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Lunes, 21 de Mayo 2018

Aumentan robos en recintos culturales

 Ayuntamientos reportan el incremento de hurtos en estos espacios, pero no hay rastro de detenidos
 

Por: El Informador

Escuela de Música de Analco. La madrugada del 26 de julio pasado, ladrones se llevaron la mitad de los instrumentos del inmueble. Las clases de trompetas fueron suspendidas.

Escuela de Música de Analco. La madrugada del 26 de julio pasado, ladrones se llevaron la mitad de los instrumentos del inmueble. Las clases de trompetas fueron suspendidas.

Diversos sectores de la sociedad en Jalisco resintieron el incremento de los robos entre los años 2016 y 2017. El aumento en este delito fue del 40% en términos generales. Y los espacios culturales no escaparon a la delincuencia.

Los recintos culturales de Guadalajara, Zapopan, Tonalá y Tlajomulco registraron 19 atracos durante el año pasado. Un año atrás apenas fueron 11. Casi el doble. Sin embargo, el año pasado se sumaron 12 robos en edificios a cargo de instancias estatales y federales, por lo que en total fueron 31 ilícitos documentados.

El robo de mayor dimensión sucedió el 26 de julio en la Escuela de Música del Barrio de Analco en Guadalajara. Los ladrones se llevaron 27 instrumentos y hasta se dieron tiempo para tomar un regulador de electricidad, un ventilador y un módem. Los responsables de ese espacio valúan la pérdida en alrededor de 700 mil pesos.

Mientras Guadalajara registró tres robos, Zapopan revela nueve en 2017. El Centro Municipal de la Cultura fue “visitado” en cuatro ocasiones por la delincuencia; el Centro Cultural Las Águilas reportó tres robos y el Centro Cultural Paraísos del Colli otros dos. En suma, el monto que se calcula perdido asciende a 67 mil pesos durante el año pasado.

¿Y sobre los detenidos? Nada. Salvo el caso del Barrio de Analco, donde la Policía de Guadalajara retuvo a dos sospechosos (que fueron dejados en libertad por falta de pruebas), no hay un solo arresto relacionado con los atracos.

Tlajomulco es otro de los municipios donde la delincuencia afectó. El año pasado ocurrieron seis robos, dos de los cuales fueron pérdidas para la Casa de la Cultura ubicada a pocas cuadras de la nueva Presidencia Municipal.

Por lo que ve a Tonalá, el 25 de agosto de 2017 se documentó un robo en el Centro Cultural El Rosario. Los ladrones tomaron cuatro máscaras de Tastoanes, dos guitarras, dos cámaras digitales, una televisión y hasta se llevaron una máquina para hacer palomitas. Tampoco se reportan personas detenidas y, lo peor, el daño no ha sido repuesto.

Interponen denuncia penal por daño en escultura

El Ayuntamiento de Guadalajara interpuso una denuncia penal ante la Fiscalía en contra de quienes resulten responsables de los daños ocasionados al conjunto escultórico  “Alegoría de la Reforma”, del artista José Chávez Morado.

El martes, la Dirección de Mantenimiento Urbano encontró los restos de la escultura esparcidos sobre la Plaza Juárez, donde se encuentra la pieza. La autoridad analiza la posible restauración.

 

Afectan bibliotecas en Tlajomulco 

Durante 2015, de la biblioteca “Saúl García”, en San Miguel Cuyutlán, fueron sustraídos 231 textos. EL INFORMADOR/Archivo

El único municipio de la metrópoli que reporta robo de libros en sus espacios de cultura es Tlajomulco. Durante 2015, de la biblioteca “Saúl García”, en San Miguel Cuyutlán, fueron sustraídos 231 textos, y un año después se robaron 135 ejemplares más de la biblioteca “Augusto Orea Marín”, en Santa Cruz de las Flores.

Entre 2013 y 2017 se registraron 16 robos en total. Además, sólo se da cuenta de tres casos en los que el daño fue repuesto: equipos de oficina y hasta vales de gasolina que, en suma, dan un monto de 30 mil 960 pesos.

Los robos más importantes que ha sufrido esa localidad ocurrieron en 2010, 2013 y 2017 en la biblioteca de San Agustín y en la Casa de la Cultura de la Cabecera Municipal: se llevaron equipos eléctricos valuados en 81 mil 289 pesos.

Otro municipio que ha registrado robos es el de Zapopan, que entre 2016 y 2017 da cuenta de 13 eventos y el botín del que han logrado apoderarse los ladrones está valuado en más de 93 mil pesos.

Guadalajara, por su parte, reporta 12 atracos en recintos culturales tapatíos desde el 2012, pero siete de éstos ocurrieron desde 2015, año en que la Dirección de Cultura reportó el robo de un Tsuru del año.

De acuerdo con el historiador y antropólogo de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Bogar Armando Escobar, la mayoría de estos atracos están relacionados con condiciones socioeconómicas deficientes, a la relación que existe entre la escasez de oportunidades y el incremento en los costos, incluso a una falla de las autoridades municipales para lograr que los ciudadanos se apropien de esos espacios y los defiendan.

Avelino Sordo Vilchis, editor y promotor cultural, indica que los recintos culturales son una “muestra de civilización”, por eso es importante preservarlos. De acuerdo con el promotor cultural, “al menos en la teoría” esos espacios ayudan a las sociedades a conformar mejores personas, garantizarles mejor calidad de vida y diversificar sus intereses. “Si nos atenemos a los hechos, nuestra sociedad ya decidió: por eso mantiene, bien, mal o a medias, sus recintos culturales”.

“Silencian” a la Escuela de Música de Analco

Las escuelas municipales ubicadas en Santa Cecilia y Analco no han escapado de los robos. EL INFORMADOR/Archivo

“Un niño que toca un instrumento musical difícilmente tocará un arma de fuego en su vida”. Bajo esa premisa, hace dos administraciones el Gobierno de Guadalajara habilitó cuatro escuelas musicales. Los barrios de Analco y Santa Cecilia fueron dos de los puntos beneficiados con la estrategia, pero a la distancia ambos espacios han sido víctimas de la delincuencia.

En 2014, la batería de una camioneta fue sustraída de la Escuela de Música de Santa Cecilia. Se trató de un robo menor, pero quedó impune, pues no se reportan detenciones tras el hecho.

Sin embargo, el hurto más grande en los recintos culturales fue en el Barrio de Analco: 27 instrumentos fueron sustraídos ilegalmente durante la madrugada del 26 de julio. Los ladrones también se apoderaron de un ventilador de techo, de una fuente de respaldo eléctrico y hasta de un modem. “Ingresaron por las ventanas y por ahí sacaron las cosas”, recuerda Axayácatl Vázquez, el coordinador de esos espacios. “La escuela fue saqueada. Esa es la palabra. Y no fue un robo menor: se llevaron cerca de la mitad de los instrumentos. Lo que me sorprendía es que los proyectos de escuela de música son enfocados al combate contra la delincuencia”.

Analco se encuentra a pocas cuadras de la calzada Independencia. Y tras el reporte de robo, vecinos y policías localizaron cinco instrumentos sobre los banquetones de esa vialidad. Dos personas las estaban vendiendo, sin reparar que éstos aún tenían el número patrimonial del inventario. Fueron arrestadas, pero días después quedaron en libertad.

“Fueron llevadas a la Fiscalía y se les siguió un proceso, pero ellos, como alegaron que no los habían robado, pues salieron libres después de sus 72 horas de estar detenidos”, recuerda Axayácatl.

Tras el atraco, la escuela funciona, aunque con carencias. Por ejemplo, al robarse todas las trompetas, esa clase quedó eliminada. “No podemos impartirla a menos que el alumno lleve la suya”.

Las instalaciones también fueron reforzadas con herrerías, doble chapa en las puertas y más luces en el exterior. El gasto en cámaras queda para después: se sale del presupuesto.

Aún con rezagos, la escuela tiene futuro. Si bien el robo de julio pasado afectó a cerca de 90 alumnos, la plantilla actual, que inició sus cursos a principios de este mes, consta de 150 personas. “A pesar del golpe de la delincuencia no nos ha detenido y sucedió algo muy agradable: la comunidad de Analco se unió, quiere su escuela y está muy interesada y al pendiente. Lejos de que se fueran, los alumnos ingresaron”.

Hugo Ricardo Hernández de Alba, presidente del Consejo Social de Analco, agrega que los vecinos también han habilitado grupos de Whatsapp para estar atentos a cualquier eventualidad, con el fin de aumentar los “ojos vigías” para evitar más hechos de este tipo.

Burlan la ley

En 2017, sólo 17 de cada 100 carpetas de investigación quedaron resueltas por parte de la agencia del Ministerio Público: el porcentaje más bajo en los registros desde que inició la década, y el cual se adjudica al arranque del nuevo sistema de justicia penal.

La poca efectividad en las detenciones también es una arista que impacta directamente en ese indicador. Y por lo que ve al robo en recintos culturales, el marcador se ha mantenido siempre a favor de la delincuencia.

Ninguna instancia requerida por este medio: municipal, estatal o federal, revela que se hayan registrado detenciones tras cometerse robos en sus espacios de cultura. En la metrópoli, el único resultado que se tuvo lo informó la Policía de Guadalajara a mediados del año pasado, y está relacionado con la escuela de música del Barrio de Analco. Pero, como informan los directivos de esa escuela y el núcleo vecinal, los dos sospechosos fueron liberados.

En la metrópoli, los ladrones han tomado desde equipo de oficina hasta vehículos. A la Secretaría de Cultura de Jalisco le han quitado desde cestos de basura hasta un video proyector. Y del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) han sustraído obras talladas en madera, piezas de arte contemporáneo y hasta una bicicleta eléctrica valuada en 32 mil pesos.

El año pasado, la Secretaría federal de Cultura perdió cuatro micrófonos inalámbricos, una computadora, un Ipod y una pantalla de televisión de 60 pulgadas que se llevaron del Palacio de Bellas Artes. La seguridad en ese espacio también quedó vulnerada y, como en el resto de los casos mencionados, tampoco se reportan detenidos.

Incluso los espacios más representativos de la cultura en México, como el Munal (foto) y el Palacio de Bellas Artes, han sido robados. EFE/Archivo

Daños por 1.2 millones al INBA

El Salón de la Plástica Mexicana, el Museo Nacional de Arte, el Palacio de Bellas Artes y el Teatro de la Danza son sólo cuatro de los espacios más representativos que administra el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), y que en los últimos siete años han sumado a la estadística de atracos a recintos culturales.

El hurto más cuantioso sucedió en el Estado de Morelos en 2016. Los ladrones tomaron una pintura valuada en medio millón de pesos del Centro Cultural Jardín la Borda.

La pieza estaba asegurada y de esa manera se cubrió la reparación del daño.

En total, los espacios administrados por el INBA han registrado 19 eventos de este tipo. El más reciente, en el Museo Nacional de Arte de la Ciudad de México. ¿El botín? Una pieza de arte contemporáneo del artista Bosco Sodi, quien ha presentado sus pinturas en desde Nueva York hasta Milán o Tokio. La obra está valuada en 76 mil pesos y su reposición está “en trámite”.

Nueve robos más, que pasan de equipos de oficina, vales de fin de año, cámaras fotográficas y hasta un Nissan Tsuru 2009, se cuentan entre los materiales que han logrado ser repuestos por el seguro.

En contraste, desde el Salón de la Plástica Mexicana fue sustraída una obra tallada en madera de caoba, titulada “El Picudo”, autoría de José Salvador Pizarro.

En suma, el INBA reconoce pérdidas por 1.2 millones de pesos en los atracos.

Afectados por robo en recintos culturales
AñoMunicipiosSCJ* INBA  SCF **
2018 0010
2017 19633
201611242
20155211
2014 1141
20132Sin datos21
20126Sin datos2Sin datos
20110Sin datos2Sin datos
20101Sin datos0Sin datos
Total4511198


*Secretaría de Cultura de Jalisco.
**Secretaría de Cultura Federal.

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