Entretenimiento | Premio INAH 2008 Apuesta por el rescate de la arquitectura colonial de madera Guadalupe Zepeda Martínez hizo un registro de los testimonios que aún existen de estas construcciones y propone una técnica para su rescate Por: EL INFORMADOR 22 de enero de 2009 - 02:55 hs GUADALAJARA, JALISCO.- ¿Por qué existe la sensación de que pueblos construidos con madera han sido espolvoreados con magia? Probablemente porque conservan la arquitectura basada en los tratados que implantaron los españoles durante la Conquista, en los cuales se estipulaba construir con este material, que absorbe los sonidos, la temperatura, la humedad y que da una sensación acogedora. Sin embargo, muchos de estos testimonios construidos durante los últimos siglos han desaparecido paulatinamente, por lo que Guadalupe Zepeda Martínez, del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Jalisco, hizo un registro de los ejemplos sobrevivientes, con la idea de "salvarlos como hitos de la identidad cultural de los grupos sociales que los habitan". La investigación "La madera en la arquitectura y carpinterías barrocas de Jalisco: Preservación versus sustitución", con la que Zepeda Martínez obtuvo el grado de doctora en arquitectura del Programa Interinstitucional de Arquitectura, fue galardonada con el Premio INAH 2008 porque es "muy novedosa", pues abarca el patrimonio tangible (la madera) e intangible (las técnicas tradicionales, los sistemas constructivos, los rituales y las creencias) y propone un "original método para que el arquitecto-restaurador mejore el proceso de diagnóstico de las estructuras de los monumentos construidos en madera". La ColoniaAl llegar los españoles a México definieron que el Nuevo Mundo se construiría en base a los "tratados constructivos", en los que se estipulaba que se tenía que construir en madera por ser "noble, térmica, no tan fría como la piedra y amigable para la convivencia humana". Por ello, este material está presente en la arquitectura colonial. Esto fue un factor clave para el desarrollo económico de la Nueva Galicia, pues hubo un "boom" de construcciones de monumentos franciscanos y casas con maderas como el mezquite, el sabino, el granadillo y el pino de alta montaña. De acuerdo a fuentes históricas como Sahagún, René Acuña, Joseph Anthony, José Menéndez y Mariano Bárcenas, los informantes de la Corona Española hacían mapas de los recursos naturales que existían en la Nueva España para comercializarlos. "Hay referencias desde el siglo XVI de las zonas boscosas, que fueron cambiando por la gran depredación que comenzó en esas fechas. Estas áreas fueron desapareciendo, porque en las zonas madereras se explotaba la minería o la ganadería. Por ejemplo, en Lagos de Moreno (Jalisco) o en Fresnillo (Zacatecas) había bosques y eso se puede constatar en los templos que aún conservan su madera". Pueblos representativosAunque Guadalajara fue levantada inicialmente con fincas de madera, éstas han desaparecido poco a poco. "Nueva Galicia estaba llena de regiones boscosas. Todo Tlajomulco y rumbo a Bolaños y Zacatecas era bosque. Igual en Tequila, Zapopan y Magdalena había pino, encino, mezquite, granadillo, árboles que ahora no relacionamos con la zona, pero que antes existían ahí", comenta la restauradora perito. Aunque hay muchos municipios en los que aún hay arquitectura en madera, puntualiza que las poblaciones que resguardan casi en su totalidad este patrimonio y donde aún se conserva el oficio de la carpintería son Tapalpa, Mazamitla, Atemajac de Brizuela y Chiquilistlán. "Es muy importante que no se pierda esta sabiduría que se ha transmitido a través de los siglos, porque no es un proceso sencillo. Ellos saben cómo cortar un árbol, en qué época del año para que la madera no se pudra -porque es un material orgánico y vivo-, cuánto tiempo se deben dejar secar los tablones y en qué lugares". Y es que el organismo humano se acostumbra a estar cerca de este material, porque hay una relación afectiva en respuesta al bienestar que genera: "Te hace sentir acompañado, en un ambiente cálido, porque los árboles regulan la temperatura, absorben y dan y eso es lo que la gente añora cuando ya no tiene madera. Además, forma parte de la identidad de estos pueblos". Amenazas y propuesta de rescateGuadalupe Zepeda explica que la presión inmobiliaria puede ser una amenaza para conservar la tradición de construir en madera, pues a veces construyen fácil y con materiales baratos, pero "tienen que distinguir que lugares como Tapalpa tienen un atractivo turístico por el tipo de casas que tienen, de más de 300 años; si eliminas esto, se acaba el atractivo". Por otro lado, es clave el diagnóstico de las edificaciones a punto de colapsar, porque las maderas están sometidas a grandes cargas estructurales. En el pasado solo había una vía, que implicaba hacer pedacitos la madera. "Eso no se puede hacer en monumentos", de manera que "creamos una fórmula matemática para conocer cuánto resiste cada madera y así ya no es necesario quitar el elemento. Esto es un aporte para que los restauradores evitemos los colapsos y el deterioro de nuestro patrimonio". Temas Artes INAH Arquitectura Lee También El Festín de los Muñecos cumple 20 años; anuncian el cierre de un ciclo Cantos de tierra y exilio: Illapu vuelve a Guadalajara Un octubre artístico para celebrar los 31 años del MUSA Guadalajara: la ciudad que respira arte Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones