Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Martes, 12 de Noviembre 2019
Jalisco | Protagonizó uno de los capítulo más agitados en la vida de la UdeG; sus últimos esfuerzos fueron encaminados a retomar la rectoría

Briseño Torres, una vida en la política universitaria

Su retorno a la institución se quedó en el amparo

Por: EL INFORMADOR

GUADALAJARA, JALISCO.- Al rendir protesta como rector general de la Universidad de Guadalajara (UdeG) ante el Consejo General Universitario (CGU), en abril de 2007, Carlos Briseño Torres asumió de cara a las autoridades estatales el más inmediato reto de su gestión: “Que la UdeG sea líder en transparencia y rendición de cuentas, por medio de la fiscalización externa y el pleno acceso a la información pública”.

En julio de 2008, la relación de Briseño Torres con Raúl padilla López, líder moral de la UdeG, se enfrió a raíz de la polémica que desató el asunto de las irregularidades en el área de trasplantes del Hospital Civil de Guadalajara. En ese entonces, al ex funcionario se le criticó que gestara una probable candidatura para la gubernatura de Jalisco desde la rectoría, cuestión que descartó al afirmar que su trabajo se concentraba exclusivamente en la agenda universitaria.

A finales de agosto de 2008 devino el punto más álgido en la gestión de Briseño. Marco Levario Turcott, secretario técnico de la Rectoría General, señaló una ruptura entre el entonces rector y la Federación de Estudiantes de Guadalajara (FEG), además de rechazar acciones como un boicot a la Feria Internacional del Libro, auspiciado por el sector cultural de la UdeG.

Briseño Torres arremetió contra Padilla López señalándolo como una persona "nociva" para la UdeG, al afirmar que proyectos como el Auditorio Telmex, el Teatro Diana o los corporativos culturales de la casa de estudios, que encabeza Padilla López, “han salido de la función sustantiva de la UdeG”, pues la institución "no debe trabajar para hacer show bussines". El 26 de agosto, Briseño destituyó a Padilla López al frente del Centro Cultural Universitario.

Dos días después, medio centenar de estudiantes, portando banderas de la FEG, se manifestaron frente a la Rectoría de la UdeG, para desmarcarse de las pugnas internas de la Institución y exigir salvaguardar la soberanía y la institucionalidad de la Universidad.

Al día siguiente (29 de agosto), el Consejo General Universitario realizó una sesión extraordinaria en la que, de manera sorpresiva, Carlos Briseño Torres fue destituido de su cargo como rector.

El Juez Tercero de Distrito en materia administrativa, Héctor Martínez Flores, le concedió en septiembre una suspensión provisional para restituirlo en el cargo de rector general de la UdeG, abriendo la posibilidad de que el CGU impugnara la decisión en un plazo de 24 horas ante un Tribunal Colegiado de Circuito, que a su vez resolvería en definitiva si protege a Briseño o mantiene al rector general sustituto, Marco Antonio Cortés Guardado.

El Tribunal Colegiado en Materia Administrativa negó la suspensión provisional a Briseño Torres.

En diciembre de 2008, la UdeG denunció mal uso de recursos para medios durante la gestión de Briseño. La Dirección General de Medios congeló la contratación de nuevas plazas y creó una cuenta de ahorro para dar solvencia a los proyectos a su cargo.

Después de que Carlos Briseño Torres interpusiera el recurso de revisión en el caso de su destitución como rector de la Universidad de Guadalajara (UdeG), el Cuarto Tribunal Colegiado en materia administrativa del Tercer Circuito pidió a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) atraer el caso, por considerarlo un asunto de interés nacional.

A principios de noviembre, La Suprema Corte determinó desechar la atracción del caso Briseño, bajo el argumento de que “no es el momento de ejercer la facultad de atracción”, hasta que el tribunal colegiado del Tercer Distrito en Materia Administrativa determinara la validez o no, del juicio de amparo que interpuso una semana antes de su destitución.

Este jueves, al regresar de la Ciudad de México, Briseño Torres fue encontrado muerto en su casa ubicada en el fraccionamiento Valle Real, con un disparo en la cabeza. Regresaba de la Ciudad de México, donde conoció la resolución de la SCJN.

Las primeras averiguaciones indican que el ex rector de la UdeG se privó de la vida.

Le sobreviven su esposa y dos hijos adolescentes.

Temas

Lee También

Comentarios