Martes, 28 de Septiembre 2021

Las vidas de las madres cambian por buscar a sus hijos desaparecidos

Su lucha nace de la esperanza de encontrarlos y tenerlos de regreso en casa o darles una cristiana sepultura

Por: El Informador

La búsqueda ha unido a más mujeres con hijos desaparecidos y juntas van a buscarlos al monte. Hoy en día son más de mil 200 personas. ESPECIAL

La búsqueda ha unido a más mujeres con hijos desaparecidos y juntas van a buscarlos al monte. Hoy en día son más de mil 200 personas. ESPECIAL

Pasan sus  días entre la vida y la muerte. Las Madres Buscadoras de Sonora van tras la última pisada de sus hijos. Escarban la tierra desde el valle hasta el desierto, de la costa hasta la montaña,  con la esperanza de encontrar un sepulcro sin cruz.

Como almas en pena, una pequeña esperanza las mantiene en una lucha incansable por traerlos de vuelta a casa. Desesperadas, sin fuerzas para exigir justicia, lo único que quieren son los restos de sus hijos para darles una cristiana sepultura.

"Si yo muero, ¿quién busca a mis hijos?", expresa Ceci Patricia Flores Armenta, líder de Madres Buscadoras de Sonora.

Con el dolor a cuestas, esta madre busca a sus dos hijos desaparecidos: Alejandro, de 21 años, y Marco Antonio, de 31. Alejandro fue privado de la libertad el 30 de octubre de 2015, en Los Mochis, Sinaloa. Ese día, la vida de Ceci Patricia cambió; empezó a buscarlo y perdió el estilo de vida que llevaba, sin sobresaltos ni carencias.

Ceci Patricia con sus otros cuatro hijos cambió su residencia a la comunidad de Bahía de Kino, en Hermosillo, Sonora, donde la madrugada del 4 de mayo de 2019, hombres armados se llevaron a otros dos de sus hijos: a Marco Antonio y a Jesús Adrián de 15 años, e interpuso una denuncia ante la fiscalía de Sonora, pero no pasó nada.

Desde ese momento, salió a buscarlos en caminos, brechas  en el monte sin perder un momento. El Día de las Madres como "regalo" recibió una llamada en la que le dijeron que le devolverían a su hijo menor y le indicaron dónde podía recogerlo. Jesús Adrián regresó con vida a su casa.

“Si yo muero, ¿quién busca a mis hijos?". Así lo expresa Ceci Patricia Flores Armenta, líder de Madres Buscadoras de Sonora. ESPECIAL

Sin embargo,  continuó con la búsqueda de sus otros dos hijos. Esa búsqueda solitaria y constante rindió frutos, pues se le fueron uniendo poco a poco más mujeres con hijos desaparecidos que tenían miedo de internarse solas en el monte.

Fue cuando nació el colectivo de Madres Buscadoras de Sonora que hoy en día agrupa a mil 200 personas. Están presentes en Villa Juárez, Cajeme, Huatabampo, Navojoa, Guaymas, Caborca, Nogales, Puerto Peñasco, San Luis Río Colorado y Hermosillo; en el resto de los municipios de Sonora tienen una representante, pero además se han sumado esfuerzos de búsquedas con agrupaciones hermanas de Sinaloa y Baja California.

Este colectivo de búsqueda es el más grande y con mayores resultados en el estado. Ha localizado poco más de 500 cuerpos, 300 personas con vida entregadas a sus familiares, y han ubicado 300 fosas clandestinas.

En sus jornadas han encontrado cuerpos sepultados, expuestos, en bolsas, en tambos, en hieleras,  además de una gran cantidad de restos óseos calcinados y fosas con restos humanos aún humeantes.

A pesar de los resultados, las Madres Buscadoras han pasado serias dificultades en algunos sitios, pues han sido sacadas a balazos por sicarios, desalojadas y a veces hostigadas por policías.

Desde hace más de un mes a la fecha, Ceci Patricia ha estado recibiendo amenazas de muerte, las cuales denunció ante la fiscalía estatal, pero el resultado es el mismo: no se le ha dado respuesta ni avanza su caso.

Un duro golpe para el colectivo fue la pérdida de Aranza Ramos, asesinada por un comando el pasado 15 de julio en Guaymas, Sonora, quien buscaba a su esposo Brayan Omar Celaya Alvarado, desaparecido desde el 6 de diciembre de 2020; previamente había recibido amenazas antes de ser asesinada.

"Siempre que alguien me hablaba y me decía: 'Yo tengo miedo porque nos amenazaron', yo les decía que ahí no radica el verdadero miedo. Y es que, ¿qué más te pueden hacer? ¿qué más daño te pueden hacer si al llevarse a tus hijos te dejan completamente muerta en vida?, ¿matar un cuerpo? porque el alma creo que ya la tenemos muerta; yo me pregunto: ¿cómo puede una madre vivir sin ese pedazo de su corazón?”, reflexiona.

"Yo me lo pregunto todos los días, cuando me levanto o me acuesto. ¿Cómo he podido vivir sin mis hijos? Yo seguiré buscando hasta encontrarlos".

Exploran metro a metro en la búsqueda de sus familiares que han desaparecido sin razón alguna. ESPECIAL

Con amenaza y sin atención

Ceci Patricia Flores Armenta denunció que la fiscalía de Sonora está desestimando las amenazas que recibió, así como lo hizo en el caso de la buscadora Gladys Aranza Ramos Gurrola en Guaymas.

La activista denuncia que recibió de nuevo amenazas de muerte para que deje de buscar a personas desaparecidas.

"No fue una llamada para estafa, fue una llamada de sentencia si sigo buscando a los desaparecidos, lo que me va a pasar", alerta la mujer.

Revela que les hackearon dos perfiles que manejan la página de Facebook de Madres Buscadoras de Sonora, porque están intentando "bajarla".

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