Luego de la controversia generada en redes sociales por la participación de un sacerdote en una ceremonia simbólica entre dos personas del mismo sexo, la Arquidiócesis de Hermosillo, Sonora, emitió un posicionamiento en el que reitera su rechazo a la discriminación, pero también aclara que el acto no se realizó conforme a las disposiciones de la Iglesia Católica.El hecho ocurrió el pasado fin de semana en la zona de Los Lagos, en Hermosillo, donde presuntamente el sacerdote Gabriel Ruiz participó en una ceremonia en la que, en nombre de Dios, ratificó el compromiso de una pareja del mismo sexo. Aunque el religioso no portaba vestiduras litúrgicas, fue identificado como presbítero por los asistentes.En un video difundido ampliamente en redes sociales, se observa el momento en que el sacerdote concluye el acto con la frase: "pueden darse el primer beso… primer beso de esposos", lo que detonó diversas reacciones entre usuarios y fieles. Ante ello, la Arquidiócesis, a través de un comunicado firmado por su vocero, el presbítero Martín Gerardo Hernández Moreno, precisó su postura institucional. En el documento, la Iglesia reconoce la dignidad de todas las personas y rechaza cualquier forma de discriminación, violencia o exclusión, independientemente de su orientación o condición.No obstante, reafirma que el matrimonio, desde su doctrina, es entendido como la unión entre un hombre y una mujer, con un sentido sacramental específico que no puede modificarse.Asimismo, se hace referencia al documento Fiducia supplicans, publicado en diciembre de 2023 por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe, el cual permite bendiciones a parejas en "situaciones irregulares", incluidas las del mismo sexo, siempre que no se confundan con el sacramento del matrimonio ni se realicen bajo formas litúrgicas.En ese sentido, la Arquidiócesis reconoció que la actuación del sacerdote careció de las formas adecuadas, lo que generó confusión entre la comunidad, por lo que se le hizo un llamado de atención. Además, ofreció una disculpa pública por el desconcierto ocasionado.Finalmente, la institución religiosa reiteró su compromiso de ser una comunidad incluyente, que promueva el respeto, el diálogo y la convivencia pacífica, al tiempo que invitó a la sociedad a construir puentes de entendimiento en medio de las diferencias.JM