Sábado, 18 de Octubre 2025
Jalisco | El presupuesto público para combatirlo no es suficiente

El dengue repunta a causa de corrientes migratorias

Aunque la elaboración de una vacuna está próxima, expertos insisten en la necesidad de generar mayor conciencia social

Por: EL INFORMADOR

GUADALAJARA, JALISCO.- La epidemia del virus del dengue, que ataca nuevamente a muchos países de Latinoamérica y el mundo, no debe ser considerada solamente como un problema de salud pública, sino también como un problema social.

Esto se debe a que el conflicto está ligado en gran medida a las condiciones insalubres en las que viven muchas comunidades, en las que predomina la escasez de agua y la marginación en general.

Así lo precisó el director del Instituto Carso de la Salud, Roberto Tapia Conyer, durante su participación en el reciente seminario “Dengue: ¿Próxima vacuna para una enfermedad prevenible?”, realizado en la Ciudad de México. Ahí, aseguró que el dengue tiene raíces sociales muy profundas.

Una de ellas, y que siempre se ha tratado de una manera muy general, es la migración, que representa una de las principales causas por las que el dengue llegó hasta los niveles actuales y se convirtió en un problema regional.

“Durante la década de 1960, América Latina estuvo considerada como una región casi libre de dengue, pero desde entonces, la urbanización y los viajes han contribuido a que la enfermedad vuelva a emerger rápidamente”.

De acuerdo con Tapia Conyer, la migración es uno de los factores que impiden el control del dengue en Latinoamérica y el Caribe, pues “es evidente” que la portabilidad del virus se da con la movilización poblacional.

En México, el principal punto de entrada del virus es por tierra, en el Sureste de la frontera, por Chiapas, a donde acceden infinidad de migrantes.

“La migración tiene una secuencia y se genera una cadena de transmisión; en ese corredor se originan momentos de mayor riesgo, y depende mucho de la presencia o no del mosco en esos corredores”, indicó el director.

“Si una persona está en un país de Centroamérica, está enfermo de dengue, migra al Norte, y le pica un mosco, se infecta e inmediatamente pica a un vecino: ahí ya empezó la cadena”.

De llegar a concretarse una vacuna contra el dengue, que actualmente lleva un avance considerable, habría que tomar en consideración que debe vacunarse a la población de países de captación de migrantes.

Y como añadido a todo lo anterior, en la última Cumbre del Cambio Climático de Copenhague, se definió a la década actual como la más cálida del mundo, debido al cambio climático y el calentamiento global. A pesar de que muchos especialistas aseguran que son estos dos factores los causantes del repunte de los casos de dengue, la hipótesis aún no se consolida, señaló Tapia Conyer.

Sin embargo, es un hecho que las consecuencias del cambio climático han sido un parteaguas para diversos problemas, incluidos los de salud, debido a la presencia de fenómenos naturales que a su vez, conllevan a la escasez de agua y falta de higiene.

Al no contar con suministro de agua, la población se ve obligada a utilizar recipientes para reserva del vital líquido y tener suficiente para su uso cotidiano; estos recipientes son los mejores reproductores del Aedes Aegypti, mosco que transmite el dengue.

PREOCUPACIÓN CRECIENTE

Los contagios aumentan en México y Centroamérica

Es un hecho que el virus va en incremento. Y a pesar de intensos trabajos para lograr su erradicación en los países latinos, el 2008 fue el año de la reinfestación, sobre todo en países como México, Honduras, Puerto Rico, Venezuela y Colombia.

De acuerdo con datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en el periodo 2001-2007, en México y Centroamérica (Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá) se reportaron 545 mil 049 casos de dengue clásico (12.5% del total de dengue reportado en el continente), 35 mil 746 casos de dengue hemorrágicos y 209 defunciones.

Honduras, México y Costa Rica notificaron el número más alto de casos en este período, identificándose principalmente los tipos uno, dos y tres del dengue.

Durante el 2008, Centroamérica y México reportaron 157 mil 933 casos de dengue, siendo nueve mil 347 casos de dengue hemorrágico y 39 defunciones. Los países con más altas tasas de incidencia por 100 mil habitantes fueron Honduras, con 288, Costa Rica, con 255.2, y México, con 108.5.

A principios de la primera década del siglo, en América se presentaban dos epidemias y brotes aislados muy dispersos; en 1945 se dio el último brote en Missisipi.

Para 1947, la Organización Mundial de la Salud (OMS) conformó la resolución para la campaña continental de la erradicación de Aedes Aegypti.

“De 1952 a 1965, 19 países se certificaron para la erradicación del dengue, pero en 1967 se presentaron nuevos brotes. En 2008 y 2009, se reportaron epidemias graves de dengue en México, Paraguay, Brasil, Bolivia y Argentina”, informó el director de Instituto Carso de la Salud.

“No hay enfermedad que tumbe más ministros de Salud”

Durante el seminario se insistió en que un país o Estado puede invertir mucho en la prevención del dengue, pero los presupuestos no serán suficientes si la población se siente ajena al problema y deja todo en manos de las autoridades.

Las epidemias de dengue en cualquier país no son totalmente entendidas por la población. No hay tratamiento médico que cure el contagio; sólo medicina paliativa para soportar los dolores “quebrantahuesos”.

Eso provoca que la gente piense que el problema se le va de las manos a las autoridades, y aunque muchas veces es así, la tarea debe ser repartida.

“No hay enfermedad que tumbe más ministros de Salud que el dengue”, manifestó Tapia Conyer, pues la sociedad está acostumbrada a dejar la solución sólo en manos del Gobierno.

No se puede ocultar la saturación de hospitales, pero no son las estructuras los principales responsables.

“Lo que se requiere es dar el mensaje de que la responsabilidad inicia en el hogar (...), la participación activa de las familias, que poco a poco conlleve a una cohesión comunitaria, es punto clave en el combate contra la epidemia”.

En cuanto a recursos financieros, el director del Instituto Carso de la Salud apuntó que no basta con los presupuestos federales, pues se requiere de inversiones estatales y municipales. “No todo es presupuesto, el truco está en la eficiencia de los mismos”.

Si se gasta mucho en nebulización, lo único que se hace es matar al mosco adulto; se debe combatir desde cuando son larvas. “No es que esté minimizado el problema, el asunto de fondo es que sólo está en cuánto dinero le pongan las estructuras públicas, porque en la sociedad optamos por descargar la responsabilidad en la autoridad”.

Retos en Latinoamérica

•     Intervenciones para el control del mosco. No se trata de un vector que se pueda atacar de manera única; si sólo se enfatiza en fumigación, nebulización, larvicidas y limpieza, no se está viendo de manera integral.
•     Tampoco se está explicando a la gente que estas medidas son paliativas.
•     Condiciones sanitarias en comunidades: Es preciso guiar el mensaje de que la responsabilidad inicia en el hogar. Si no se tiene una higiene y colaboración comunitarias, por más trabajo que haya de las autoridades, la respuesta no será la deseada.
•     Eliminación y reciclaje de llantas: Es uno de los más importantes sitios para la cría del mosquito; es importante reciclarlas. Sería importante crear incentivos a la gente que abandona la llanta y darles un valor.
•     En México y Brasil ya se llevan a cabo programas de este tipo.

¿Porqué repuntó el dengue?

- Ante la presencia de nuevos casos, no se dio la respuesta enérgica y contundente de los países.

- El gasto en equipo, salarios e insumos superó los presupuestos públicos disponibles en los países.

- Se observó un incremento de recipientes propios para la reproducción del mosquito.

- Se observó un flujo migratorio hacia las zonas urbanas.

 Fuente: Instituto Carso de la Salud.

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