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Viernes, 22 de Noviembre 2019
Entretenimiento | Transformación de un diario en novela

Javier Sicilia confiesa las vivencias Esteban Martorus

En su lecho de muerte, Esteban Martorus, un párroco humilde de Ahuetepec, Morelos, entregó a Javier Sicilia su diario para que lo quemara

Por: EL INFORMADOR

GUADALAJARA, JALISCO.- En su lecho de muerte, Esteban Martorus, un párroco humilde de Ahuetepec, Morelos, entregó a Javier Sicilia su diario para que lo quemara, aunque en lugar de eso, lo editó para convertirlo en la novela La confesión, a disposición de los visitantes de la FIL en el stand de la editorial Jus. A pesar del título, en esta obra laten no una, sino dos confesiones, dos voces inéditas y urgentes.

En su diario, el padre Martorus hace un diagnóstico de la Iglesia y sus fieles en los tiempos actuales. “La virtualidad de este mundo que ha perdido la densidad de la encarnación, que se juega bajo el dominio de unos cuantos estadistas que se preocupan por lo global y desatienden al individuo, es contrastada con el misterio de la carne y su promesa del amor”.

Cuenta Sicilia que “Esteban Martorus entendía la pobreza como un bien, como el rostro y la alegría de Cristo en la tierra, como un signo de la vida buena ,que una sociedad económica, incluyendo el marxismo, había corrompido y hecho miserable. De ahí su entrega a los más difamados, como las prostitutas, ancianos pobres y tránsfugas obsesionados por faltas imaginarias”.

El autor de La confesión, más por deber con la Iglesia y loa a la santidad del padre Martorus, se permite la “indiscreción” de publicar este diario íntimo de su amigo, donde desfilan el propio Sicilia; la madre Benedicta, abadesa de un convento en Ahuetepec; Luz, “con quien descubriría el amor humano en el ámbito de la carne y desde éste remontarían al divino”; Ángeles, “una niña alegre como manantial que es mancillada, víctima de la brutalidad del pecado”.

El diario de Esteban Martorus es la prueba fehaciente de la entrega de este hombre a su oficio. En él “vemos al cura afanoso de evangelizar, imposibilitado para hacerlo: no habla el mismo idioma que los hombres de hoy, lo mismo que la propia Iglesia”.

Javier Sicilia, autor de los libros de poesía Permanencia en los puertos (1982), La presencia desierta (1986), Oro (1990), Trinidad (1992), Vigilias (1994) y de las novelas El reflejo de lo oscuro (1997), El bautista (2003), Viajeros en la noche, participará hoy en el foro de la FIL “El placer de la lectura”, programado a las 17:30 horas en el Salón Elías Nandino, situado en la planta alta de Expo Guadalajara.

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