Cultura | Heredero de la tradición mexicana de pintura, el artista plástico se redescubre Luis Valsoto y el constante homenaje a lo cotidiano Heredero de la tradición mexicana de pintura, el artista plástico se redescubre como un creador moderno Por: EL INFORMADOR 17 de octubre de 2010 - 01:23 hs El Centro de Educación Artística “José Clemente Orozco” celebra la trayectoria del pintor Luis Valsoto. E.BARRERA / GUADALAJARA, JALSCO (17/OCT/2010).- Contrario al reposo y la tranquilidad que guarda la obra de Luis Valsoto (Ciudad de México, 1939), él se encuentra en una etapa de efervescencia de trabajo, tanto en su taller como en el Centro de Educación Artística (Cedart) “José Clemente Orozco”, donde encuentra “una satisfacción enorme al poder guiar en el camino a los nuevos artistas”. El pasado viernes recibió un homenaje del Cedart, donde imparte artes plásticas, por sus 30 años de enseñanza, y su trayectoria como pintor, que data de finales de los años sesenta. Sus primeros coqueteos con el arte se dieron a través de la arquitectura, disciplina que comenzó a estudiar en la Escuela Nacional de Arquitectura, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), pero que abandonó rápidamente. Enseguida, en 1965, se mudó a Guadalajara, donde vive desde entonces y donde incursionó en la poesía, pero que posteriormente dejó porque descubrió que tampoco era lo suyo. “Siempre me gustó escribir poesía, aunque sin conocimiento de causa. Era un espontáneo, inclusive me involucré con círculos y movimientos de poetas. Tuve la fortuna de conocer a Juan Rulfo, Juan José Arreola, Elías Nandino y a Pedro Garfias, entre otros; la verdad es que estaba muy chavo, entonces me entusiasmaba la poesía, pero en realidad, vi que por ahí no era mi camino, y como estudié un poco de arquitectura, me desarrollé en el dibujo y me dediqué mejor a la plástica”, señala Luis Valsoto, quien tiene en el museo de sitio del Congreso de Jalisco una muestra antológica de su trabajo pictórico. Recuerda que en varias ocasiones le mostró sus textos a Rulfo y Nandino. El primero lo desanimaba al decirle que las letras no eran lo suyo y que buscara su vocación en otro ámbito; el segundo, lo orientaba y le corregía sus pifias, “pero entendí bastante a tiempo que mi camino no iba por ahí, por lo que me decidí por la pintura”. Incluso en una ocasión, el autor de El llano en llamas invitó a Luis Valsoto a que lo acompañara a Ciudad Guzmán a hacer unas fotografías, “pero también le dije que no, porque entonces no se me antojaba esta expresión, que a él sí le apasionaba”. En cambio, con el médico y poeta tuvo mayor contacto, a quien constantemente visitó en Cocula para charlar sobre el quehacer literario. Pero, ¿qué quedó del poeta Luis Valsoto? El artista plástico responde que su pintura no está clasificada en la corriente de los vanguardistas, “sino que es reposada y tranquila, me considero romántico, entonces mi obra es de homenajes a lo cotidiano, a lo sencillo, es decir, que sin alardear mucho, es una pintura poética”. Apreciar una obra de Luis Valdez y Soto, nombre real del pintor, dibujante y grabador, es más que estar frente a una escena de la vida cotidiana de un barrio, lo cual le imprime la atmósfera justa de romanticismo, aunque si se diseccionan los símbolos del tiempo, la personalidad y las intenciones, se redescubre la tradición mexicana de la pintura, de la que es heredero, y se posiciona como un autor plástico de vanguardia o moderno. En el camino de la pintura, afirma que al igual que la disciplina artística “uno también va cambiando, se ven y se piensan las cosas diferentes. Es un camino, no una carrera, en el que los cambios se dan de manera simultánea entre la pintura y la vida”. No le gustan los homenajes Luis Valsoto se declara no afecto a los homenajes, los prefiere en sus amigos, porque no le gusta ser el centro de atención, por la responsabilidad que implica y porque disfruta más tener un perfil bajo, aunque por el que se le rindió en el Cedart lo recibe con gratitud y aprecio. “El tiempo es el que habla y media, porque están reconociendo mi trayectoria como maestro. ¿Qué puedo decir? Por eso no me gustan los homenajes, además siempre dice uno que no lo merece o que resultan innecesarios, en este caso no diría lo mismo, sino que está bien, se da automáticamente cuando se cumplen 30 años de estar yendo y viniendo con los chavos”, resalta. A pesar de que ha recibido una enorme cantidad de reconocimientos locales, nacionales e internacionales por su trayectoria como pintor, como en el Salón de Octubre (Guadalajara), en el Concurso Nacional de Pintura (Ciudad de México) y en el de Hughes Air West (California), por mencionar algunos, Valsoto descarta estar satisfecho. “Hay que seguir estudiando, más cuando uno se dedica al arte, hay que actualizarse, porque siempre estoy esperando el mejor cuadro, que es el que viene, es cuestión de superación”, asevera el grabador que dedica dos o tres horas diarias de trabajo sobre la placa de zinc o de metal, ya sea en su propio taller o en La Torre de los Grillos, espacio que comparte con colegas como Humberto Baca, Cornelio García, Carmen Bordes, Sergio Garval, Héctor Navarro y Gil Garea. El simbolista Más pintor que grabador, es como se autodefine Luis Valdez y Soto, a quien Francisco Rodríguez Caracalla bautizó como Luis Valsoto, nombre con el que ahora es conocido. Llegó a Guadalajara procedente de la capital del país para asentarse y apropiarse de un trazo fino y tradicional, lleno de luminosidad y cotidianeidad, y que no por ello son cuadros simples, sino que hay que saber diseccionar cada símbolo y leer el segundo plano, donde está un perro, un gato, una bicicleta, una ventana, una mujer, un espejo, un rasgo de intensa profundidad. En la década de los setenta se traslada a San Francisco, California, desde donde trabaja pinta y participa en exposiciones colectivas e individuales, tanto en Estados Unidos, como en Guadalajara. • con una exposición en la Casa de la Cultura Jalisciense. Temas Artes Escénicas Pintura Lee También Canirac busca impulsar industria restaurantera de Jalisco La pasión desbordada de “Giselle” toma la escena Pequeñas grandes aventuras en las Fiestas de Octubre La UdeG celebra centenario de su refundación con un homenaje a sus figuras destacadas Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones