GUADALAJARA, JALISCO (15/SEP/2016).- Las celebraciones por la Independencia de México tienen una coincidencia en las colonias Chapalita, Jardines Alcalde y Atlas: las tres refuerzan la convivencia entre los vecinos y las familias.Estas tres colonias forman parte de las 77 que festejan el Grito en la metrópoli: 31 en Tlajomulco, 14 en Tlaquepaque, 12 en Zapopan, 12 en Tonalá y 8 en Guadalajara.El presidente de Residentes Chapalita, Jesús Ruvalcaba, afirma que el 15 de septiembre entre 10 y 12 mil personas se aglutinan en los alrededores de la glorieta para festejar el Grito. Asegura que los vecinos y las familias pueden disfrutar, sin riesgos, de los bailables, de la música, de los fuegos pirotécnicos, de la comida y de los juegos mecánicos.Destaca que la asociación vecinal, que el año pasado canceló el evento en protesta por la demolición de la Casa Aguilar, se encarga de acomodar a los comerciantes para que, en caso de una emergencia, los asistentes puedan salir rápidamente sin problemas.Además, cinco minutos antes del Grito, que en esta ocasión será encabezado por el presidente Enrique Alfaro, los inspectores que trabajan para la organización vecinal se dedicarán a detener los juegos mecánicos y mantener en silencio a los comercios, pues debe imperar el respeto hacia esta ceremonia cívica.El representante vecinal de Jardines Alcalde, Salvador Quiroz, resalta que la noche del Grito las familias acuden al Parque Amarillo para participar en la verbena popular, de la cual los últimos asistentes se retiran a más tardar a las 03:00 horas.De este evento, que se organiza desde hace 25 años, acentúa el rechazo a los fuegos pirotécnicos, la fiesta se realiza con espectáculos de baile, actividades para niños, juegos de mesa y la colocación de puestos que le permiten a algunas personas recabar fondos para niños enfermos y asilos.En la Colonia Atlas, Édgar Vera, quien lidera a los vecinos desde hace nueve años, dice que el festejo (que se realizará el 23 de septiembre para no competir con otras colonias más concurridas) sobresale porque es familiar y porque todo está organizado para que los comerciantes y los artistas oriundos de este lugar resulten beneficiados por los visitantes.Sin embargo, el historiador Jaime Olveda y también el cronista Juan Toscano García de Quevedo coinciden en que en la actualidad la celebración por la Independencia de México no lleva a la reflexión de los ciudadanos sobre los problemas del país, como sí se dio en siglos anteriores.Olveda comenta que en el siglo XIX el evento no era tan popular en la ciudad y durante la tarde del 16 de septiembre un grupo pequeño de personas asistía a escuchar los discursos patrióticos y las oraciones cívicas en clubes privados o espacios públicos.Los puntos del festejoGuadalajara: Chapalita, San Andrés, Oblatos, Analco, Calle 68 y Gómez de Mendiola, Jardines Alcalde, Centro Cultural Atlas y Plaza de Armas.Zapopan: Centro, Arboledas, Chapalita, El Briseño, Ixcatán, La Estancia, Venta del Astillero, Santa Ana Tepetitlán, Nextipac, Tepeyac, Vallarta Universidad y Valle de los Molinos.Tlaquepaque: Centro, Parque Hundido, Santa Anita, San Pedrito, Santa María Tequepexpan, Loma Bonita, La Calderilla, La Ladrillera, Tateposco, López Cotilla, San Martín de las Flores, Las Juntas, Toquilla y San Sebastianito.Tonalá: Centro, Los Pocitos, Rey Xólotl, Santa Paula, Jauja, La Punta, Alamedas de Zalatitán, Loma Dorada, Lomas del Camichín, Rancho de la Cruz, El Vado y Telolotlán.Tlajomulco: Centro, La Calera, Buenavista, Cuexcomatitlán, San Agustín, San Juan Evangelista, San Miguel Cuyutlán, Zapote del Valle, San Sebastián, Santa Cruz de las Flores, Santa Cruz del Valle, Cajititlán, La Alameda, La Teja, Lomas de Tejeda, San José del Valle, El Tecolote, Acatitlán, Los Gavilanes, El Refugio, El Mirador, Unión del Cuatro, Tulipanes, Soledad de Cruz Vieja, Santa Isabel, Santa Cruz de la Loma, Concepción del Valle, Cofradía, El Capulín, San Lucas Evangelista y Chivabarrio.PURA DIVERSIÓNPara Jaime Olveda, investigador de El Colegio de Jalisco, los festejos que se llevan a cabo por la Independencia de México destacan por populares y, hasta cierto punto, por frívolos. “El festejo no lleva a la reflexión, lleva a la diversión”, afirma el historiador, y señala que en la actualidad las personas acuden a la celebración por costumbre, para comprar cosas, para ver el espectáculo y para socializar.Detalla que en el siglo XIX el evento no era tan popular en la Ciudad de México ni en Guadalajara. Cada 16 de septiembre, explica, pocas personas escuchaban con atención los discursos patrióticos y las oraciones cívicas que se compartían en plazas públicas, jardines, recintos o sedes de asociaciones literarias.“En la noche, en las capitales (Guadalajara y la Ciudad de México) había serenatas. La gente iba a oír la música. También hay evidencias, pero no muy generalizadas, de que algunas casas eran decoradas con la bandera de México”.Considera que el 16 de septiembre debe servir también para invocar a la unidad nacional y para acentuar el significado que tuvo la separación de España y el camino recorrido hasta el presente.“Nuestro compromiso es trabajar con honestidad, construir un país fuerte, no saquearlo como lo saquean muchos políticos. Ese tipo de reflexiones tendrían que hacerse, convocar a la ciudadanía a que cobre conciencia de ese pasado histórico, cómo hemos construido la nación, si lo hemos hecho bien y qué país queremos tener”.Hay pérdida de valoresJuan Toscano García de Quevedo asegura que, además de la falta de reflexión, las autoridades provocaron la pérdida de valores patrios en México, pues no pudieron inculcarlos a través del sistema educativo.“El primer valor que se ha perdido es el sentido de nacionalidad. El sentirse orgullosamente mexicano se ha perdido completamente, se ha perdido y eso se debe entre otras muchas cosas a la falta de interés de las autoridades por manejar con verdadero sentido histórico y patrio las fiestas nacionales”.Menciona que celebraciones, como la creación del primer Congreso de Anáhuac y la presentación de Los Sentimientos de la Nación, ambas el 14 de septiembre de 1813, son la base de las Constituciones de 1824, 1857 y 1917, pero pasan desapercibidas por la mayoría de la población.“Es increíble cómo se han perdido las verdaderas fechas memorables que nos dan sentido de patriotismo y sentido de nacionalidad. El 16 de septiembre no es la excepción... ahora no tiene la mayor trascendencia. Estamos perdiendo las raíces de la identidad nacional”.Detalla que desde el siglo XIX en Guadalajara, los actos políticos por el 16 de septiembre eran encabezados por el gobernador en turno, que mediante un discurso recordaba la gesta de la Independencia. Añade que durante el “Porfiriato” se realizaron los primeros desfiles, que fueron una copia de los que se hacían en Europa.LAS CONFUSIONES Y PIFIAS¡Viva…! ¿Porfirio y Zapata?En la política nacional los errores durante el Grito son comunes e incluyen a embajadores, gobernadores y alcaldes.En 2015, el embajador de México en Reino Unido, Diego Gómez, encabezó la celebración del Grito en Londres y mencionó a Porfirio Díaz y a Emiliano Zapata (quienes no participaron en la lucha) entre los hombres que nos dieron patria y libertad. Luego ondeó la bandera mexicana, que sostenía con ambas manos, desde un balcón.Ese mismo año, el alcalde de Silao, Guanajuato, Benjamín Solís Arzola, le cambió el apellido a Josefa Ortiz de Domínguez, insurgente y esposa del corregidor de Querétaro, y exclamó “Josefa Ortiz de Morelos”.El nombre de esta mujer también se le complicó a Carlos Lozano de la Torre, gobernador de Aguascalientes, quien la recordó como Josefina Ortiz de Domínguez.En 2015, también se cuestionó si el presidente municipal de Parras, Coahuila, salió a dar el Grito en un supuesto estado de ebriedad.Este evento tampoco ha sido sencillo para algunos gobernantes. En la última celebración, el Presidente Enrique Peña Nieto fue criticado por leer los nombres de los héroes de esta lucha y lo apuntaron con rayos láser.En 2012, Emilio González Márquez, entonces gobernador de Jalisco, lo acompañaron los manifestantes de la agrupación #Yosoy132.GUÍAEl origenEl historiador Jaime Olveda explica que la conmemoración del inicio de la Independencia de México comenzó entre 1811 y 1812. La llevaban a cabo los insurgentes en los lugares que ocupaban. Más tarde, en la Constitución de Apatzingán y en Los Sentimientos de la Nación, de José María Morelos, se estableció que en la América Septentrional habría dos fiestas nacionales: la celebración de la Virgen de Guadalupe, el 12 de diciembre, y el festejo por el inicio de la Guerra de Independencia, el 16 de septiembre.Remarca que el 27 de septiembre de 1821, cuando Iturbide ingresó triunfante en la Ciudad de México, provocó que esa fecha también se celebrara. Sin embargo, comenta que “ya entrado el XIX” los liberales dejaron de recordar este hecho porque no les cuadraba que un conservador haya consumado la Independencia en lugar de un insurgente.Olveda resalta que el “Grito” nació durante el mandato de Porfirio Díaz. Un 15 de septiembre, día de su cumpleaños, un grupo de invitados a su fiesta salieron al balcón del Palacio Nacional y empezaron a gritar “Viva México”. Desde ahí, según el experto, inició la costumbre de conmemorar esta ceremonia ese día.TELÓN DE FONDOMorelia 2008, la tragedia que restringió las celebraciones del GritoLa historia era distinta antes del 15 de septiembre de 2008 en Morelia, Michoacán. La explosión de dos granadas de fragmentación, siete personas muertas y más de 130 heridos, cambiaron la lógica de los festejos patrios en todo México, hasta entonces abiertos al público y sin restricción o filtros de acceso.El gobernador en turno, Leonel Godoy, celebraba a los héroes que nos dieron patria y libertad. Pasaban de las 11 de la noche cuando un estallido se escuchó en la plaza Melchor Ocampo, y una más en la confluencia de las avenidas Francisco Madero y Andrés Quintana Roo. No hubo más gritos de celebración; todos de pánico.Había decenas de miles de personas. Siete de ellas perdieron la vida en el atentado, que ninguna organización criminal local combatida en el marco de la “guerra” contra el narco se adjudicó. Fue un día de luto nacional. La “guerra” contra el narco, que inició en el sexenio de Felipe Calderón, increpó a los grupos delictivos organizados y trajo como consecuencia no sólo que se elevaran las cifras en los delitos de alto impacto a nivel nacional, sino que los policías, soldados, e incluso la ciudadanía, fueran blancos de ataques arteros, como el de esa fecha.Desde entonces, y hasta ahora, cada evento multitudinario para recordar el Grito está ampliamente resguardado. Hoy se colocan vallas para controlar el paso y se habilitan puntos específicos de acceso. Se impide entrar con objetos contundentes, hebillas de cinturón, botellas de vidrio y los paseantes conviven con policías armados. Incluso los niños son revisados antes de ingresar a las plazoletas.SABER MÁSCierre del CentroEste año, los dispositivos de seguridad por las festividades del Grito no se modificarán. El espectáculo principal se realizará en Plaza de Armas. Se sugiere a los visitantes estar presentes desde las 19:00 horas.Los accesos estarán ubicados por Juárez, Maestranza y la Rotonda. Habrá salidas de emergencia (una de ellas por Catedral), que estarán señaladas por parte de los oficiales de Fiscalía.Sigue: #DebateInformador¿Cómo celebrará un aniversario más de la Independencia de México: en espacios públicos o privados?Participa en Twitter en el debate del día @informador