Sábado, 15 de Agosto 2020

La convivencia en el trabajo con oficina compartida

Desde hace varios años en México se ha instaurado un nuevo modelo de trabajo en oficina, el "coworking"

Por: El Informador

Coworking. Cubre la necesidad de las empresas de hoy en día. ESPECIAL

Coworking. Cubre la necesidad de las empresas de hoy en día. ESPECIAL

Son tiempos de adaptación rumbo a la así llamada “nueva normalidad”. Un rubro indispensable y donde más se manifestarán las diferencias es el ámbito laboral, donde la convivencia en las oficinas se verá trastocada por las necesidades sanitarias para evitar la propagación del virus.

Desde hace varios años en México se ha instaurado un nuevo modelo de trabajo en oficina, con los espacios compartidos. Llamados también con el anglicismo de “coworking”, esta manera de trabajar ha brindado muchos beneficios a las empresas y profesionales que se han acercado a esta ya popular modalidad. El coworking nace de la necesidad de empleadores de tener un lugar de trabajo, las clásicas oficinas, pero con las facilidades de rentar un espacio idóneo donde todas las especificaciones están ya resueltas y pensadas para trabajar.

Lejos de rentar un inmueble, las empresas que se han sumado a este formato rentan los espacios para un determinado número de trabajadores. En estas oficinas versátiles los colaboradores tienen espacios comunes con otros trabajadores, creando un ambiente diferente. Salas de juntas equipadas, conexión a internet, espacios individuales, rincones de esparcimiento y la indispensable barra de café y alimentos son las características básicas que los espacios del coworking han fomentado, y que ahora se han replanteado su uso debido a la contingencia sanitaria.

Las empresas inmobiliarias especializadas en la renta de espacios para trabajar como coworking han buscado adaptarse a los nuevos tiempos. Firmas como WeWork han rediseñado sus espacios para cumplir con las medidas sanitarias. El rediseño que han hecho este tipo de empresas se apega a los protocolos internacionales recomendados para mantener la sana distancia, filtros sanitarios, además de la medición constante de la temperatura y los cuestionarios para identificar a posibles trabajadores contagiados.

Para las empresas, contratar ahora un espacio de este tipo representa poner en las manos de una empresa mayor las responsabilidades de adaptar el lugar, algo que en el modelo de las oficinas propias significaría un gasto mayor y la incorporación de nuevos elementos para trabajar en las áreas de seguridad sanitaria. Este ahorro se suma al ahorro ya significativo de rentar por espacio de trabajador y no un inmueble completo.

Del mismo modo, el carácter modular de los lugares de coworking facilita la adaptación de las empresas en cuanto a su número de trabajadores. Esto quiere decir que si tras el paro de actividades por la cuarentena la empresa redujo su número de colaboradores, el espacio rentado tiene la flexibilidad para ir creciendo conforme regrese la contratación para cubrir los espacios vacíos, una vez que el flujo habitual de trabajo se retome.

Otro factor benéfico en este regreso a la normalidad, muchas veces desestimado, es el de la convivencia. Luego de meses en los que mucha gente ha trabajado desde casa, la vida en sociedad se ha visto prácticamente anulada o ceñida a las redes sociales. Regresar a las oficinas para trabajar conlleva también volver al contacto humano (con precauciones y distancia), algo recomendable para el bienestar psicológico de los trabajadores. Socializar es más, y con mayor diversidad, siempre resultará más factible en lugares donde se practica el coworking, gracias a sus áreas comunes.

JL

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