México | Su exportación es un negocio de millones de dólares para el cártel de Sinaloa Narcotraficantes apuestan por el opio ante caída de mariguana en EU Su exportación es un negocio de miles de millones de dólares, sobre todo para el cártel de Sinaloa Por: AP 2 de febrero de 2015 - 20:57 hs La Sierra Madre del Sur es el hogar de campos de amapola, de donde es producido el opio para los grupos delictivos de Guerrero. AP / D. López Mills CHILPANCINGO, GUERRERO (02/FEB/2015).- El tráfico de heroína es un negocio con perspectivas inciertas para todos menos para los cárteles mexicanos, que han encontrado en él una nueva manera de hacer dinero frente a la caída del consumo de la cocaína y la legalización de la mariguana en Estados Unidos. Antes eran productores de alquitrán negro de baja graduación y traficantes a menor escala, pero ahora los narcotraficantes están refinando pasta de opio para convertirla en heroína blanca de alto grado para inundar el mayor mercado de drogas ilegales del mundo echando mano de las mismas rutas de distribución que utilizaron para la mariguana y la cocaína. Los residentes de los pueblos en Guerrero, donde están los campos, dicen que no hay consumidores locales de la droga. Odian el sabor amargo de la pasta, pero a veces la usan para refregarse las encías y calmar un dolor de muelas. Todo es para la exportación. Es un negocio de miles de millones de dólares, en su mayoría del cártel de Sinaloa. Según la Evaluación Nacional de las Amenazas de las Drogas de 2014 realizada por la DEA, México produce casi la mitad de la heroína que se encuentra en Estados Unidos, ahora con un incremento del 39 por ciento en comparación a lo que se registraba en 2008. Aunque Afganistán es, de lejos, el mayor productor de heroína del mundo, gran parte de sus envíos van a satisfacer los consumidores de Europa y Asia. Los decomisos de opio realizados por el Gobierno mexicano y la erradicación de plantas de amapola se han disparado en los últimos años. Las tendencias son congruentes: las incautaciones de pasta de opio en México aumentaron un 500 por ciento entre 2013 y 2014; las erradicaciones de cultivos de amapola se incrementaron un 47 por ciento; y los decomisos de la droga ya procesada aumentaron 42 por ciento. A lo largo de la frontera con Estados Unidos, las cifras son tres veces mayores de lo que eran en 2009. La heroína mexicana se ha abaratado y se ha vuelto más potente, en momentos en que los estadounidenses adictos a los opiáceos farmacéuticos están buscando una alternativa asequible de consumo. En combinación con aditivos peligrosos como el fentanilo, un opiáceo sintético que también se produce en México, a la heroína se le culpa de una ola de nuevas adicciones y decesos por sobredosis en Estados Unidos. Las muertes por heroína se duplicaron de 2011 a 2013, mientras que las muertes por cocaína y opiáceos recetados se mantuvieron estables, según las cifras del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos. Guerrero, el estado más violento El cártel de Sinaloa distribuye en consignación la mayor parte de la producción de pasta de opio a traficantes pequeños, de acuerdo con los productores y expertos policiales en el tráfico de drogas. Ese tipo de sistema descentralizado es una receta para el establecimiento de pequeñas bandas de narcotraficantes enemistadas entre sí en el estado de Guerrero, como los Rojos, los Pelones, Guerreros Unidos y otros. Desde 2012, Guerrero ha sido el estado más violento de México. Sin embargo, sólo recientemente atrajo la atención del mundo luego de que 43 estudiantes de la escuela de normalista de Ayotzinapa desaparecieran en septiembre pasado. Se supone que fueron asesinados por Guerreros Unidos, que tenía estrechos vínculos con el alcalde de la ciudad de Iguala y que se presume que confundieron a los estudiantes con miembros de una banda rival. Los productores no dicen qué grupo controla las pequeñas parcelas que cultivan, pero de acuerdo con la mayoría de los relatos, los traficantes aparecen a principios de primavera con sacos de semillas de opio, ya sea para obligar o convencer a los pequeños agricultores para que cultiven y "ordeñen" los bulbos de las flores. En casi cada pueblo vive un comprador afiliado a la banda local, que también actúa como vigía. La mayoría pueden ser identificados por las radios de onda corta que llevan en una región donde no hay líneas telefónicas o torres celulares. Cuando las plantas de amapola terminan de florecer en la temporada de cultivo de invierno, un solo agricultor equipado con navajas afiladas y un contenedor de metal puede recoger en un día hasta 300 gramos de goma de opio, que tienen un valor de cuatro mil pesos, después de entregarlos al comprador. A su vez, el precio de la mariguana de baja calidad que los agricultores acostumbraban cultivar en zonas menos elevadas ha disminuido, posiblemente debido a la legalización o la catalogación para uso médico de la droga, de mayor calidad, en algunos estados de Estados Unidos. La mayoría de las autoridades policiales dicen que es demasiado pronto para documentar algún impacto, pero los agricultores mexicanos ya han visto un cambio. Mientras sólo reciben unos 250 pesos por un kilogramo de mariguana seca y prensada, obtienen 13 mil pesos por kilo de pasta de opio. El Gobierno ha capacitado a pilotos de helicópteros para pistas de campos de amapola. Cuando los encuentran, rocían desde el aire un herbicida potente que mata las amapolas y cualquier cosa que les rodee. Desde las montañas de Guerrero, la mayor parte de la pasta de opio se envía a puntos de colección "al por mayor" como Iguala, una ciudad en la encrucijada de varias carreteras, incluida la autopista que conecta Acapulco, en la costa del Pacífico, con la ciudad de México. Allí se sube a autobuses de pasajeros para contrabandearlo a laboratorios a veces tan lejanos como la frontera mexicana con Estados Unidos. Una vez que la pasta se convierte en heroína, se trafica como cualquier otra droga a través de la frontera, en automóviles, remolques, autobuses o mediante mulas, para el mercado negro estadounidense. Muchos agricultores dicen que les gustaría dejar de cultivar amapola y dedicarse a cultivos legales, en parte debido al derramamiento de sangre que este comercio ilegal ha traído a Guerrero. Algunos productores lo están intentando. En dos de los tres pueblos que admiten cultivar amapola y que se visitaron, los residentes han buscado dedicarse al aguacate, un cultivo que puede traer ingresos en altitudes similares en el vecino estado de Michoacán. "Ésto", dijo apuntando al bulbo de amapola que acaba de ser rallado con una herramienta de corte para dejar que fluya la savia, "financia todo esto", apuntando hacia la ladera arriba, donde crecen los árboles de aguacate. Temas Narcotráfico Crimen Organizado Narcotraficantes Drogas Cártel de Sinaloa Lee También Detienen en Tabasco a menor vinculado con grupo delictivo Cierran temporalmente carretera México-Nogales por enfrentamiento Detienen a cuatro jóvenes armados con fusiles automáticos en Sinaloa Tras persecución policial, localizan 70 kilos de marihuana en Tuxpan Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones