Martes, 21 de Octubre 2025
México | Tras el sismo ocurrido hace dos meses, Guerrero sigue en espera de ayuda

En Ometepec viven aún entre ruinas y refugios

Tras el sismo ocurrido hace dos meses, habitantes del municipio esperan ayuda para la reconstrucción de sus hogares

Por: SUN

María Castellanos dice que no se atreve a entrar a dormir a su casa porque asegura que su vivienda se sigue derrumbando. EL UNIVERSAL  /

María Castellanos dice que no se atreve a entrar a dormir a su casa porque asegura que su vivienda se sigue derrumbando. EL UNIVERSAL /

OMETEPEC, GUERRERO (28/MAY/2012).- En este pueblo de Guerrero las calles huelen a muros rotos, a polvo acumulado y a materiales de construcción. Han pasado dos meses desde que en Huajintepec se vivió uno de los peores temblores de su historia, el del 20 de marzo, y los daños visibles en calles, casas, y comercios recuerdan cada día que aquí aún no se ha reconstruido nada.

En una calle una pequeña se asoma tímida entre los muros rotos de lo que es aún su casa, donde su familia vive cubriéndose con lo que puede, ya que está casi destruida. Al lado, una mujer descansa sentada sobre una silla de madera mientras se esconde del sol bajo una lona amarilla que cubre dos camas y una mesa. Ese es su hogar.

Todavía los damnificados por el sismo que sacudió esta región de la Costa Chica de Guerrero siguen esperando la ayuda para la reconstrucción y reparación de sus casas. Desesperados ante la posible llegada de lluvias, han tenido que recurrir a prestamistas para realizar algunas reparaciones y no estar a la intemperie o refugiados con familiares o vecinos.

A la fecha, la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) de la Federación ha entregado seis mil 711 certificados de viviendas para damnificados con daños totales o parciales en viviendas de 38 municipios del Estado afectados por el temblor, pero el apoyo de los ayuntamientos para demoler las construcciones dañadas y retirar los escombros no se ha hecho.

La comunidad de Huajintepec, municipio de Ometepec, donde la mayoría de sus poco más de cuatro mil habitantes sobreviven cambiando el maíz que cosechan por alimentos, fue una de las zonas más afectadas por el sismo de 7.4 grados y sus 690 réplicas.

Bajo el quemante sol y con 32 grados centígrados de calor, algunos hombres tratan de reparan el techo de sus viviendas con las pocas láminas que les repartieron a unos pocos a través de Sedesol o con tejas que adquirieron con sus propios recursos.

Visita presidencial

En la calle Cristóbal Colón, que el presidente de la República Felipe Calderón recorrió para constatar los daños el 10 de abril pasado, aún se conservan los números sobre las casas censadas por los encargados de contabilizar las que serán demolidas o reconstruidas.

En la casa amarilla que tiene en sus muros derruidos el número 4, Paula Salazar, madre soltera de 33 años y con dos hijas, recuerda que Calderón le dijo que la vivienda sería reconstruida y que era peligroso habitarla. Dos meses después, dice, de cuando en cuando se desploma una pared o caen algunas tejas del techo.

La mujer dice que hasta ahora sólo le han entregado mil 180 pesos para retirar escombros así como su certificado de reconstrucción y algunas láminas galvanizadas. Un lunes pasado, Paula y sus dos hijas sacaron sus cosas para amontonarlas en un pasillo para evitar que la lluvia las mojara y se fueron con una vecina. “Me dijeron que ya no podía vivir en esa casa; parte del piso se está hundiendo y las tejas se caen porque sigue temblando”, dice la mujer en tono de lamento.

Según la Secretaría estatal de Desarrollo Social tras la entrega a los damnificados de los certificados de daño total se pedirá a los municipios que ayuden en la demolición y retiro de escombros para que las constructoras puedan edificar las nuevas casas. El costo de cada vivienda nueva será de 120 mil pesos y se construirán sobre 60 metros cuadrados.

En caso de daño parcial también se entregaron los certificados para que las casas sean reparadas. En esos trabajos participarán 119 empresas guerrerenses.

De acuerdo con la titular de la dependencia en el Estado, Beatriz Mojica Murga, los gobiernos federal y estatal invertirán más de 420 millones de pesos para reconstruir y reparar seis mil 711 viviendas en 414 comunidades.

En total de repararán cuatro mil 259 viviendas y se reconstruirán dos mil 452 y para los propietarios de 13 mil 800 viviendas con daños menores se les darán dos entregas de mil 180 pesos del programa de empleo temporal.

Problemas en el padrón

Octavia Castellano Carmona, madre soltera y con dos hijos, menciona que el techo de su casa se derrumbó, pero no aparece en el padrón de damnificados y no ha recibido ayuda, por lo que pide a los gobiernos que la apoyen.

Octavia se mantiene vendiendo pan elaborado en su casa, pero ya no puede hacerlo porque durante el sismo del 20 de marzo su horno construido de barro quedó destruido al caerle parte del techo encima.

“Mi madre duerme en el pasillo de la casa porque el cuarto se destruyó y hay riesgo”, se queja.

“Son 500 tejas las que se me destruyeron y cada una tiene cuesta cinco pesos”, añade.

Relata que funcionarios de Sedesol le indicaron que con el documento del censo le darían la ayuda, pero que en las tres ocasiones que han llegado a Huajintepec a repartir láminas y despensas, entre otros recursos, su nombre no aparece en el padrón y sólo le recomiendan que “guarde su papelito y no lo tire”.

Sin embargo, a Octavia se ríe cada vez que relata su situación porque considera que se va quedar toda la vida esperando la ayuda y que su papel seguirá guardado. “He ido al zócalo donde llega la ayuda desde las ocho de la mañana y hasta las tres esperando que me nombren y hasta hoy no he recibido nada. Me desespero porque no tengo ni para reparar mi techo ni para volver a la venta de pan porque mi horno se destruyó”, comenta Octavia Castellano Carmona con tristeza.

Casas en ruinas

En la localidad de Huixtepec, también del municipio de Ometepec, se muestran las viviendas de adobe destruidas. Muchas casas están en ruinas y los que las habitaban continúan viviendo y durmiendo bajo los árboles o en improvisados refugios levantados junto a las casas.

Junto a una de esas casas en ruinas María Castellano, quien está enferma de un pie. Dice que su casa está en ruinas y por miedo a los temblores no se atreve a entrar a ella para dormir y prefiere seguir en la intemperie.

Huixtepec es una comunidad de lengua amuzga con elevados índices de pobreza. En el día algunos hombres se ayudan para colocar tejas en los techos de viviendas, o se esfuerzan en demoler los muros que aún quedan en pie.

Florentina Benito Nazario, otra damnificada cuya casa de adobes se derrumbó, tuvo que construir un techo de palos para colocar lámina de cartón para poder dormir en un estrecho espacio junto con su esposo y siete hijos al pasar las lluvias.

Florentina muestra un documento del censo de Sedesol y asegura que sólo le han entregado un apoyo mil 180 pesos y una caja de despensas con el logotipo de la Cruz Roja y que ahora utiliza para guardar documentos personales adentro de una bolsa de plástico para evitar que se dañen, así como cuatro láminas galvanizadas.

En el reducido espacio que utiliza como cuarto, Florentina duerme junto con sus siete hijos y su esposo, quien se dedica al campo. También lograron instalar una cocina y en lugar de paredes para protegerse de las lluvias colocaron plásticos.

“Ya empezaron las lluvias y nos mojamos todo”, comenta resignada.

En Huajintepec y Huixtepec, cercanas a los epicentros de los movimientos telúricos en Guerrero, el suelo sigue temblando, afirman. A lo lejos se puede ver una cruz en lo alto del cerro de Huixtepec que los habitantes de la región colocaron en lo más alto. Los lugareños cuentan en voz baja que la tierra tiembla cerca de ahí porque está naciendo un volcán.

NUMERALIA

Pérdidas


El sismo de 7.4 grados ocurrió el 20 de marzo

6,711
certificados de vivienda fueron entregados.

38 municipios del Estado sufrieron daños.

420 mdp costará hacer las reparaciones y reconstrucción.


CRÓNICA

Mario vende sus vacas para reedificar su vivienda

OMETEPEC, GUERRERO
.- La vivienda de Mario Olmedo quedó inservible tras el sismo del pasado 20 de marzo. “Personal de la Sedesol me pidió que me saliera y prometieron que me ayudarían, pero a la fecha sólo he recibido mil 800 pesos”, comenta el afectado.

Apesadumbrado, refiere que el sismo lo dejó literalmente en la calle, “perdí mi casa y vendí mis 10 cabezas de ganado para iniciar la reconstrucción. De eso saqué 30 mil y como no es suficiente pedí prestado 40 mil pesos a la Secretaría de Educación, lo que significa que no tengo casa, ni animales, pero sí una deuda”.

Mario trabaja como asistente de servicio en la escuela primaria Rodrigo Ramos Añorve en Huajintepec, una comunidad de tres mil habitantes ubicada a 20 kilómetros de la cabecera municipal de Ometepec, identificada como el epicentro del sismo.

Luego del temblor de 7.4 grados y sus más de 130 réplicas, personal de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) en Guerrero realizó un censo y entregó un recibo a los dueños de viviendas afectadas, para que recibieran “beneficios”. Relata que cuando acudió al zócalo del pueblo para recibir su ayuda esperada, se llevó la sorpresa al ver que no estaba en el padrón, a pesar de que habían considerado su vivienda como daño total. Entonces, “lo único que me dieron fueron tres pacas de lámina de cartón y una despensa”.

Relata que cuando el personal de Sedesol federal acudió a censar su vivienda, le dijeron “ya salte porque tu casa se va a caer y está en mal estado”, le prometieron ayudarlo, pero eso no ha ocurrido.

Mario, con su esposa e hijo, se fueron a vivir a la casa de su hermano, en lo que termina su casa, que estima le costará unos 80 mil pesos.

Para ahorrarse la mano de obra, él tiró las bardas de su vieja casa afectada por el sismo, con el préstamo que le otorgó la SEG y las cabezas de ganado que vendió, compró cemento y block para empezar a construir. “Empleo todas las tardes, luego de salir de la escuela primaria”.

“Poco a poco lo voy haciendo, ya tengo dos meses tirando mi casa y a pesar de eso no he dejado de trabajar y ahora menos que pedí dinero a la SEG”.

“Mi casa era pérdida total, la Sedesol vino me dio el folio y me dijeron que me iban a dar el ayuda pero sólo fue mil 180 pesos para el retiro de escombro, pero después volvieron a venir y no salí en el padrón, sin embargo me dicen que no pierda mi papelito”, dice Mario Olmedo quien está triste por haber vendido sus vacas. Y reitera “a todos los damnificados sólo nos han dado lámina de cartón, despensa y algunos les dieron mil 180 pesos, pero en realidad lamentó que no haya llegado la ayuda”.

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