Jueves, 13 de Mayo 2021
Deportes | Jóvenes asistentes orientan a los aficionados que llegan al Gran Premio de México

Los héroes anónimos de la afición del GP de México

Jóvenes asistentes orientan a los aficionados que llegan al Gran Premio de México

Por: EL INFORMADOR

Los voluntarios del GP. De izq a der Xavier, Pablo, Iván y Bernardo EL INFORMADOR / A. Rodríguez

Los voluntarios del GP. De izq a der Xavier, Pablo, Iván y Bernardo EL INFORMADOR / A. Rodríguez

CIUDAD DE MÉXICO (28/OCT/2016).- Miles de personas entrarán por las puertas del Autódromo Hermanos Rodríguez y muchos de ellos se toparán con algunos jóvenes que levantan cierta curiosidad al entrar.
 
Ellos, cargan en sus espaldas un bastante perceptible señalamiento con un signo de interrogación y la palabra "Información" escrita en ese espacio. Son jóvenes que están entre los 19 y los 24 años de edad y que cuya presencia en el Gran Premio de México cumple con un propósito en específico: orientar al aficionado para que viva la mejor experiencia.
 
Es el caso de Bernardo, Iván, Pablo y Xavier, estudiantes de la carrera de Comunicación en la Universidad Iberoamericana y que se enlistaron como voluntarios para la edición 2016 del Gran Premio de México y brindar información a cualquiera de los espectadores que la requiera.
 
Pocos o prácticamente nadie conocerá su nombre o todo el esfuerzo que hacen por estar ahí, en una de las explanadas del autódromo, pero la mayoría que llegue hacia ellos se irá agradecido porque le pudieron ayudar a vivir una buena experiencia en torno a uno de los eventos deportivos más grandes que se realizan en el país.
 
"Se siente bien (dar el servicio), creo que es importante que haya personas como nosotros que tengan la información, porque no en todos los eventos se da que tengan gente suficiente que esté informándote acerca de las cosas y cómo moverte y más en un evento de esta magnitud, donde es muy importante que haya información y que la gente reciba esa ayuda con facilidad, con gente accesible", comenta Bernardo.
 
Ellos, a pesar de que comienzan con su jornada desde las seis de la mañana y pasan más de 12 horas en el autódromo, mantienen siempre la mejor actitud para cumplir con su propósito, a pesar de que a veces se topen con personas que no lleguen de la manera más adecuada. "Siento como una gratitud, porque los que me han preguntado sí se portan bien, porque luego hay personas que están en un mal plan y no les puedes reprochar nada, pero en lo particular se siente una buena vibra", dice Iván.
 
"No es tanto que te digan una mala palabra o te digan que no sabes, a veces traen una mala actitud en la forma de pedir las cosas", complementa Xavier, que a pesar de esto reconoce que son pocas las personas así con las que se han topado y que esto no significa que decaigan en su labor.
 
En el mismo sentido, Pablo dice entender el por qué algunos espectadores no llegan con la mejor actitud. "A veces se entiende por el desgaste que representa llegar acá, venir en el metro atascado o en camiones que se atoran en el tráfico, pero también si alguien les da mal la información no es culpa nuestra, pero nosotros les tratamos de dar un buen servicio".
 
En general, ellos cuatro que forman parte de un grupo de 100 jóvenes voluntarios que hacen distintas labores durante las actividades del Gran Premio de México, perciben la emoción que provoca que la máxima categoría del deporte motor esté en el país.
 
"Todos vienen contentos y emocionados de poder ver este evento y más que nada es eso, la mayoría de las personas que se han acercado vienen emocionadas, con ganas de ver a los pilotos y se siente una vibra bastante buena y se contagia", señala Bernardo.
 
Esa misma emoción y buena vibra se les contagia a ellos, a pesar de algunos inclusive levantarse a las cuatro de la mañana para salir de casa y llegar a tiempo al recinto, lo que les significa que esta experiencia valdrá la pena. "No vivimos cerca y estando aquí cumpliendo con el trabajo sí te cansas en algún momento, pero no se trata de una queja, se viene a cumplir con el trabajo", comparte Iván.
 
Ellos forman parte de la familia del Gran Premio de México desde hace una semana, cuando en una jornada de 10 horas recibieron la capacitación necesaria para atender de la mejor forma al público que asista al Gran Premio y que desde el lunes pasado han estado día con día en el autódromo para conocerlo de pies a cabeza y poder compartir esa información con la gente.
 
Sin importar que la única recompensa que reciben es el desayuno y la comida, los cuatro dicen que de este fin de semana se llevarán un gran aprendizaje. "El trabajo es trabajo, es una responsabilidad y es uno de los mayores aprendizajes que puedes tener, no todo es bonito, hay que estar trabajando, pero también aprendes a tener un buen trato con las personas, si atiendes a alguien bien, en el 99 por ciento de las ocasiones vas a recibir lo mismo y a futuro te sirve", dice Pablo, sentimiento que comparten el resto de sus compañeros.
 
EL INFORMADOR / ALAN RODRÍGUEZ

Temas

Lee También