Domingo, 19 de Octubre 2025
Entretenimiento | Bajo la mirada de Xavier Dolan llega una historia compleja aclamada por la crítica

El amor crudo de 'Mommy'

Bajo la mirada de Xavier Dolan llega una historia compleja aclamada por la crítica

Por: EL INFORMADOR

'Steve' (Antoine -Olivier Pilon), un muchacho inadaptado, es quien se encarga de hacer girar la historia de 'Mommy'. ESPECIAL / Metafilms

'Steve' (Antoine -Olivier Pilon), un muchacho inadaptado, es quien se encarga de hacer girar la historia de 'Mommy'. ESPECIAL / Metafilms

GUADALAJARA, JALISCO (09/ENE/2015).- El joven director canadiense Xavier Dolan debutó como director con “Yo maté a mi madre” (2009) a los veinte años de edad. “Mommy” es su cuarto largometraje, en el que vuelve al campo temático de las relaciones familiares. Entre estas dos cintas, Dolan lanzó tres más, “Los amores imaginarios” (2010), “Laurence Anyways” (2012) y “Tom en el granero” (2013).

Con esta producción ganó el Premio del Jurado en la pasada edición del Festival de Cannes, además de haber recibido nominaciones en premios internacionales como los Independent Spirit, los Satellite o en los Críticos de Chicago.

Los personajes centrales son “Diane Després” (Anne Dorval) y “Steve Després “ (Antoine-Olivier Pilon), madre e hijo que buscan la estabilidad emocional. Steve quedó huérfano siendo apenas un bebé, con vagos recuerdos de su padre.

Como adolescente, “Steve” es un problemático chico que además sufre de “trastorno de oposición desafiante”; según su madre, “no es hiperactividad”. Esta condición le provoca comportamientos explosivos, seguidos de crisis violentas que lo llevan a golpear sin motivo a quienquiera que se encuentre cerca, culpándolos de su mal humor. “Steve” es un joven lleno de energía, indisciplinado, irresponsable e irrespetuoso, fumador y que en el fondo extraña a su padre fallecido.

Con este perfil no tarda en ser expulsado de la escuela por incendiar la cafetería. A pesar de las recomendaciones, su madre se niega a aplicar la “ley s-14”.

La cinta propone una legislación hipotética en donde el gobierno canadiense debe de hacerse cargo de los hijos problemáticos de sus ciudadanos, con previo consentimiento de los padres.

Sumado a sus conflictos escolares, “Steve” se enfrenta con la adaptación en un nuevo vecindario, aunque la cinta sólo explora esa trama con la relación que la familia entabla con la vecina.

Trabajo en equipo


Las actuaciones principales se complementan con la actriz Suzanne Clément, quien interpreta a “Kyla”, una vecina que vive su año sabático: en el pasado ejercía como maestra, pero se halla en una pausa laboral debido a trastornos en el habla, pues apenas puede esbozar las palabras.

Tras una pelea entre madre e hijo, en la que éste resulta herido, la vecina ofrecerá su ayuda, creando lazos emocionales que poco a poco la apoyan en sus problemas para hablar. Con este planteamiento, el director Xavier Dolan explora las relaciones humanas entre personajes atípicos, tan distintos entre sí que parecería imposible una amistad como la que cosechan. Dolan también escribió el guión, como lo ha hecho en todos sus filmes anteriores.

La triada de actores estelares, todos ellos canadienses, ya habían trabajado bajo la dirección de Dolan en su anterior cinta, “Laurence Anyways” (2012).

Con sabor canadiense

Xavier Dolan es quebequense, por eso “Mommy” está filmada en francés. La película tiene varias referencias culturales al modo de vida en Quebec y la situación de su particular francés frente al hablado en Francia, y al inglés que domina en el resto de Canadá.

La cultura popular está presente y juega un papel en la banda sonora, con canciones como “On ne change pas”, de Celine Dion, “Nuestro tesoro nacional”, como dicen los personajes que bailan y sellan su complicidad con el canto.

Una visión vertical

Una de las apuestas de Dolan con “Mommy” fue explorar el formato. Ya desde piezas anteriores había mostrado experimentaciones con la luz, al grabar desde una habitación obscura las escenas que sucedían en otra habitación, ésta sí iluminada.

Para “Mommy” reservó en casi la totalidad de los cuadros el formato 1:1, muy lejos de los comunes 4:3 y 16:9. Esto se traduce en una película con una imagen vertical.

Esta manera de ver el cine resulta poco común, sobre todo en las salas de cine. Incluso en Cannes la proyección tuvo silbidos por parte del público al comienzo de la película, pues algunos asistentes pensaron en fallas técnicas del proyector. Esos silbidos tuvieron su contraparte a mitad de la película, cuando el director nos regala una hermosa transformación de la imagen vertical para volverla panorámica, en uno de los clímax del filme. En la proyección en Cannes ese instante provocó los aplausos de los asistentes.

Ese historial desafiante y arriesgado en los formatos crea expectativa sobre la próxima obra de Dolan.

Su siguiente película está planeada para estrenarse en 2016, con el nombre de “The Death and Life of John F. Donovan”. Todavía está en etapa de preproducción. El reparto que ya se piensa para esa futura cinta incluye a la ganadora del Oscar Susan Sarandon.

SABER MÁS

La historia del director


Dolan comenzó su carrera frente a las cámaras siendo apenas un niño, en los años noventa. Su curriculum como director no sólo es amplio para su corta edad, con un cortometraje y cinco largos, sino que también en calidad: cuatro de ellos fueron estrenados en Cannes y celebrados por la crítica.

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