Ante los reportes de agua turbia y con mal olor en diversas colonias de la Zona Metropolitana de Guadalajara, el SIAPA contesta que la solución de fondo pasa por dos grandes proyectos de infraestructura: la construcción del segundo acueducto Chapala-Guadalajara y la ampliación de la Planta Potabilizadora Número 1 en Miravalle.De acuerdo con el director del organismo, Antonio Juárez Trueba, el problema de la mala calidad del agua está relacionado con el deterioro de la infraestructura antigua y con los trabajos permanentes de desazolve en los canales de conducción que trasladan el líquido hacia la ciudad.Explicó que el sistema de abastecimiento actual presenta limitaciones estructurales que complican garantizar la calidad del agua en determinadas circunstancias. Por ello, sostuvo que la construcción de una segunda línea desde Chapala permitiría contar con una redundancia operativa.“Necesitamos tener una segunda línea del acueducto para que nos dé redundancia: si una falla, podemos operar con la otra… y no detener el suministro a la población”.Actualmente, la metrópoli recibe más de cinco metros cúbicos por segundo (m³/s) provenientes del Lago de Chapala, aunque la concesión otorgada por la Comisión Nacional del Agua permite extraer hasta 7.5.Además del agua proveniente del lago, parte del suministro llega a la ciudad a través del denominado Sistema Antiguo. El agua queda expuesta a contaminantes y sedimentos, lo que obliga a realizar procesos más complejos de potabilización.Ese caudal es tratado en la Planta Potabilizadora Número 1, la cual opera desde 1956 y actualmente enfrenta limitaciones técnicas debido a su antigüedad. Por ello, el SIAPA plantea no sólo su modernización, sino también ampliar su capacidad.“Ampliar y modernizar la planta permitiría potabilizar la totalidad del caudal que proviene de Chapala, lo que facilitaría distribuir agua de mejor calidad para la mayoría de la ciudad”.Según las estimaciones preliminares, la construcción del segundo acueducto requiere de una inversión superior a los siete mil millones de pesos, mientras que la ampliación y modernización de la planta de Miravalle costaría más de seis mil millones. Ambos proyectos forman parte de la planeación del Gobierno de Jalisco y deberán presentarse ante el Congreso del Estado para gestionar recursos que permitan su ejecución.Mientras se concretan estas obras, el SIAPA anunció una serie de acciones operativas para mitigar los problemas actuales, entre ellas la dosificación de químicos en la planta potabilizadora, la limpieza de filtros, los desfogues en las líneas de conducción y el despliegue de brigadas para abastecer agua mediante pipas en las zonas donde el servicio llegue a suspenderse temporalmente.Otra inversión por ocho mil millones de pesos para renovar las redes de agua será una tercera obra para mejorar al 100% el servicio, evitando fugas y socavones. Tras la presentación al Congreso de Jalisco de 2 auditorías externas aplicadas, el Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) informó que se desarrollan estrategias de recaudación y reducción de la cartera vencida.Parte de las acciones principales y cuya implementación derivaría en la obtención de más recursos para mejorar la eficiencia operativa y administrativa incluye la actualización del padrón de usuarios el cual a decir del director del organismo intermunicipal, Antonio Juárez, “tenía más de 10 años que no se actualizaba”.Por el momento, Juárez Trueba indicó que hubo más de 200 mil hallazgos de predios que no tienen registro o que no es el adecuado, ya que no se han actualizado.“Tuvimos más de 262 mil hallazgos. ¿Qué significa? Lotes baldíos que ahora son casas o residencias o locales comerciales o industrias. Muchos lotes baldíos, muchas casas que no tienen cuenta; muchas casas habitación que tienen una cuenta del SIAPA como casa habitación y ahora son comercios, la tarifa cambia”.El problema es que la falta de actualización del padrón de usuarios puede derivar en un riesgo significativo de facturación incorrecta, al no reflejar oportunamente altas, bajas o modificaciones en los servicios, lo cual puede provocar inconformidades y resistencia al pago por parte de los usuarios, según se apunta en las auditorías. Antonio Juárez explica que esto conlleva otro riesgo y es que se dejan de facturar millones de pesos al año para el SIAPA: “Del orden de 262 mil hallazgos, más de 200 mil predios sin registro. ¿Qué significa eso? Que podríamos estar facturando más de 950 millones de pesos al año”.Contar con más recursos permitiría al SIAPA tener mayor disponibilidad de recursos propios y utilizarlos para atención de socavones, redes de drenaje y distribución, insumos, entre otros trabajos. El padrón de usuarios debería ser actualizado, pero esa situación no significa que con esa nueva cantidad de usuarios y actualización todos ellos vayan a pagar en su totalidad. Según el funcionario intermunicipal, “más de 150 y tantos mil hallazgos que no tienen cuenta” y que se sumarían al total de cuentas.“Hay mucha agua que, como no tenían un medidor ni nada porque no se había actualizado el padrón ni nada, le vamos a emitir un recibo. Entonces, esto ya se va a contabilizar y tu eficiencia se debe de mejorar”. El SIAPA cuenta con más de un millón 250 mil cuentas adscritas a las que le suministra agua, de las cuales, poco más de 500 mil forman parte de la cartera vencida, es decir, que son morosas y tienen adeudos con el organismo intermunicipal. Para evitar la problemática de la cartera vencida y recuperar más recursos para utilizarlos en sus proyectos, se tienen avances para concretar acuerdos y un convenio con el Sistema Estatal Tributario con el fin de apoyar en la atención de la cartera vencida.Juárez Trueba también propondrá ante la Junta de Gobierno del SIAPA que se requiere contar con externos para la recuperación de la cartera vencida. Una de las auditorías externas aplicadas al SIAPA y que fueron entregadas al Congreso de Jalisco detectaron que una parte importante de contratos y compras hechas por el organismo en los últimos meses fueron adjudicaciones directas. Uno de los documentos encontró que hubo un importe de 692 millones de pesos en contratos de obras que se dieron por medio de adjudicaciones directas de un total de mil 191 millones de pesos, lo que representa que en 58% de los montos contratados de 2023 a 2025 en los cuales, se eludió una licitación.En el documento se añade que “al detectar compras por adjudicación directa en el SIAPA, el hallazgo principal es la posible falta de competencia y transparencia, con riesgo alto de favoritismo y uso deficiente de recursos”, además de “pagar precios más altos y obtener menor calidad por la falta de ofertas múltiples”, según una de las auditorías.El despacho afirma que el uso frecuente de las adjudicaciones en el SIAPA “puede comprometer la integridad de los procesos y el uso de recursos públicos, especialmente en un organismo clave”.Se detectaron 47 contratos mediante procedimientos de adjudicación directa por un monto de 224 mdp, lo que también puede generar un riesgo de ineficiencia en el ejercicio del gasto público y de posibles prácticas de favorecimientos indebidos a proveedores. Por ello, Juárez Trueba mencionó que, durante 2025, ya en su etapa como director del SIAPA, hubo 56 contratos de los cuales, “26% fueron licitaciones, 40% fueron concursos simplificados y solamente el 33% fueron adjudicaciones directas”, dijo.El funcionario aclaró que, en su caso, las adjudicaciones directas se dieron en temas emergentes como fallas en los equipos de bombeo de Chapala, en los equipos de bombeo de Las Pintas o La Calera, tanques, reparación de socavones como el de avenida Malecón, en los límites de Guadalajara y Tonalá. El SIAPA entregó al Congreso de Jalisco dos auditorías externas en las cuales, se evidenciaron múltiples hallazgos sobre fallas que tiene el organismo. Las principales son algunas de las documentadas en los últimos años, por ejemplo, infraestructura obsoleta y deteriorada, redes hidrosanitarias viejas y que provocan que haya vulnerabilidad en el abastecimiento y fallas en la calidad del agua.También se detectaron indicadores financieros como falta liquidez, rotación de activos y cuentas por cobrar que reflejan baja eficiencia en recuperación de ingresos y posible uso ineficiente de activos, impuestos retenidos, cuentas por pagar e incobrables, cartera vencida, crisis de infraestructura financiera, entre otros. La afectación provoca que no se cuente con el recurso suficiente para poder cubrir la atención inmediata de los reportes que se reciben; la falta de actualización del padrón de usuarios para aplicar correctamente las tarifas vigentes; plantilla de 151 empleados dedicados a la lectura de medidores, de los cuales solo 87 se encuentran activos. Se requiere personal adicional capacitado para estas labores, a fin de garantizar lecturas completas y precisas, lo que permitirá mejorar la facturación y actualización del sistema de facturación, ya que el software actual tiene varios años de uso.Dentro del SIAPA, se encontró que los manuales de proceso son obsoletos, que hay gestión ineficiente del personal, sistemas tecnológicos inadecuados al señalar que el sistema que maneja el organismo es “obsoleto”, ya que cuenta con más de 20 años que no es actualizado. Para este año, el SIAPA tiene autorizados 90 mdp para destinarlos a obra pública, aunque no se contempla los recursos que aporte el Gobierno de Jalisco.Parte de las acciones que ya comenzaron a implementarse es el cambio de redes hidrosanitarias de la ciudad, con la sustitución de redes de drenaje y distribución, sobre todo en las que tienen mayor antigüedad y que tienen más fugas. CT