Domingo, 26 de Septiembre 2021
Jalisco | Autoridades se ''echan la bolita'' sobre la responsabilidad de fumigaciones

Proliferan plagas en el Centro

Autoridades municipales y estatales se ''echan la bolita'' sobre la responsabilidad de fumigaciones

Por: EL INFORMADOR

Las palomas urbanas son capaces de transmitir hasta 40 diferentes enfermedades.  /

Las palomas urbanas son capaces de transmitir hasta 40 diferentes enfermedades. /

GUADALAJARA, JALISCO (08/ABR/2012).- Es un domingo cualquiera en el Centro Histórico de Guadalajara. En las principales plazas que rodean a la Catedral Metropolitana se pasean familias que escapan de la monotonía. Las parejas descansan, los niños juegan, las personas mayores leen en las bancas, los vendedores de globos llenan de colores el paisaje y la tarde está a punto de caer.

Toda la escena parece perfecta, pero hay un detalle: en el cielo, a poca altura, un centenar de palomas tratan de avistar alimento y, cuando alguna persona avienta un poco de cereal o maíz, los animalitos descienden en parvada a las plazas.

¿Cuál es el problema? Que las palomas son parte de las plagas que habitan en el área céntrica de Guadalajara. Aunque mucho menos molestas a la vista que las ratas y cucarachas, las aves tienen un punto en común: también transmiten enfermedades y bacterias.

Palomas, cucarachas y ratas son el trío que habita, invade y asola el Centro Histórico. De día y de noche; en las alturas y en la superficie o bajo tierra. En conjunto, son miles de pequeños animales que representan riesgos para la salud.

Por supuesto, esto no significa que, la próxima vez que uno vea una paloma frente a la Catedral, deba echarse a correr, sino que es un llamado de atención para contribuir a la higiene urbana, la limpieza de las calles y el cambio de una que otra costumbre de tapatío.

El Ayuntamiento de Guadalajara no fumiga, pues señala que le corresponde a la Secretaría de Salud. La dependencia estatal contradice la afirmación y explica que los municipios son los responsables de las fumigaciones.

“Ratas con alas”

Los que no son aficionados a las palomas las llaman “ratas con alas” y los expertos en plagas coinciden con ese nombre. Las palomas —en específico la especie Columba livia— han sido consideradas aves que simbolizan la paz, para los cristianos representan al Espíritu Santo y en general parecen portadoras de mensajes de armonía. Pero cargan, también, el apelativo de plaga.

El común de la gente no lo sabe y por eso las celebra y permite que los niños jueguen con ellas: en el Centro, las atraen para que los pequeños puedan acercarse e intenten atraparlas. Los fines de semana son los días en que estas aves reciben más alimento de las personas. Y es también el periodo en el que más basura se acumula en las plazas del primer cuadro de la ciudad, sobre todo por la falta de cultura de limpieza de quienes, sin ningún pudor, tiran basura.

Las palomas pueden transmitir hasta 40 enfermedades diferentes, afirma Mónica Mercado Hernández, del Área de Zoonosis de la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ). Sus heces fecales, por ejemplo, pueden transmitir histoplasmosis, “que se genera por un hongo que afecta los pulmones de las personas, y también salmonelosis, así como otras enfermedades de la piel y gastrointestinales”.

El excremento de estas aves deteriora los muros, las esculturas, los tejados y edificios de alto valor patrimonial. Sus heces producen obturaciones de canalizaciones y, por tanto, aparecen humedades y goteras, lo que genera gastos al erario.

En el sentido estricto de cuidar su salud, es mejor que ahora cualquier persona lo piense dos veces antes de permitir que sus hijos tengan contacto directo con las “inofensivas” palomas: su simple su aleteo lanza bacterias al aire que pueden entrar en la boca, los ojos o la nariz.

Cuatro y seis patas

Las palomas tienen la ventaja de que son toleradas por su imagen. Pero ratas y cucarachas completan un trío de la fauna que produce riesgos sanitarios. Son más peligrosas, dice Mónica Mercado, porque tienen gusto por las heces humanas y en las patas llevan toda clase de hongos, virus y bacterias.

Normalmente la limpieza que realiza la Dirección de Aseo Público del Ayuntamiento de Guadalajara es por las mañanas. Los trabajos comienzan alrededor de las 06:00 horas, lo que significa que toda la noche las calles y plazas permanecieron sucias.

Cuando el Sol se oculta es la hora perfecta para que roedores y animales rastreros salgan de sus escondites a buscar comida. Y la encuentran por montones. Hay de todo: desde dulces, papas y platos con sobras de comida, hasta bebidas derramadas en el suelo.

La noche es un festín para ratas y cucarachas que abandonan las alcantarillas para tomar como suyo el Centro de Guadalajara. Sus únicos acompañantes son indigentes que también salen en las noches y vacían los botes de basura, en busca de latas de aluminio o restos de comida. Los indigentes ayudan, en cierta manera, a que la ciudad amanezca aún más sucia.

Aunque la iluminación del Centro Histórico en general es buena en ciertas zonas, hay rincones que permanecen en la penumbra, lo que beneficia a las plagas citadinas y a personas que usan de baño cualquier esquina o rincón oscuro.

En sus labores, el personal de Aseo Público realiza las siguientes actividades: vacía las papeleras cada 24 horas y lava con agua a presión aquellas que lo requieren; lo mismo con los botes convencionales. Además, cada semana, en las plazas públicas lava con agua caliente para eliminar líquidos, orina de animales e indigentes y malos olores.

Todos los días se recolectan cerca de 20 toneladas de basura en el primer cuadro del Centro Histórico de Guadalajara, pero aun así es difícil mantenerlo limpio y, por lo tanto, desalentar la presencia de las plagas.

¿Y quién fumiga?

El Ayuntamiento de Guadalajara no tiene un programa municipal de fumigación. El jefe de Supervisión de la Dirección de Manejo de Residuos, Carlos Fernando Moreno García, manifestó que dicha labor corresponde a la Secretaría de Salud del Estado: “Nosotros tenemos un programa de fumigación para los edificios públicos que se hace cada tres meses, pero, en la ciudad, nosotros sólo limpiamos y lavamos”.

Sin embargo, la dependencia estatal afirmó lo contrario, pues dijo que las fumigaciones son una responsabilidad de los municipios, y que la SSJ sólo fumiga de manera preventiva contra la proliferación del mosquito transmisor del dengue.

Ninguna de las autoridades mencionadas tiene cifras de población de estos animales, sobre todo de los nocturnos, y desconocen si el problema puede agravarse, pero afirman que su presencia no es alarmante.

“Alarmante” es un adjetivo discutible para algunas personas. Sobre todo aquellas que están acostumbradas a que, a plena luz del día, ratas y cucarachas se paseen por todos lados.

Un recorrido por plazas como la de Armas, Liberación, Guadalajara y Plaza Tapatía, cerca del Mercado San Juan de Dios, permite comprobarlo: ratas y cucarachas también salen a tomar el sol. Las primeras se esconden entre los arbustos y jardineras, pero en cualquier oportunidad rescatan migajas y sobras de comida.

Las cucarachas no tienen ningún pudor, y son particularmente temerarias en zonas con venta de alimentos o alrededor puestos ambulantes. Los restaurantes y negocios establecidos pagan por el servicio de fumigación y recolección de basura, pero no es suficiente para erradicar el problema.

Las palomas están un poco más controladas, pues a principios de la actual administración del municipio de Guadalajara se realizaron pruebas con un alimento especial que las esteriliza, para evitar que se reproduzcan a gran escala. El problema es que no está claro si el programa tuvo continuidad, según informó Magdalena Mejía, secretaria de Medio Ambiente y Ecología de Guadalajara.

La funcionaria municipal externó la invitación a no alimentar a los palomas en lugares públicos. “Sería la única recomendación. Estuvimos probando ese alimento especial, pero, como no se encuentra el director de Control Animal, desconozco si se le dio continuidad”, dijo Magdalena Mejía.

Eso, por lo que tiene que ver con las palomas. ¿Y las ratas y las cucarachas? Por lo pronto no hay muchas herramientas para defenderse de ellas: mantener limpios los espacios privados y públicos, controlar la basura lo mejor posible, no tirar desechos en la calle… y no dejarse engañar: éste puede ser un domingo cualquiera, pero las aves, los roedores y los insectos están allí. Y no se van a ir fácilmente.

PORTADORAS
Aleteo nocivo


Los ectoparásitos que se encuentran en las plumas de las palomas contaminan los alimentos sobre los que se posan. Los excrementos, altamente corrosivos, destruyen árboles y plantas jóvenes de jardines. Además introducen otras plagas, pues son portadoras de pulgas, ácaros y otros arácnidos.

FRASE

"
Invitamos a las personas a que no alimenten a las palomas en lugares públicos, para que no se reproduzcan con tanta facilidad "

Magdalena Mejía,
secretaria de Medio Ambiente y Ecología de Guadalajara.

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