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Martes, 16 de Julio 2019
Internacional | Miles reciben al ex mandatario en su hogar

Votan en Haití y arriba Jean Bertrand Aristide

Estados Unidos teme que la llegada del también sacerdote ponga en riesgo la segunda vuelta electoral que se celebra mañana

Por: EFE

PUERTO PRÍNCIPE, HAITÍ (19/MAR/2011).- Varios miles de personas se congregaron ante la casa del ex presidente de Haití Jean Bertrand Aristide para darle la bienvenida a su regreso triunfante desde Sudáfrica, donde pasó siete años exiliado tras el golpe de Estado de 2004. El ex mandatario regresó con un mensaje de amor y solidaridad hacia su pueblo y dio a conocer proyectos para trabajar en el campo de la educación; además llamó a poner “fin al exilio y a los golpes de Estado”.

Aristide, dos veces presidente y dos veces exiliado, regresó por segunda vez a su país con un mensaje de amor y solidaridad hacia su pueblo.

Tras ser recibido en el aeropuerto internacional Toussaint Louverture, en la capital haitiana, el ex jefe de Estado y la comitiva que le acompañaba se encaminaron hacia la residencia seguidos por la muchedumbre, que le vitoreaba y mostraba carteles con mensajes de bienvenida.

Jean Bertrand Aristide presidió Haití durante varios meses en 1991 y, tras un golpe militar, ocupó de nuevo la presidencia del país caribeño en el periodo de 1994 a 1996 y de 2001 a 2004.

En febrero de 2004 fue derrocado en un violento golpe de Estado en el que participaron antiguos militares, tras lo cual fue trasladado a Sudáfrica, el 29 de febrero de 2004, bajo custodia en un avión militar de Estados Unidos.

El ex mandatario se dirigió a su antigua residencia en el barrio de Tabarre, cuyo patio y jardines fueron invadidos por otros miles de haitianos que buscaban saludarlo. 

Maxime Dorismond, militante de Familia Lavalas, el partido fundado por Aristide opinó que la vuelta del ex presidente obedece solo a su intención de ayudar al país y descartó que pueda entorpecer el proceso electoral haitiano que culminará el domingo, tal como ha dicho el Gobierno estadounidense.

Aristide regresó a Haití dos meses después de que lo hiciera el exdictador Jean-Claude Duvalier, quien el pasado 16 de enero puso fin a 25 años de exilio en Francia.

Las circunstancias en que se produjo su salida nunca fueron aclaradas, pero sus partidarios aseguran que fue secuestrado por agentes estadunidenses que lo sacaron del país y lo trasladaron hasta Africa.  

Análisis
Todos quieren a Aristide


Siete años y 17 días pasaron desde que en circunstancias oscuras Jean-Bertrand Aristide fue alejado del poder y del país. Parecía el líder encaminado a dejar atrás la larga noche de los Duvalier y las juntas militares que les sucedieron, pero sus mandatos constitucionales fueron interrumpidos violentamente. El primero por las sombras del pasado. El segundo porque el mensaje del ex sacerdote salesiano, expulsado de la Iglesia Católica por su compromiso visceral con los pobres, fue incapaz de traer sosiego.

Otra suerte corrió su ex amigo y antiguo colaborador René Preval. Él sustituyó a Aristide en 1996 y 2006. En ambos casos concluyó el mandato. En la segunda oportunidad ya no lo hizo desde la plataforma política de Jean-Bertrand, la Familia Lavalas, sino de una propia, Esperanza.

Preval se opuso siempre al regreso de Aristide y en las últimas elecciones senatoriales la Comisión Electoral Provisional (CEP), tildada de oficialista, excluyó a Familia Lavalas de la contienda. Pero en los días finales del mandato cambió de parecer, después que el informe de la OEA excluyó a su delfín Jude Celestin del balotaje y se consumara el retorno sorpresivo del ex dictador Jean-Claude Duvalier.

Fue un acto de rebeldía y de cálculo de Preval. Poderosos miembros de la comunidad internacional no ven con buenos ojos la autorización. Pero Preval, quien siempre estuvo preocupado por no verse obligado a exiliarse una vez entregue el poder, intuye que si Duvalier y Aristide pueden deambular tranquilamente por la capital haitiana en lugar de consumirse en el destierro, él también podrá hacerlo.

Aristide ha intentado apaciguar a los reticentes declarando que el móvil de su retorno no es político. La fecha elegida para el regreso contradice sus afirmaciones.

También los candidatos a disputar la elección del domingo se insertaron en el juego. Pasaron de desaprobar el regreso del ex mandatario a no oponerse, una vez confirmado que es inminente. Mirlande Manigat ha ido más lejos. Va en segundo lugar en las encuestas, así que hizo un guiño a los numerosos seguidores del ex presidente declarando que puede ayudar a su Gobierno en educación.

Pareciera que en Puerto Príncipe todos quieren a Aristide. Menos Washington.

Mtro. Orestes E. Díaz Rodríguez, UDG

 www.orestesenrique.wordpress.com

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