Martes, 21 de Octubre 2025
Jalisco | Esperan a conocer las propuestas para ordenar al ambulantaje

Los comerciantes, escépticos, pero dispuestos a regularizarse

Piden que se invierta en arreglar la Plaza Guadalajara, afectada por un derrumbe en febrero

Por: EL INFORMADOR

Los daños del mes pasado. Los vendedores mantienen sus quejas acerca del mal negocio que les representa la plaza subterránea.  /

Los daños del mes pasado. Los vendedores mantienen sus quejas acerca del mal negocio que les representa la plaza subterránea. /

GUADALAJARA, JALISCO (24/MAR/2014).- Un arreglo floral en la fuente de Plaza Guadalajara, frente a la Catedral, ocasionó que el pasado 14 de febrero se vinieran abajo los plafones del techo de la plaza subterránea que lleva el mismo nombre. Desde entonces la plaza luce apuntalada en más de dos terceras partes de sus pasillos. Aquello da miedo, pero es pura mala publicidad, dice Ulises Moisés López Peralta.

Este joven tiene toda su vida en el comercio de figuras que recuerden a los turistas su paso por la Perla Tapatía. Antes de llegar a la plaza, en 2006, tuvo un puesto no mayor a los dos metros de largo a las afueras del Templo de la Merced. Cuenta que los tiempos de los panistas en la administración tapatía fueron duros. Los obligaron a esconder algo que, dice, es inherente al Centro Histórico: su comercio.

Emilio González fue alcalde de Guadalajara en 2003-2005. Antes de irse a la campaña a la gubernatura dejó una plaza comercial subterránea con un costo de 34 millones de pesos que hoy funciona como bodega para ambulantes, quienes ven las malas ventas allá abajo y deciden trabajar en la calle, aunque está prohibido y pueden quitarles la mercancía.

Ése es el caso de Arturo Ramírez. Oficialmente él tiene un local de venta de pilas y arreglo de relojes en la plaza subterránea, pero este domingo salió a vender a un costado de la recaudadora del Gobierno del Estado, en la calle Corona. Ahí ofrece paraguas de 60 u 80 pesos, cuando no les invierte más de 50 pesos.

“¿Tú crees que (reubicarnos y regularizarnos) sea una propuesta seria del Ayuntamiento? Lo mismo pasó cuando Gabriel Covarrubias (alcalde de 1989 a 1992) nos quiso regularizar en el Mercado Corona. Lo mismo pasó con Emilio (González Márquez)... unos días dicen una cosa y otros días dicen otra. Y mientras ellos se ponen de acuerdo, uno tiene que comer”.

Arturo sabe que, si pusieran orden, ellos no tendrían por qué dar mal aspecto al Centro. Se trata de repartirlo entre todos, “no sólo entre los grupos que le pertenecen al PRI. Con el PAN le sufrimos, pero nos metieron a Plaza Guadalajara y estuvimos bien los dos primeros años. Después nos fueron abandonando”.

“El Kayo” y Karla son otros ambulantes que aprovechan que los domingos se relaja la vigilancia. Él vende canastas y ella, bolsas. Si los regularizaran, dicen, estarían dispuestos a pagar una plaza, como en tianguis. En cambio, doña Consuelo Gómez dice que ella no se saldrá de su local en Plaza Guadalajara. “Nosotros estábamos bien, pero no quieren invertir en mejorar las cosas. Y a lo mejor mis compañeros me van a linchar, pero es que los ambulantes dan mal aspecto a nuestro Centro Histórico”.

CLAVES
El proyecto que falló


1 Durante el Gobierno municipal de Emilio González (2003-2005) se construyó Plaza Guadalajara, un proyecto que trataba de resolver el problema de ambulantaje en el Centro.

2 Se inauguró en noviembre de 2006 con una inversión de 34 millones de pesos.

3 En 2008 el ayuntamiento tapatío disolvió el organismo público descentralizado que controlaba la plaza comercial; fue enviado a Mercados Municipales.

4 Tiene 318 locales, de los cuales sólo funcionaban dos de cada 10 en 2012.

5 Cuatro de cada 10 locatarios tienen deudas con el municipio.

6 El 14 de febrero, un ornato floral colocado en la fuente ocasionó humedad en el techo de la plaza subterránea; desde entonces está apuntalada.

DIAGNÓSTICO DEL JEFE DE OFICINA ANTICORRUPCIÓN
Bajos sueldos facilitan “mordidas” a inspectores


Los bajos sueldos de los inspectores tapatíos explican que muchos acepten “mordidas”, diagnosticó el encargado de la Oficina Anticorrupción de Guadalajara, José de Jesús Sosa López.

Según el funcionario, un inspector tapatío gana nueve mil pesos en nómina pero, tras deducciones, le quedan mil 800 pesos a la quincena: “Si ocasionalmente alguien le da una dádiva de 50 pesos, pues evidentemente que es un acto de corrupción pero que no está guiado por dolo o avaricia, o de interés abierto por dañar el interés público o violar los reglamentos”.

En julio pasado, la Oficina Anticorrupción investigó a la Dirección de Inspección y Vigilancia y documentó ejercicio indebido de funciones en los casos de 90 servidores públicos, más 129 que ha procesado la Contraloría; el director Salvador Orozco fue destituido y relevado por Ignacio Mestas.

Sin embargo, el funcionario insistió en que el Ayuntamiento no castiga los actos de corrupción que se dan de manera ocasional. Su ejemplo, con los inspectores de Mercados y Comercio en espacios abiertos: “Trabajan jornadas, a veces, de 12 horas, en las que saben a qué hora desayunan pero no a qué hora comen o cenan. Va a un mercado, le ofrecen un taquito; si lo acepta, ¿es un acto de corrupción? ¿Debemos censurar esos actos sólo porque son, técnicamente, actos de corrupción? Nuestra postura es que no, sino que debemos de sensibilizar a los inspectores y a los ciudadanos”.

Temas

Lee También

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones