Aunque “Boris” ya no es una tormenta tropical, el peligro está lejos de terminar hoy. Si vives en el sur u occidente de México, no guardes el paraguas ni bajes la guardia: sus remanentes seguirán provocando lluvias torrenciales, inundaciones severas y deslaves durante las próximas horas.El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) confirmó durante la mañana de este martes 9 de junio de 2026 que el sistema ciclónico se ha degradado oficialmente a una baja presión remanente, perdiendo gran parte de su fuerza inicial.Esta importante transición meteorológica ocurrió poco después de que el centro del fenómeno tocara tierra firme durante la madrugada, impactando de manera directa la zona limítrofe entre los estados de Guerrero y Oaxaca.Específicamente, los reportes indican que el vórtice del ciclón ingresó a territorio nacional muy cerca de Punta Maldonado, perdiendo rápidamente su estructura organizada al interactuar de frente con la compleja orografía montañosa mexicana.A pesar de su evidente debilitamiento, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) ha sido sumamente enfática en advertir que las amplias bandas nubosas del sistema siguen cubriendo una vasta y vulnerable región del país.¿Qué significa esto exactamente para la población civil? Principalmente, que las condiciones atmosféricas para precipitaciones extremas se mantienen intactas y activas en gran parte de la franja costera del Pacífico mexicano.Los modelos meteorológicos pronostican lluvias puntuales torrenciales e intensas que afectarán severamente a los estados de Michoacán, Colima y Jalisco, extendiendo significativamente el riesgo de desastres naturales en estas entidades.Además, la región central del país no saldrá ilesa de este evento, ya que se esperan precipitaciones de fuertes a muy fuertes en el Estado de México, Morelos y diversas alcaldías de la capital.El viento sostenido es otro factor de alto riesgo que las autoridades federales mantienen bajo estricta vigilancia, con rachas violentas que aún podrían alcanzar velocidades de hasta 80 kilómetros por hora en la costa.Este fenómeno atmosférico continuará generando un oleaje sumamente elevado, con olas peligrosas de hasta cinco metros de altura en las costas guerrerenses y oaxaqueñas, obligando al cierre preventivo de múltiples puertos.Como medida de precaución, la navegación marítima ha sido suspendida temporalmente para todo tipo de embarcaciones menores, buscando prevenir tragedias humanas ante la furia del mar que deja este sistema a su paso.Las autoridades portuarias y navales reiteraron que las actividades recreativas, turísticas y de pesca comercial deben postergarse de manera obligatoria hasta que el mar recupere su estabilidad y nivel habitual.Ante este complejo panorama climático, Protección Civil hace un llamado urgente y directo a toda la ciudadanía para extremar precauciones, especialmente a quienes habitan en zonas históricamente vulnerables a deslizamientos de tierra.El constante reblandecimiento del suelo por las lluvias previas y el rápido incremento en los niveles de ríos y arroyos son amenazas latentes que podrían desencadenar desbordamientos repentinos en comunidades de zonas bajas.Finalmente, las autoridades gubernamentales recomiendan a la población mantenerse informada exclusivamente a través de los canales oficiales y ubicar con anticipación los refugios temporales más cercanos en caso de requerir una evacuación de emergencia.Esta nota fue redactada con ayuda de inteligencia artificial y revisada por un editor con información del SMN*** Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp ***OA