Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Viernes, 18 de Enero 2019
Internacional | Estados Unidos

Obama y legisladores entran en carrera contrarreloj

Las negociaciones políticas continuarán diariamente hasta llegar a un acuerdo antes del martes, dijo el mandatario estadounidense

Por: EL INFORMADOR

WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS (31/JUL/2011).- Obama volvió a implicarse en negociaciones con legisladores demócratas y republicanos para elevar el techo de la deuda, mientras los planes de ambos partidos para lograrlo se estrellaban en las dos Cámaras.

En un fin de semana clave para evitar que el Tesoro estadounidense se declare parcialmente en cese de pagos el próximo martes, el obstruccionismo continuó protagonizando las tensas negociaciones que mantuvieron activos tanto a la Casa Blanca como al Capitolio.

Los principales republicanos en el Senado y la Cámara de Representantes del Congreso de Estados Unidos dijeron que después de una semana de estancamiento, ahora mantienen conversaciones serias con el presidente Barack Obama para subir el límite de la deuda y evitar un incumplimiento de pagos.

En una agitada votación, la Cámara de Representantes de mayoría republicana rechazó, por 246 contra 173 votos, la propuesta demócrata para alzar el techo de la deuda que ahora se sitúa en 14.3 billones, antes aún de que el Senado iniciara los trámites para votarla.

Los republicanos optaron así por devolver el golpe que el Senado asestó el viernes a la propuesta del presidente de la Cámara baja, John Boehner, al bloquearla poco después de que fuera aprobada en ese hemiciclo.

El líder de la minoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, aseguró en una conferencia de prensa tras la votación que había hablado por teléfono tanto con el vicepresidente, Joe Biden, como con Obama, y opinó que el mandatario debería estar presente en cualquier negociación para llegar a un consenso.

Ese optimismo contrastó con la frustración que Reid expresó más tarde en el pleno del Senado, después de una visita a la Casa Blanca junto a la líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.

El líder demócrata pasó inmerso en intercambios con los republicanos para garantizar el éxito de la votación programada para hoy, un voto de procedimiento para limitar el debate y asegurar que la medida puede votarse definitivamente a primera hora del lunes.

Para ello, Reid necesita una mayoría de 60 votos, lo que obliga a los demócratas, que controlan la Cámara, a asegurarse el respaldo de al menos siete republicanos.

Ese objetivo pareció lejano cuando McConnell entregó a Reid una carta en la que 43 de los 47 senadores republicanos se comprometían a votar en contra.

Reid ha modificado en los últimos días su plan para añadirle elementos impulsados por McConnell, y su propuesta incluye ahora una elevación de la deuda en dos fases, hasta llegar a 2.4 billones, y una reducción del déficit en 2.2 billones de dólares en la próxima década.

GUÍA
Los días cruciales

¿Qué posibilidades existen de poder alcanzar un acuerdo entre ambos partidos antes del 2 de agosto?


Después de rechazos continuos entre las mayorías de los partidos en las cámaras, desde mañana se intensifican las negociaciones para articular algunas demandas, tanto de demócratas como de republicanos, y evitar el impago del próximo 2 de agosto. Tanto John Boehner, líder de la mayoría republicana en la Cámara baja, como el líder de la minoría republicana en la Cámara alta, Mitch McConnell, declararon el viernes que abría una nueva ronda de negociaciones con la voluntad de alcanzar un acuerdo antes del martes.

¿Cuál es la agenda de debate entre ambos partidos de cara al 2 de agosto?

El líder demócrata plantea someter su programa a un voto de procedimiento en la Cámara alta al mediodía de la Ciudad de México. De esa forma, y según los plazos que establecen las reglas del Senado, Reid podría programar un voto final sobre su plan para la tarde del lunes. El resultado de las votaciones impactará en la agenda política que se construya el martes, el último día de cara al posible escenario de la suspensión de pago.

¿Qué consecuencias traería una suspensión de pagos a México?


La dependencia de la economía mexicana con respecto a los Estados Unidos provoca que los impactos de una posible suspensión de pagos se sientan en cada rincón de las finanzas nacionales. Por un lado, la caída de la fortaleza del dólar impacta en la competitividad de las exportaciones mexicanas en territorio estadounidense, lo cual provocaría que uno de los elementos fundamentales del crecimiento económico de México en los últimos años sufriera una desaceleración considerable. Los golpes de una suspensión de pagos también generarían consecuencias en tasas de interés, estabilidad de la deuda mexicana y en inversiones productivas en territorio nacional.

CLAVES
Directo al abismo…

1
Se aprueba un plan bipartidista.- La tradición política en Estados Unidos favorece el consenso, las propuestas conjuntas y las políticas respaldadas por una visión de Estado, más allá de los fines partidistas. Sin embargo, la beligerancia de facciones políticas como el “Partido del Té”, ala de ultraderecha del Partido Republicano, han impedido construir un acuerdo bipartisano en esta materia. Un eventual acuerdo bipartidista de aumento del techo de endeudamiento, tendría que ir acompañado de las exigencias tradicionales de la derecha republicana: menos gasto y menos impuestos. Como muestra el New York Times, la mayoría de los representantes del Partido Republicano se encuentra en dicha posición, mientras que los demócratas están de acuerdo en reducir el gasto, pero insisten en incrementar los impuestos para otorgar sustentabilidad presupuestal al gasto nacional.

2 Pasa la iniciativa republicana.- Desde el viernes 22 de julio, la diferencia entre la propuesta del presidente Barack Obama y el líder de la mayoría en la Cámara de Representantes, John Boehner, es de alrededor de tres o cuatro billones de dólares. Para dar una idea, es una distancia de 10 veces el presupuesto mexicano en un año. Sin embargo, los días pasaron y Boehner aceptaba de poco en poco algunas propuestas de Obama, pero la extrema derecha del Partido del Té se impuso y echó para atrás los avances en las negociaciones. Un acuerdo que favoreciera la propuesta republicana implicaría: corte agresivo del gasto público en los siguientes 10 años, aumentar la edad para recibir el apoyo público de programas como Medicare; mantener los impuestos en los niveles actuales, y reducir el déficit ampliamente.  

3
Triunfa la propuesta demócrata y de Barack Obama.- El presidente Obama ha invertido su capital político en la búsqueda de un acuerdo bipartidista. Su aceptación llega a 40%, sin embargo la mayoría de los norteamericanos cree, según una encuesta de Gallup, que los Republicanos tienen la responsabilidad en caso de que Estados Unidos caiga en impago. Los demócratas, entre ellos Obama, han encontrado aristas de coincidencia con el también llamado Gran Old Party (GOP), sin embargo al final los extremos han derrotado a los moderados. El plan demócrata, abanderado por el líder de la mayoría senatorial, Harry Reid, pone el énfasis también en la reducción del déficit, aunque el aumento de impuestos y la reducción del gasto progresivamente y no repentinamente, están en el corazón de la propuesta.

4
Estados Unidos se declara en impago.- El peor escenario, no sólo para Estados Unidos, sino para todo el mundo, es que la Unión Americana no logré procesar un acuerdo para subir el techo de endeudamiento, y entre, por primera vez en su historia, en suspensión de pagos. Los bonos del Tesoro, la deuda soberana de Estados Unidos, está en manos de múltiples naciones a nivel mundial, es muy raro que una nación no tenga sus fondos invertidos en dólares, por lo que sería un golpe que afectaría gravemente a naciones como China, Japón y hasta Rusia que controlan 40% de la deuda norteamericana. De la misma manera, la caída de la calificación de la deuda de los Estados Unidos implicaría un aumento automático de las tasas de interés y capitalizaciones a menor plazo. Asimismo, en un momento de recuperación económica endeble, constituiría un golpe a las finanzas y a los mercados internacionales.

Sondeo
Cae aceptación de la actual administración

WASHINGTON.-
El índice de aprobación de la gestión del presidente estadounidense, Barack Obama, cayó a 40% en los últimos dos días, anotando así un nuevo mínimo en sus calificaciones, según una encuesta publicada por Gallup.

La consultora, que evalúa la gestión del presidente de forma diaria y mensual, detectó un descenso en la popularidad de Obama entre el 26 y el 28 de julio, en pleno debate por el incremento del techo de la deuda estadounidense.

Su récord más bajo había sido hasta ahora de 41%, alcanzado en “varias ocasiones”, según apunta la empresa, la última en abril pasado.

Estos datos están en la misma línea con otra encuesta realizada por la consultora en la que sólo 41% de los estadounidenses aprobaba su papel en las negociaciones sobre la deuda, frente a 52% que se oponía.

A pesar de esta calificación para Obama, peor parados salieron el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner (31%), y el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid (23%), artífices de dos planes rivales para aumentar el techo de la deuda, que no logran conciliar posturas.

FRASES

"
Confío en que vamos a lograr un acuerdo en un futuro muy cercano, y vamos a resolver esta crisis por el bien del pueblo estadounidense "
Mitch McConnell,

líder republicano en el Senado.

"No hay arreglo y si estamos hoy aquí, es por una sencilla razón: el filibusterismo (obstrucción parlamentaria) "
Harry Reid,

líder demócrata en la Cámara alta.

Temas

Lee También

Comentarios