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Jueves, 23 de Noviembre 2017
Jalisco | Invasión de rampas, banquetas y cocheras, la principal queja de los afectados

Vecinos batallan con caos vial por misas en San Nicolás de Bari

Cada lunes, las calles aledañas al templo se llenan de autos de fieles y asiduos a los puestos de comida
Los lunes son los días más dinámicos en San Nicolás de Bari: pueden llegar hasta 15 mil personas por las ocho misas de la jornada. EL INFORMADOR / R. Tamayo

Los lunes son los días más dinámicos en San Nicolás de Bari: pueden llegar hasta 15 mil personas por las ocho misas de la jornada. EL INFORMADOR / R. Tamayo

GUADALAJARA, JALISCO (08/FEB/2016).- Todos los lunes, las calles de la Colonia Juan Manuel Vallarta se colapsan por la asistencia de miles de personas quienes acuden a misa en el templo de San Nicolás de Bari, para pedir por trabajo, salud, amor y mejoras económicas.

El mayor problema en la tarde-noche, desde las 18:00 a las 23:00 horas, aproximadamente, es cuando la gente llega a las primeras misas vespertinas, y cuando se van los asistentes de la última. La gente empieza a llegar incluso media hora antes de cada misa desde Avenida Vallarta, por Manuel Acuña y por otras arterias.

En un recorrido por la zona se observó gran cantidad de vehículos estacionados en sitios prohibidos, como en línea amarilla, segunda fila, rampas para personas con discapacidad, banquetas y cocheras de viviendas particulares.

Los automovilistas son auxiliados por una gran cantidad de “viene vienes” que prácticamente tomaron la colonia para hacer su negocio.

El Ayuntamiento de Zapopan realizó algunos planes operativos por personal de Inspección y Vigilancia y Movilidad municipal, sin embargo, no fueron suficientes, advierte el director de Inspección y Vigilancia, Luis David González.

“Es un problema de movilidad, los operativos se mantendrán, no podemos ir todos los lunes, pero sí hacemos vigilancia constante cada 15 días al menos, y también atendiendo todos los reportes que tenemos de los vecinos”.

Vecinos de la colonia tuvieron que aprender a vivir con este problema vial y de invasión por personas ajenas a la zona, a tal grado de que los lunes no hacen planes para salir por la tarde o noche, porque saben que se toparán con grandes filas de coches que llegan de distintos frentes.

A quienes no se les ha visto por la zona, según dicen vecinos, visitantes y el padre de la parroquia, son a los agentes de la Secretaría de Movilidad (Semov), aun cuando se sabe que existe una situación especial en el sitio y que urge que haya mayor orden para evitar violaciones en materia de tránsito.

Cada lunes, “San Nico”, como le llama los fieles, recibe hasta 15 mil personas en las ocho misas a lo largo del día. En los alrededores se ofrecen diferentes tipos de comida, por lo que la visitas se acumulan en tiempo prolongado.

El templo se deslinda


El problema vial, la invasión de acomodadores de coches y los daños o basura ocasionados por comercios a las afueras del templo de San Nicolás de Bari, no son responsabilidad de la iglesia, sino de personas externas, asegura el padre Florentino Gómez Pérez.

El religioso menciona que en los 15 que tiene al frente del templo sólo ha visto pasar a las patrullas de la Policía, pero no de la Secretaría de Movilidad, por lo que hace un llamado a las autoridades estatales para que cuiden que no se viole la ley en los alrededores del recinto.

“Que se den cuenta de este fenómeno, aquí viene gente de todas las clases sociales y no se ha dado solución a los problemas que se presentan. Es necesario que vengan a cuidar que la gente no se estacione mal y que vigilen que no se pongan personas a cuidar carros, los ‘viene vienes’”.

Gómez Pérez y los demás sacerdotes del templo continuamente piden a los asistentes que no invadan cocheras, no se estacionen en lugares prohibidos y que no causen problemas a los colonos.

Lunes de “encierro”


Cada lunes es día de batalla para los vecinos de la Colonia Juan Manuel Vallarta: hay que delimitar los espacios de sus cocheras para que nadie se estacione y obstaculice la salida de los propietarios; es no salir a las horas de misa para no toparse con largas filas de automóviles o vehículos estacionados en doble fila.

Una de las vecinas, con 30 años viviendo en una calle aledaña a la iglesia, asegura que el problema no es nuevo, sin embargo, en los últimos cinco años se agudizó, debido a que cada vez llegan más personas a la colonia quienes, en muchas veces, no van a la misa, sino para cenar en los puestos de comida y de vendimia que se instalan en las cercanías.

“Los lunes no podemos salir de casa en la tarde, sobre todo de las siete a las nueve y media de la noche. Hay carros por donde quiera, mal estacionados, invadiendo cocheras. Ahora ya hay hasta acomodadores de carros que entran a las calles en sentido contrario y dejan los autos donde pueden, les vale si invaden una banqueta, una cochera o una rampa”.

KILÓMETROS "INVADIDOS"

Se quejan de “viene vienes”

Hasta hace algunos años, los fieles que visitaban a San Nicolás de Bari podían llegar y estacionarse tranquilamente en la zona. Eran pocos los acomodadores de coches en la zona, por lo que si se llegaba temprano, se podía dejar el auto en un lugar cercano y seguro.

Esta situación cambió, y ahora cada lugar y rincón de al menos un kilómetro a la redonda de la parroquia está invadido por los “viene vienes”, quienes cobran por permitir que las personas dejen su carro en plena calle.

Gabriela González, una visitante frecuente de la iglesia, señala que originalmente acudía a misa por la tarde o noche, pero en los últimos años los acomodadores no permitían que alguien se estacionara sin su permiso en alguna calle.

“Empezó a haber muchas personas que te condicionaban un espacio en la calle por un pago fijo y no una aportación voluntaria. Ahora prefiero ir por las mañanas y no batallo porque me meto al estacionamiento de la iglesia”.

Otro caso es el de Juan Pablo Ramírez, quien visita el templo de manera regular en los horarios de 18:00 a 19:30 horas. Él es creyente y San Nicolás de Bari le da tranquilidad y esperanza, por lo que va a la iglesia desde hace seis años. El problema que le molesta es que los “viene viene” se adueñan de muchos kilómetros de calles a la redonda del templo.

“Llegan a ser un problema, más allá de cuando no les das su ‘tarifa’, que va de los 20 a 30 pesos por una hora que estás en el templo, pero yo he sabido que te ubican y cuando no les das dinero te dañan tu vehículo o te roban lo que traes dentro. Yo sí pido a las autoridades que hagan valer la Ley de Vialidad y Tránsito, así como de Estacionamientos Públicos”.

AYUNTAMIENTO APLICA REVISIONES

El Ayuntamiento de Zapopan conoce la situación en torno al templo de “San Nico”, y ya realizó algunos operativos en materia de vigilancia del comercio y de movilidad.

En cuanto al comercio, la Dirección de Inspección y Vigilancia hizo operativos para revisar que los vendedores de comida y artículos religiosos, ropa y accesorios, tengan el permiso para poder comercializar sus productos, así como vigilar que no haya obstrucción para que la gente camine libremente.

“Hemos pedido a los comerciantes que se lleven su basura, que no hagan daño al espacio público. Cuando llegamos se amarraban a los árboles y los conminamos a que no hagan eso porque se harían acreedores a una infracción, que si es su "modus vivendi", cuiden el entorno y la relación con la comunidad”, informó Luis David González González, titular de Inspección y Vigilancia.

Hasta el momento, Zapopan ha impuesto alrededor de 10 infracciones por excederse en metrajes de sus espacios, mal acomodo, vender artículos para los que no se tiene permiso, o falta de renovación de licencias.

En cuanto al problema vial, el director de Movilidad de Zapopan, Jesús Carlos Soto, señaló que los principales conflictos detectados son por invasión de cruces peatonales, de cocheras particulares y obstrucción de la movilidad por camiones en los que comerciantes trasladan sus objetos.

En un operativo realizado en diciembre pasado se emitieron seis infracciones por invasión de banquetas, así como 14 más por invasión de cruce peatonal en esquinas. El costo de estas multas es de mil 352 y mil 768 pesos, respectivamente.

El funcionario advierte que dada la situación es necesario que se actúe de manera constante y en coordinación con la Semov, para tratar de cambiar la dinámica de invasión de banquetas y el irrespeto de la señalética, así como generar un plan de reordenamiento de los transportes de carga y descarga.

También ve necesario hacer una campaña de difusión para que las personas que acudan a las misas procuren tener más cuidado al estacionarse y respeten las banquetas, cocheras y pasos peatonales.

La Semov apenas inició operativos

Hasta el lunes 25 de enero, la Secretaría de Movilidad no había puesto un pie en la Colonia Juan Manuel Vallarta para cuidar la vialidad en torno al templo de San Nicolás de Bari, donde miles de personas colapsan las calles con sus coches.

Esto fue denunciado por los vecinos, asistentes y el padre del templo, quienes aseguran que sí han visto operativos del Ayuntamiento de Zapopan, el Gobierno del Estado no acude a pesar de que cada semana se registra caos vial.

“En todos los años que tengo de vivir aquí nunca he visto una patrulla de Tránsito aquí, y vaya que le toca tratar de poner orden aquí, que mucha falta hace porque ves carros en doble fila, obstrucción de esquinas, ‘viene vienes’ haciendo su voluntad”, dice Guadalupe Martínez, visitante asidua al templo.

Por su parte, el director de Inspección y Vigilancia de Zapopan, Luis David González, refiere que la Semov se ha deslindado del tema, cuando está dentro de sus responsabilidades.

 “Aquí hay un vacío de autoridad por parte del Gobierno del Estado. Creo que aquí es invitar a la Semov a que se dé una vuelta el lunes y ver realmente la anarquía que existe en las calles, porque no hay estacionamientos suficientes, todos los autos buscan estacionamientos donde más les place”.

Durante varias semanas este medio preguntó a la Semov si tenían el registro de operativos en la zona sin obtener respuesta.

Finalmente, la dependencia respondió el 25 de enero, por medio de Comunicación Social, afirmando que ese mismo día había iniciado con un operativo permanente en la zona, donde los primeros resultados fueron cuatro cédulas por obstruir zona peatonal y bocacalles.

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