La nueva jornada laboral que llevará a las 40 horas de trabajo está a punto de aprobarse como ley, pero no tiene contentos a todos. Algunos han dicho que se trata de una reforma “light”, porque no garantiza los dos días efectivos de descanso. Las comisiones unidas del Trabajo, de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos del Senado aprobaron por unanimidad el dictamen de la iniciativa presidencial para reducir paulatinamente de 48 a 40 horas la jornada semanal de trabajo, pero no se incluyó la obligación de otorgar dos días de descanso a los trabajadores.En medio de protestas de organizaciones y sindicatos que calificaron como "light" y un engaño la reforma, que se prevé beneficie a 13.5 millones de trabajadores, fue aprobada por unanimidad con votos a favor de todas las bancadas y se turna al pleno para su discusión y aprobación en la sesión ordinaria de este miércoles.Cabe destacar que la reforma al 123 constitucional de la presidenta Claudia Sheinbaum plantea disminuir la jornada laboral a 40 horas semanales en lugar de 48 de forma paulatina hasta 2030.La reducción prevé que en 2027 se trabajarán 46 horas a la semana, en 2028 serán 44 horas, en 2029 llegarán a 42 horas y finalmente en 2030 serán 40 horas.Asimismo, se ampliará el número de horas extras permitidas, ya que actualmente se pueden realizar hasta nueve horas a la semana, mientras que el dictamen propone que aumenten a 12 horas.El pago de las horas extraordinarias será del 100% adicional, y de hasta 200% cuando se rebasen esos límites, reforzando su carácter excepcional.La reforma endurece las restricciones al trabajo extraordinario en menores de edad, y amplía la prohibición hasta los 18 años.Sólo la bancada del Partido del Trabajo, aliado de Morena, cuestionó la reforma en voz del senador Alejandro González, quien dijo que si bien votarían a favor "por obligación ética, moral y parlamentaria, les tenemos que decir que en esta iniciativa y en este proyecto de dictamen debió de haberse expresado claramente el descanso de dos días por semana".Agregó que todos los argumentos que se expresan para reducir la jornada de trabajo se desvanecen con las horas extras.El legislador también manifestó "nuestra extrañeza de que no viene ni un argumento sólido ni en la iniciativa ni en el proyecto de dictamen sobre el desarrollo tecnológico que tiene que ver con el mundo del trabajo y tampoco se señala el avance vertiginoso de la inteligencia artificial. ¡Qué lamentable!".Las bancadas del PRI y PAN votaron a favor de la iniciativa, pero señalaron que la reforma presidencial puede derivar en una simulación si no se garantiza un descanso efectivo de dos días y se limita el uso de horas extras.Carolina Viggiano, senadora del PRI, argumentó que la bancada tricolor apoya la reforma por congruencia histórica con los derechos laborales, pero alertó que reducir horas laborales sin atender los temas de transporte y salud, así como el esquema de horas extraordinarias, mantendría el agotamiento de los trabajadores.Ricardo Anaya, senador del PAN, señaló que la reforma es "justa y humana".Sin embargo, advirtió que al permitir hasta 12 horas extras se abre la puerta para que se mantenga la jornada de lunes a sábado.Criticó la gradualidad hasta 2030 y acusó al oficialismo de retrasar la entrada en vigor de reformas laborales ya aprobadas.* * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp * * *OA