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Miércoles, 16 de Enero 2019
Cultura | Política cultural

¿Alguien dijo ''derechos culturales''?

La Comisión Estatal de Derechos Humanos no tiene quejas registradas, pero que nadie los reclame ''no quiere decir que las cosas están bien''

Por: EL INFORMADOR

248 mil jaliscienses no saben leer o escribir. EL INFORMADOR  /

248 mil jaliscienses no saben leer o escribir. EL INFORMADOR /

GUADALAJARA, JALISCO (02/AGO/2011).- Hay instituciones, como el Instituto Jalisciense de la Juventud, que otorga becas para estudiar un posgrado en universidades privadas, pero en su selección tiene una clara y tacita preferencia por las áreas económico-administrativas discriminando a las humanidades; en Jalisco el rezago en el presupuesto destinado a la investigación es inmenso: de 5 mil millones de pesos que recomienda la UNESCO sólo se destinan 217; el porcentaje de analfabetismo en el Estado es de 3% de la población, lo que representa más de 248 mil jaliscienses que no saben leer o escribir; comprar un libro o ir a una obra de teatro tiene un precio arriba de los dos salarios mínimos; ser artista trae consigo el desprecio de las instituciones de seguridad social.

 Y por si fuera poco, la cultura se centraliza: hay municipios fuera de la Zona Metropolitana de Guadalajara que no tienen instancia especializada en la promoción cultural, y otros que tampoco gozan de centros culturales.

Es por eso que el problema de elevar a rango constitucional el acceso a la cultura, como pretende el Congreso del Estado,  es complejo. “Pero se tiene que empezar a debatir, de alguna manera eso conforma el principio de todo”, afirma Jesús Becerra, coordinador del Instituto de Investigación y Capacitación de la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco.

El miércoles pasado la comisión de Cultura del poder legislativo presentó la iniciativa para elevar la Cultura a rango constitucional. En ella se pretende incluir el concepto que la UNESCO le otorga a esa palabra, dice el diputado Raúl Vargas: “Cultura se entenderá como el conjunto de rasgos distintivos, espirituales y materiales, intelectuales y afectivos que caracterizan a una sociedad o a un grupo social. Ella engloba, además de las artes y las letras, los modos de vida, los derechos fundamentales del ser humano, los sistemas de valores y las creencias. La cultura da al hombre la capacidad de reflexión sobre sí mismo. Es ella la que hace de los seres específicamente humanos, racionales, críticos y éticamente comprometidos”.

Sin reglamentos sólo son buenas intenciones
El pasado 10 de junio, el presidente Felipe Calderón firmó el decreto de promulgación de la reforma constitucional en materia de Derechos Humanos. La reforma contempla que ahora México se circunscribe a los tratados internacionales que ha firmado a lo largo de su historia y que la aplicación de la ley debe ser en consecuencia de su marco jurídico, pero también de esos tratados y convenios.

“Tenemos dos tratados firmados en el contexto de los derechos culturales. El primero es el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y el segundo es el Protocolo de San Salvador, que son los que definen cuáles son las obligaciones de los Estados en este sentido”, afirma Becerra, quien añade que “la reforma en derechos humanos otorga, en uno de los artículos transitorios, un periodo de gracia de un año para que México adecue sus leyes en esta materia”.

El diputado Raúl Vargas, integrante de la comisión de Cultura afirma que esta legislatura no dejará pendientes.  “Claro que estamos en tiempo de sacar todas las leyes que emanen de esta reforma. Ya se está integrando un reglamento donde también le vamos a pedir a los municipios que adecuen las normas y leyes; creo que antes de seis semanas vamos a poder llevar al pleno esta primer reforma y de ahí en adelante podremos ir caminando”.

En el documento que se presentará la siguiente sesión se incluye la propuesta de una reforma integral a la Ley de Fomento a la Cultura; se propondrá también dar mayores apoyos financieros a los artistas, literatos, gestores culturales; de la misma manera buscarán descentralizar el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes para poder darle un mayor presupuesto y por último se propondrá proteger el patrimonio cultural intangible de acuerdo a los lineamientos internacionales.

Divulgación
¿Cómo hacer para que todas estas reformas no sean letra muerta en las leyes y no se conviertan sólo en buenas intenciones? Se le cuestiona a Becerra “Primero, las reformas se tienen que ir dando a la par que cualquier otro derecho. En un paso a paso es importante divulgar los derechos culturales, sensibilizar a las personas para que los tengan presentes y que ellos sean los que puedan hacerlos valer; los ejercicios de convencionalidad (actualizar las leyes de acuerdo a la reforma) les toca al gobierno, pero a la gente le toca defenderlos”.

Derechos en construcción
Para Becerra las reformas en derechos humanos traen consigo un “gran mecanismo de protección a la dignidad humana”. En cuanto a los derechos culturales “la fuerza jurídica que tienen es menos a diferencia de los derechos políticos o sociales… pero cuando un derecho cultural es violado por el Estado y este no responde en cualquiera de las instancias (Comisiones, juicio de amparo o Corte Interamericana) tienes la presión que te dan las recomendaciones del Sistema Interamericano. Cuando los derechos culturales no se respetan, lo que se ha visto es que existe una presión internacional por los acuerdos comerciales; y entonces los gobiernos empiezan a ceder”.

Los derechos culturales son derechos en construcción. “Es a través del debate que vamos enfocando qué es lo que vamos a querer que se nos garantice”. El también doctor en Estudios Avanzados en Derechos Humanos por la Universidad Carlos III de Madrid dice que “la diferencia con estos derechos a los derechos políticos es que los derechos culturales son derechos de acción, es decir, donde el Estado tiene que destinarles presupuesto para garantizarlos”.

En los cuatro años que Luis Antonio Jiménez Jiménez tiene de Director de Quejas y Orientación de la CEDHJ, nunca se ha recibido una queja por violación a derechos culturales. “Hubo quejas del tianguis cultural, pero tenían que ver con el derecho a trabajar; lo que no hay es un catálogo de cuáles son los derechos culturales y cómo se vulneran”.

Jiménez dice que “el que no haya quejas no indica que todo va muy bien; sino que no hay una cultura de la queja ante la comisión, de parte de los artistas”.  

Lo que pasa en otros países
Según Beatríz Barreiro, la cultura juega un papel muy importante en las relaciones internacionales. Iberoamérica no es ajena a ello. “La identidad cultural iberoamericana ha facilitado la cooperación en este ámbito lingüístico-cultural. Por otro lado, la cultura se presenta como un terreno idóneo sobre el que realizar políticas de cooperación al desarrollo, sobre todo, en el ámbito de las industrias culturales, que son una fuente de desarrollo tanto económico como social. La aprobación de la Carta Cultural Iberoamericana constituye un refuerzo para la realización de este tipo de medidas”.

Para la investigadora de la Universidad Rey Juan Carlos III, en los países europeos la dimensión de los derechos culturales ya es un tema avanzado en el debate, en la unión europea existe la página de internet http://www.culturalrights.net/ en la cual se pueden leer las propuestas que están haciendo en el globo para garantizar dichos derechos.

Lo que dice la ley
Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales

Artículo 15
1. Los Estados partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda persona a:
• a) Participar en la vida cultural;
• b) Gozar de los beneficios del progreso científico y de sus aplicaciones;
• c) Beneficiarse de la protección de los intereses morales y materiales que le correspondan por razón de las producciones científicas, literarias o artísticas de que sea autora.

2. Entre las medidas que los Estados partes en el presente Pacto deberán adoptar para asegurar el pleno ejercicio de este derecho, figurarán las necesarias para la conservación, el desarrollo y la difusión de la ciencia y de la cultura.
3. Los Estados partes en el presente Pacto se comprometen a respetar la indispensable libertad para la investigación científica y para la actividad creadora.
4. Los Estados partes en el presente Pacto reconocen los beneficios que derivan del fomento y desarrollo de la cooperación y de las relaciones internacionales en cuestiones científicas y culturales.

Tratado de San Salvador

Artículo 14
Derecho a los Beneficios de la Cultura
1. Los Estados partes en el presente Protocolo reconocen el derecho de toda persona a:
• a) participar en la vida cultural y artística de la comunidad;
• b) gozar de los beneficios del progreso científico y tecnológico;
• c) beneficiarse de la protección de los intereses morales y materiales que le correspondan por razón de las producciones científicas, literarias o artísticas de que sea autora.

2. Entre las medidas que los Estados partes en el presente Protocolo deberán adoptar para asegurar el pleno ejercicio de este derecho figurarán las necesarias para la conservación, el desarrollo y la difusión de la ciencia, la cultura y el arte.
3. Los Estados partes en el presente Protocolo se comprometen a respetar la indispensable libertad para la investigación científica y para la actividad creadora.
4. Los Estados partes en el presente Protocolo reconocen los beneficios que se derivan del fomento y desarrollo de la cooperación y de las relaciones internacionales en cuestiones científicas, artísticas y culturales, y en este sentido se comprometen a propiciar una mayor cooperación internacional sobre la materia.

El dato
La Declaración sobre Diversidad Cultural aprobada por Unanimidad en la Asamblea General de la UNESCO en Noviembre de 2001, constituye el texto de referencia más explícito sobre el entorno de los Derechos Culturales.

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