Martes, 14 de Octubre 2025
Jalisco | El robo a casas es el campeón de los delitos en esta populosa zona de Tonalá

Loma Dorada: a redoblar vigilancia sobre las casas

El robo a casas es el campeón de los delitos en esta populosa zona de Tonalá, que incluye conjuntos de edificios en donde los vecinos han debido organizarse para espantar a los rateros

Por: EL INFORMADOR

Las mejores protecciones suelen fallar en Tonalá, pero al menos desalientan a los ladrones, opinan los vecinos.  /

Las mejores protecciones suelen fallar en Tonalá, pero al menos desalientan a los ladrones, opinan los vecinos. /

TONALÁ, JALISCO (27/JUL/2012).- Para vivir en Loma Dorada es necesario apartar media hora para desmontar la batería al llegar a casa y media hora más para volver a ponerla antes de salir. También se recomienda tener un perro guardián, no dejar pertenencias a la vista —ni ropa tendida— y no salir de vacaciones: tenga por seguro que, mientras toma una piña colada frente al mar, le saquearán hasta los lavabos de su casa.

En una esquina frente a un canal de aguas negras hay alambrado y un perro que vigila un departamento. Samuel, el propietario, aclara que en Loma Dorada no hay medidas de seguridad que alcancen, pero al menos “con la reja les da más flojerita meterse. Si todos pusieran lo mismo, pues ya no funcionaría”.

Él es de los que compraron departamento con crédito de banco hace 30 años. Al principio llegó “pura gente trabajadora”, pero con la crisis del 94 perdieron su vivienda. Los bancos los “echaron para fuera” y a los departamentos se fue metiendo gente “que ni renta paga”. Él se había ido a Tlajomulco, pero tuvo que regresar a su departamento porque le llegó el rumor de que “unas personas” le habían echado el ojo para meterse a la mala. “No puedo dejar solo ni un minuto porque me saquean”.

El capitán Pedro Enrique Zavala, comisario de Seguridad Pública de Tonalá, considera que especialmente en la subsección C de Loma Dorada es muy común el robo a casas porque es una especie de zona dormitorio y porque “creemos que algunos grupos delincuenciales viven ahí mismo, que se han metido a los departamentos solos y tienen vigilados a los vecinos”. Este tipo de desarrollos de multifamiliares enclavados en callejones se llevan el premio al fomento del robo. Otras colonias que lo sufren son Urbiquinta —hay muchas casas solas—, la Jalisco y Alamedas de Zalatitán.

Seis años de corretear ladrones

Del lado derecho del arroyo se vive como en un planeta distinto. Aquí, Víctor Campos también fue víctima de un delito hace seis años: cuatro sujetos entraron a su casa a robarles joyería, él y su mujer salieron gritando, ella los persiguió y la golpearon, a él le tiraron balazos y ni uno le dio.

Anduvo mucho tiempo con el Jesús en la boca y un día pensó que vivir así no es vida. Entonces convocó a los vecinos de los edificios conjuntos. Acordaron echarse aguas. Fueron a un curso por aquí, a otro por allá. Lo primero que aprendieron es que todos deben conocerse, deben tener sus contactos, saber a dónde llamar, avisar si salen de vacaciones, comprar un silbato —eligieron de maquinista porque es el más ruidoso— y usarlo ante una emergencia.

La organización vecinal, presume, ha sido todo un éxito, porque, además de hacer amigos, han logrado corretear a más de un delincuente.

Además de Loma Dorada, que registra más de 80 robos a casa habitación al año, Urbiquinta ocupa el segundo lugar en la lista (con 59 incidentes de este tipo en 2011). La explicación es sencilla: los que viven ahí salen a trabajar y sólo regresan por la noche, y aún hay muchas casas sin habitar a las que le roban clósets, lavabos y hasta medidores.

Rosa Isela Aguayo, una mujer que cruza el puente del canal de aguas negras, conoce robos hasta de ropa tendida y gente que ha aparecido golpeada en el arroyo después un robo. Dice (aquí en confianza) que los “cabecillas” de las bandas viven en estos mismos edificios (y seguramente “nos” vigilan desde sus ventanas).

Don Víctor y sus vecinos tienen seis años en alerta: “Somos cuatro edificios muy unidos. Siempre acudimos cuando un vecino lo necesita, pero, si vemos que el delincuente está armado, ahí sí no salimos, mejor hablamos a la policía. Los patrulleros nos dicen que sólo así podemos vivir tranquilos, porque dicen que son muy pocos elementos para cuidar tantas colonias”.

Él tiene su propio diagnóstico de las causas de la delincuencia: no hay iluminación, las patrullas no entran seguido, hay pobreza, jóvenes que dejan la escuela y también muchos departamentos “ocupados” por gente que “ya llega con mañas, que se instalan aquí para ver desde sus ventanas a quiénes robar”.

Lo que los colonos no pueden hacer, reflexiona el colono Víctor Campos, es dejarle todo a los policías, “porque ya ve”, como en las películas, “ésos” siempre llegan al último.

CUATRO CASOS
Preocupación en la CEDHJ

En lo que va del año, la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco ha emitido cuatro recomendaciones contra policías tonaltecas, por lo que el ombudsman Felipe Álvarez Cibrián considera que “es lamentable reconocer que la seguridad pública” en este municipio atraviesa una crisis en materia de derechos humanos.

Hay señales graves de que “algunos policías se han alejado del espíritu de servicio a la ciudadanía y de que, lejos de velar por la seguridad de la población, alteran el orden social”.

La Policía de Tonalá ha señalado que, aunque ya iniciaron las pruebas de control de confianza, aún no conocen los resultados, por lo que no se ha removido a ningún elemento hasta la fecha.

EL NÚMERO DE HOMICIDIOS TAMBIÉN SUBE EN TONALÁ
Un municipio en donde falta más del doble de policías


El Ayuntamiento de Tonalá tiene 640 policías para 478 mil pobladores. Según la ONU, debería haber 2.8 policías por cada mil habitantes; la cifra ideal para Tonalá sería de mil 338 elementos.

Sin embargo, la deuda de más de mil millones de pesos que tiene Tonalá ha puesto en riesgo incluso el pago de nómina, ya que es 32% más que el presupuesto anual del municipio.

En 2009, el urbanista Luis Felipe Siqueiros Falomir realizó un Diagnóstico sobre la realidad social, económica y cultural de los entornos locales para el diseño de intervenciones en materia de prevención y erradicación de la violencia en la Región Centro: el caso de la Zona Metropolitana de Guadalajara. Explica que, en la medida en que deja de haber presencia institucional, cuidado del entorno y presencia de personas en las calles, comienzan a generarse vacíos que son llenados por grupos, en zonas donde no existe orden ni respeto a la infraestructura. Para el investigador, la constante para la generación de violencia es el abandono por parte de las autoridades en todos los ámbitos (desde educación, salud, cultura, programas preventivos, hasta alumbrado público y presencia policial).

En febrero de este año, el Ejército detuvo al director operativo y a un segundo comandante de la Policía de Tonalá, acusados de colaborar con células de La Resistencia. En agosto de 2010 desapareció el comandante de la Sección 2 del municipio, César Ornelas Novoa, quien días después apareció en un video que se atribuye el Cártel Jalisco Nueva Generación, en el que acusa al policía de trabajar para La Resistencia.

Esta presunta disputa entre ambos cárteles es una de las explicaciones de por qué se duplicaron los homicidios de 2008 a 2011, de 24 a 48.

También el número de homicidios por pandillas subió de dos en 2009 a 17 en 2011. El municipio tiene detectadas 62, de las cuales nueve son de “alta peligrosidad” y se ubican en colonias como Loma Dorada, Santa Paula y la Jalisco.

Además del grafiti, estas bandas han dejado víctimas como una adolescente de 16 años en la Colonia Jalisco el sábado pasado, por una bala perdida de la pandilla Los Fantasmas.

En el Centro de Tonalá también recuerdan secuestros como el de un comerciante que regresaron encuerado y con el cuerpo rayoneado, por el cual pedían un millón dep esos. Otros propietarios de negocios dicen que lo de moda es la extorsión y piden entre 50 y 100 mil pesos.

El capitán Pedro Enrique Zavala, comisario de Seguridad Pública de Tonalá, afirma que en todo este tipo de delitos que van al alza ha habido programas oportunos que han tenido resultados, como en la Jalisco, donde hay “programas de prevención” que han “ayudado a disminuir las riñas entre pandillas”.

“Acá los polis son bien corruptos. Están coludidos, ya no se tiene confianza. La verdad es que ya se veía venir. Toda su familia es de El Zapote y son montoneros, consumen drogas, son peleoneros, prepotentes, pues...”

Charla entre vecinos del Centro de Tonalá, acerca de un policía detenido.

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