Jalisco | Destaca en el Occidente de México Preserva ITESO jardín botánico ejemplar La institución educativa resguarda más de tres mil árboles, 280 diversas especies de animales y 22 hectáreas de pasto Por: EL INFORMADOR 20 de noviembre de 2011 - 04:44 hs La ubicación del ITESO, entre el Bosque La Primavera y Cerro Viejo de Tlajomulco, ofrece un patrimonio natural de flora y fauna. / GUADALAJARA, JALISCO (20/NOV/2011).- El impacto y los alcances que tiene el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) van más allá de su faceta como institución educativa. Sus más de tres mil árboles, alrededor de 280 diversas especies –muchas de ellas raras, endémicas o en peligro de extinción– y 22 hectáreas de pasto, convierten al campus en el “jardín botánico ejemplar” y en la universidad con mayor diversidad biológica en el Occidente del país. Magdalena Ruiz Mejía, bióloga y secretaria de Medio Ambiente y Ecología del Ayuntamiento de Guadalajara, califica la riqueza natural y diversidad biológica del ITESO como “invaluable”. “Es, desde mi punto de vista, la universidad con un jardín botánico ‘in situ’ como no lo tiene todo el Occidente de México. El ITESO posee lo que cualquier instituto de investigación en florística desearía tener”. Explica que hay una intencionalidad, un manejo adecuado, seguimiento, y eso tampoco se da en otro lugar. “El ITESO poda sus árboles de manera adecuada, si el arbolito está enfermo le da seguimiento, trabaja en un inventario árbol por árbol para ver en qué estatus está. Hay una distribución espléndida del árbol en relación con el espacio”. Como ejemplo de toda esta riqueza, explica, están los arboretum –plantación de árboles destinada a fines científicos–, que se encuentran entre el Edificio de Posgrados y el Domo Deportivo, así como atrás de la Biblioteca y Edificio Q. En el primero, que en opinión de la especialista es “único”, se tiene una colección de árboles vivos representativos de uno de los ecosistemas en peligro de extinción a escala internacional, las selvas o bosques caducifolios. Se trata de especies representativas de la Barranca de Huentitán y algunas que se encuentran en las costas de Jalisco; además, se tienen pinos, las especies Magnolia Iltisiana y Magnolia Pugana, que son también endémicas y representativas del bosque de México. Este arboretum fue donado por Óscar Valencia, egresado de Ingeniería Civil. En junio de 2005 fue reconocido por Pro Hábitat A.C. “Los cuidamos como oro, esos son árboles recolectados de diferentes lugares y los que el exceso de agua les hace daño”, comparte Rodolfo Chávez, supervisor de Jardinería de la Oficina de Servicios Generales, quien además asegura que ya se han obtenido semillas de ellos mismos para reproducirlos y sustituirlos cuando alguno se caiga o se deba retirar. Actualmente hay dos mil en desarrollo. La bióloga considera que si el ITESO impulsara un programa en forma de manejo y reproducción vegetativa y sexual de árboles y de educación ambiental, tendría todos los elementos necesarios para estar al nivel de los tres jardines botánicos en forma que hay en el país: el de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), otro en Oaxaca y una más en Veracruz. Bosque urbano Para Sergio Nuño, profesor de Jardinería y Paisajismo del ITESO, los jardines del campus constituyen uno de los bosques urbanos más importantes de Guadalajara, en especial por las condiciones climáticas que brindan. “No solamente mejoran la calidad de aire y mitigan los ruidos, además en esta zona del ITESO podemos apreciar de 1.5 a dos grados menos con respecto a la temperatura ambiente (que hay) en la ciudad”. La contribución de los árboles también tiene que ver con su variedad y manejo de especies exóticas y endémicas. El ITESO cuenta con alrededor de 280 especies, la mayoría son eucaliptos, fresnos, casuarinas y jacarandas, aunque actualmente se tienen muchas de tipo ornamental, como la lluvia de oro, la ceiba orquídea (de Brasil), la ceiba mexicana, el pochote, la primavera y la rosa morada. “Árboles que cuando sale su flor, te llaman muchísimo la atención”, apunta Rodolfo Chávez, supervisor de Jardinería, de la Oficina de Servicios Generales. Con los más de tres mil árboles con los que cuenta el campus en 42 hectáreas, fácilmente se pueden superar los nueve metros cuadrados de áreas verdes por habitante, medida recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS). “Estoy seguro que el ITESO no solamente los cumple sino que los rebasa de acuerdo con la población universitaria, respecto a la cantidad y la calidad de biomasa que genera su arbolado”, comenta Nuño. Gabriel Morales, estudiante de Biología de la Universidad de Guadalajara y asesor del Servicio de Consulta a Bancos de Información (Secobi), de la Biblioteca del ITESO, realiza un inventario de la flora y fauna del ITESO en colaboración con la Oficina de Servicios Generales, profesores y alumnos. La finalidad es recabar información sobre las especies que existen en el campus para su mejor cuidado. Este trabajo estará próximamente disponible en un sitio interactivo que invite a la participación de la comunidad universitaria. En ese espacio será posible observar las distintas especies de árboles agrupadas por jardines, con una ficha técnica en la que se describe la especie, su historia, su condición y su ubicación en Google Earth. Contará también con una sección dedicada a las especies animales que habitan en la universidad, principalmente aves. Las flores también destacan en el campus, aunque en comparación con la cantidad de árboles el número es menor, ya que la misma sombra de éstos las inhibe. Por lo general en los andadores se pueden encontrar azucenas, lirios, agapandos, clivias y rosales. Historia Toda esta riqueza natural en el ITESO no siempre estuvo ahí. Hace poco más de 50 años, el campus era algo similar a un espacio baldío, razón por la que se buscó realizar un proceso de forestación con especies accesibles y que dieran prontos resultados. Hoy la situación es diferente. Chávez explica que se debe pensar “qué árbol vas a plantar ahí, que te dé mejor oxígeno, mejor sombra, que haya menos riesgo, que no vaya a dañar un edificio o persona en los andadores o en los estacionamientos”. Nuño coincide: “La especie adecuada en el espacio indicado”, para así lograr que prevalezca. Y es que el problema no se limita sólo a qué especie sembrar y dónde hacerlo sino también al control de posibles plagas. Detalla que algunas zonas han sido afectadas por hongos, bacterias o virus propiciados por ciertas condiciones climáticas que el mismo bosque ha generado, como la humedad. La clave para combatir estos males consistiría en identificar a las especies que han logrado adaptarse y tolerar por completo las condiciones para seguir desarrollándolas. Además, Nuño propone contar con un manual de manejo integral de plagas para registrar el progreso de la enfermedad y las consecuencias que generan. A toda esta riqueza, la bióloga Magdalena Ruiz Mejía subraya una más: el ITESO cuenta con una arboleda patrimonial que se suma a las dos que hay en Guadalajara, las primaveras en Avenida la Paz y las ceibas sembradas por Luis Barragán en la Plaza de las Ciudades Hermanas y en los Atrios del Templo del Calvario. Se trata de la calzada Xavier Scheifler SJ, que se encuentra ubicada a un costado de la Biblioteca, en la que los árboles forman una especie de capilla natural, enmarcada con una gran cruz. Para Ruiz, su intencionalidad con el espacio público y la historia le dan ese calificativo. Patrimonio naturalOasis para las especies de paso El patrimonio natural del ITESO no podría estar completo sin mencionar la gran variedad de aves que también coexisten en él. Según Magdalena Ruiz, se debe a la ubicación privilegiada del ITESO entre el Bosque La Primavera y Cerro Viejo de Tlajomulco. En una temporada de lluvias fuerte, la cancha principal quedó totalmente inundada y llegaron a visitarla unos patos canadienses, recuerda el supervisor de Jardinería. “A las cinco de la mañana estaban ahí cantando, quisimos tomarles fotos, pero no pudimos porque se retiraban nerviosos. Era increíble verlos cantando, felices; empezó a amanecer, empezaron a ver gente y se fueron”. Así como los patos, muchas aves y animales van y vienen. Como estas especies migrantes también hay pericos loros y golondrinas; otras más constantes son –según sus nombres vulgares– los agraristas, cardenales, cenzontles, gorriones, mosqueteros, carpinteros, zopilotes, colibríes, zanates, mirlas, gavilancillos, tecolotes, algunos búhos y murciélagos. La lista podría seguir pero aún es necesario identificar muchas especies más; sin embargo, determinar un número exacto es difícil porque requiere de un monitoreo constante a lo largo del año. Juan Gabriel Morales ha registrado una migración de aves del Bosque La Primavera al ITESO, situación que Rodolfo Chávez atribuye a que éstas buscan mejores condiciones. “Buscan tranquilidad, comida, y el ITESO prácticamente es un lugar especial para ellas. Nadie las ahuyenta, las mata o las espanta; tienen comida, tienen agua, tienen espacios bastante grandes, por eso vienen”. Los mamíferos también habitan en la universidad: pueden verse conejos, ardillas, tlacuaches y zorrillos, mientras que las liebres y los coyotes han dejado de acercarse al campus conforme se ha ido urbanizando la zona. Queda abierta la invitación para conocer y apreciar la riqueza natural que tiene el ITESO, y de esta manera reconocer el trabajo de muchas generaciones de empleados, académicos, estudiantes y egresados que han hecho posible tener un campus como el de hoy. Temas Municipios Ecología ITESO Lee También Pronostican lluvia para Guadalajara este jueves 9 de octubre Así amanece Vallarta tras fuertes OLAS por "Priscilla" (FOTOS) Guadalajara espera lluvia a esta hora del miércoles "Priscilla" deja calles inundadas por agua del mar en Vallarta (FOTOS) Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones