Cultura | Destacadas en sus carreras como arquitectas Espacios con mirada de mujer Lilliane Ponce, Ana Lucía González Ibáñez, Teresa Pijuan, y Jessica Magaña son destacadas en sus carreras como arquitectas, a pesar de la histórica dominancia masculina en su profesión Por: EL INFORMADOR 10 de marzo de 2012 - 06:48 hs Lilliane Ponce es directora de la Escuela Superior de Arquitectura. / GUADALAJARA, JALISCO (10/MAR/2012).- Hace varios años, poco más de 30, Lilliane Ponce hizo su examen de admisión en el ITESO para cursar la carrera de Arquitectura. Al salir del aula, cuenta, “un chico se me acercó para contarme una historia de horror” la cual estuvo a punto de cambiar su trayectoria profesional. El jovencito la abordó para decirle que el director y fundador de la carrera, Ignacio Díaz Morales, no quería mujeres dentro de su escuela. “¡Híjole! –pensó Lilliane-. ¡En la torre!”. Pero el tiempo todo lo pone en su lugar, y Lilliane, nieta de quien fuera un amigo cercano de dicho personaje insigne de la arquitectura local, no nada más fue la buena alumna que se ganó el respeto de sus compañeros y guías, sino que hasta llegó a trabajar para él. “La primera semana me costó mucho trabajo, tengo que decirlo, yo pensé que entraría a su taller y la verdad es que fui su asistente –dice la ahora directora de la Escuela Superior de Arquitectura-. Pero me di cuenta de la oportunidad que era platicar con él, arreglar sus cosas, su archivo, y entonces le pregunté por qué decían que él no quería a las mujeres”. La respuesta fue tan sorprendente como muchas de las acciones y posturas del personaje en cuestión: “Me dijo que porque las mujeres estábamos llamadas a hacer una gran cosa en la vida. ‘Ser arquitecto es una gran cosa, pero ser madre también lo es y no se puede ser las dos cosas, chula’”. Lilliane hace una pausa reflexiva, levanta la mirada y dice: “Sí se puede hacer las dos cosas, no sé a qué nivel pero yo más o menos tengo un control de mi casa y más o menos tengo un control de mi vida profesional”. Historias como esa y opiniones similares se repiten hoy, entrada ya la segunda década del siglo XXI cuando muchas mujeres se han hecho lugar en diversos ámbitos como la política, las leyes y la abogacía, el empresariado, la medicina, la comunicación y tantos otros, pero también cuando la arquitectura sigue siendo un campo de dominación masculina. En esta bella disciplina que marca directamente la vida de todos, la lista de hombres que han marcado su impronta en los horizontes urbanos es larga, sumamente larga, mientras que la de mujeres es más bien escueta. Los nombres de aquellas que han destacado y que cobran significado en el imaginario universal se reducen a la angloiraquí Zaha Hadid, la española Carme Pinós y la estadounidense Billy Tsien, mientras que en el territorio nacional, la capitalina Tatiana Bilbao está haciéndose su muy respectivo lugar. En tanto, en Guadalajara varias mujeres también están forjando sus propias carreras. Ellas, arquitectas, se labran caminos y posiciones que, en lo que a nuestro territorio respecta, no tardarán mucho en reconocerse y destacarse sobre el perfil de la Zona Metropolitana y el resto del Estado de Jalisco. Ana Guerrerosantos Teresa Pijuan Nacida en Andorra y egresada de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona, España, Teresa Pijuan trabaja desde 1997 en Guadalajara, haciendo lo que le dicta su profesión. Asociada con Antonio Riggen Martínez, con quien establece la firma Riggen + Pijuan Arquitectos, ella asegura que “no hay diferencias entre mujer y hombre”. Para ella, el uso y empleo de conocimientos y talentos es el mismo entre un género y otro. Con ellos “tratas de abrirte paso y de hacer proyectos interesantes”. Al preguntarle si no ha encontrado diferencias en el plano laboral entre hombres y mujeres en México, reconoce: “Por supuesto, en México, en París y en Ámsterdam y donde quieras hay desigualdades, pero creo que lo interesante es tratar de no sentirnos menos. Es una realidad que las mujeres nos ocupamos de muchas cosas más además de lo profesional, pero también creo que tenemos capacidad para eso y para más y yo no quisiera medirme con los hombres en ese aspecto”. Al comentarle que para más de alguna persona no puede haber dos cabezas en un despacho, ella cuestiona: “¿Por qué no? En este caso las dos cabezas no piensan en la misma cosa, probablemente cada una piensa una cosa y le pide la opinión a la otra de cómo van las cosas, cómo lo ve o qué haría. Por lo general el método de trabajo es plantearse un proyecto, cada quien trabaja por separado y cuando ya se tiene algo que más o menos funcione, se pone en común ¿no? Y cuando tenemos ayuda, esta también participa en la discusión y a partir de ahí, la idea que ha predominado más es la que se queda, y ya”. Y lejos de atribuirle su horizontalidad a su condición europea, Teresa lo resume al carácter: “Yo soy conciliadora en general, ni europea ni no europea”. FRASE"La arquitectura es un oficio y finalmente una manera de vivir y yo he tratado siempre de estar trabajando porque me apasiona, me gusta, me divierte y creo que forma parte de mi manera de ser " Teresa Pijuan. Jessica Magaña Con apenas seis años de haber salido del TEC de Monterrey, Campus Guadalajara, y seis meses de practicar de manera independiente ya que había formado parte de un despacho grande como jefa de taller, Jessica Magaña está por comerse al mundo. “Como estoy empezando, hago un poco de todo, desde lo básico: dibujos, una ampliación de un local comercial y traigo unos proyectos que ya son de diseño tal cual”. Cuenta que en el transcurso de estos años no ha enfrentado obstáculos significativos para desempeñarse, salvo cuestiones cotidianas como las que toda mujer conoce: “Cuando estás haciendo obra te relacionas con albañiles y proveedores y siempre hay algo, como falta de credibilidad, pero si muestras que tienes los mismos conocimientos que el arquitecto (en jefe), te ganas incluso más respeto”. De frente a su carrera independiente, Jessica tiene muy claro que dependerá de ella saber mediar sus voluntades. “Ya estando en la carrera te das cuenta de que sí es un medio principalmente de hombres y de cómo una maestra puede ser muy talentosa pero ‘tuvo que dejar su carrera a medias porque se casó’. Sí me cuestiono en algún momento cómo equilibrar esa parte de ser mujer y asumir esos roles de ser mamá y esposa a la par de ser profesional, pero estoy confiada en que se puede hacer”. Todo estriba, en palabras de esta joven arquitecta, en “el tema del respeto” ya que tanto en la pareja como en lo laboral “una sola dignifica su trabajo”. Perspectivas encontradas, visiones complementarias, así como entre mujeres y hombres, también entre ellas. Al final todo es cuestión de actitud y las profesionales de la arquitectura tienen un vasto futuro por conquistar. FRASE"Ya estando en la carrera te das cuenta de que sí es un medio principalmente de hombres, y de cómo una maestra puede ser muy talentosa pero ‘tuvo que dejar su carrera a medias porque se casó "Jessica Magaña. Ana Lucía González Ibáñez Para Ana Lucía no nada más fue un reto ser mujer, sino también escoger un camino hasta entonces nuevo. Ella ingresó a la Universidad de Guadalajara cuando en Arquitectura “todavía éramos minoría”, pero además hizo su maestría en Conservación y Restauración, ámbito en el que “los únicos que tenían cabida eran los hombres”. Para las mujeres estaba la restauración de bienes muebles, claro, pinturas, esculturas, “y todo eso que es como muy apropiado a nuestro género ¿no? Pero la conservación arquitectónica y urbana no”. Ella le entró de lleno, comenzó a trabajar con el arquitecto Salvador Díaz-Berrio en la Oficina de Patrimonio Mundial haciendo la investigación para los expedientes a ser presentados a la UNESCO. “Era una tarea pesada y mis compañeros eran todos hombres”, recuerda. Enseguida vino una etapa como dibujante en el Gobierno del Estado de Jalisco, dentro de una comisión previa al Patronato del Centro Histórico, donde se le asignó el levantamiento de edificios como el Palacio Legislativo, el de Justicia y otros de esa índole. “Medir cualquier cantidad de piedra vieja que había era maravilloso para mí porque finalmente descubres –como en la pintura o en la escultura- la intención del arquitecto y hasta la mano del artesano, del albañil, al hacerlo”. Esto la llevaría a la Escuela Superior de Arquitectura de Bruselas, en Bélgica, donde cursó el diplomado de Formación en Hábitat Popular que ulteriormente la trae de regreso al país, pero al Distrito Federal donde recibe a su cargo la recuperación de La Condesa, en la Subdirección de Obras y Servicios Urbanos. Es hasta 2005 cuando vuelve a Guadalajara, invitada a llevar la Dirección de Patrimonio Histórico Artístico de la Secretaría de Cultura, puesto que ocupó durante dos años y medio. Después de esa experiencia fue que se dicidió a montar su propio despacho, el Taller de Patrimonio y Metrópoli que ofrece consultoría en conservación del patrimonio cultural desde la dimensión de la ciudad. FRASE"Para las mujeres estaba la restauración de bienes muebles, claro, pinturas, esculturas, y todo eso que es como muy apropiado a nuestro género ¿no? "Ana Lucía González Ibañez. Lilliane Ponce Actualmente directora de la Escuela Superior de Arquitectura (ESARQ), Lilliane egresó del ITESO hace 27 años. Al llegar los hijos hizo una pausa profesional para dedicarles tiempo y es en 1993 cuando se reincorpora a la actividad laboral. “Empecé integrándome al despacho de mi esposo. Estuvimos haciendo proyectos de manera conjunta. No fue fácil porque además de que no puede haber dos cabezas en un mismo despacho, uno tiene que entenderlo, somos dos profesionales que nos manejamos de diferente manera, fue complicado, pero lo logramos. Si el cliente era suyo, si el cliente era mío, cómo iba a ser el manejo, de dónde saldría el proyecto, y lo resolvimos”. Entonces vino una invitación para dar clases en la ESARQ y el ritmo que comenzó por dos horas semanales la llevó a la dirección general del plantel que hoy día la absorbe por completo. Reconoce que el rol de la mujer conlleva una serie de dificultades puesto que “la realidad es que hay una casa, hay unos hijos y tiene que haber cosas en el refrigerador”, pero también subraya que se puede, como lo dijo al relatar la anécdota de Ignacio Díaz Morales. Como titular de la ESARQ, señala que mientras el porcentaje de alumnas va en aumento “a la hora de la vida profesional, por algo nos vamos para atrás” dejando el papel de la mujer en calidad de secundario en los despachos de arquitectura. “Uno permite, acepta y funciona de una manera, pero como yo he podido salir adelante y plantarme en donde profesionalmente estoy, se lo debo al respaldo de mi esposo”. El tiempo no le permitió demostrarle sus alcances a Ignacio Díaz Morales puesto que este falleció en 1992. Lilliane sonríe y asegura que sabe “que por ahí anda” para verla hoy, como profesional dedicada y como una de las únicas dos mujeres pertenecientes al Capítulo Guadalajara de la Academia Nacional de Arquitectura, junto con Rocío Fernández de Name. FRASE"Ser un arquitecto o arquitecta exitosa es resolverle a cualquier familia de cualquier nivel social sus condiciones de habitación de la manera más digna "Lilliane Ponce. Temas Mujeres Arquitectura Lee También Ricardo Pérez, anfitrión de "La Cotorrisa" podría terminar en prisión por esta razón “Vainilla”, esencia femenina que atrapa las miradas del FICM Pensión Mujeres Bienestar: Amplían la entrega de tarjetas hasta esta fecha Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones