había hablado del tema. Mi mamá murió a los 39 años, yo tenía 12. Fue en un accidente automovilístico, íbamos toda la familia y fue un momento bastante complicado. Yo era una adolescente, mis hermanos igual, mi papá tenía 40 años y fue un momento que marcó mi vida. La extraño mucho hoy, quizá más que cuando era joven, porque soy mamá y quisiera tener sus consejos”.Es recurrente que Nelly se apoye en su mamá, aunque admite que por momentos le gana el sentimiento, la desesperación e impotencia de no tenerla.“Cuando tengo algún problema trato de pensar en cómo lo haría ella. Tuve poca convivencia con ella, tenía 12 años y era muy chiquita. La recuerdo como una mujer amorosa, congruente, que se dedicaba a sus hijos, con muchos valores y es la forma en la cual me trato de conducir. Las mamás forman las bases de los niños de los cero a los 13 años y eso es importante para el resto de la vida”.Hoy, la dirigente rojiblanca vivirá un 10 de mayo diferente. Se comunicará hasta la Ciudad de México para charlar a distancia con sus hijos y desea ser lo que su madre fue para ella, dejándoles valores bien arraigados para que algún día hablen como lo ha hecho ella de quien la trajo a este mundo.